Saturday, February 17, 2018

Arzobispo se reúne con un chileno víctima de abusos en NY

Información de agencia AP, Feb-17-2018.

NUEVA YORK (AP) -- Un experto del Vaticano para delitos sexuales se reunirá el sábado en Nueva York con una de las principales víctimas de un escándalo de abusos en Chile que implica a un obispo que el papa Francisco defendió con fervor.

El encuentro entre el arzobispo Charles Scicluna y el denunciante, Juan Carlos Cruz, se celebrará en una iglesia católica en Manhattan.

Scicluna está investigando las acusaciones contra el obispo Juan Barros, un protegido del sacerdote pederasta más conocido de Chile, el padre Fernando Karadima.

Cruz y otras dos personas dijeron que Barros fue testigo de los abusos de Karadima y los ignoró.

Barros ha negado haber visto o tener conocimiento de la situación.

"Jamás tuve conocimiento ni imaginé nunca de aquellos graves abusos que este sacerdote (Karadima) cometía con sus víctimas”, dijo Barros a The Associated Press recientemente.

En 2010, el Vaticano retiró a Karadima de su puesto y lo condenó a una vida de penitencia y oración por sus delitos. Pero Francisco enojó a muchos cuando nombró a Barros obispo de Osorno, Chile, en 2015.

El pontífice vetó una propuesta de la conferencia episcopal chilena para Barros y otros dos obispos formados por Karadima renunciasen y tomasen un año sabático.

Francisco explicó que obvió la recomendación y rechazó la renuncia de Barros en dos ocasiones porque no tenía pruebas de que hubiera actuado mal.

Sin embargo, la AP reportó este mes que Francisco recibió en abril de 2015 una carta de Cruz de ocho páginas en la que se detallaban los abusos y el papel de Barros como testigo y encubridor. Cruz había enviado por correo versiones similares de la carta al papa y a su nuncio en Santiago, pero nunca recibió respuesta.

En la actualidad, Cruz vive y trabaja en Filadelfia. Scicluna tenía previsto hablar con él a través de Skype pero cambió a una entrevista en persona en Nueva York después de que AP reportó que la carta de Cruz había sido entregada en mano al pontífice.

En el texto, escrito en español, Cruz implora a Francisco que lo escuche y cumpla su promesa de "tolerancia cero" ante los abusos sexuales.

Además, describe cómo Karadima besaba a Barros y le tocaba los genitales, y hacía lo mismo con sacerdotes más jóvenes y adolescentes, y cómo los jóvenes sacerdotes y seminaristas peleaban por sentarse junto a Karadima en la mesa para recibir sus muestras de afecto.

“Más difícil y fuerte era cuando estábamos en la habitación de Karadima y Juan Barros, si no se estaba besando con Karadima, veía cuando algunos de nosotros, los menores, éramos tocados por Karadima y nos hacía darle besos diciéndome: ‘Pon tu boca cerca de la mía y saca tu lengua’. Él sacaba la suya y nos besaba con su lengua. Juan Barros era testigo de todo esto y lo fue incontables veces, no solo conmigo sino con otros también”, escribió Cruz.

“Juan Barros ha encubierto todo lo que le cuento”, añadió.