Thursday, January 11, 2018

“Un cambio de paradigma”, ¡y no es lenguaje Nueva Era, no, no, no!



Entrevista de Vatican News, Ene-11-2018, con el card. Pietro Parolin, Secretario de Estado del Estado Vaticano. Traducimos la segunda pregunta.

Los jóvenes recuerdan, por supuesto, a la familia. En agosto, en Dublín, el Encuentro Mundial de las Familias: un evento importante que se produce dos años después de la publicación de Amoris Laetitia. ¿Qué balance se puede hacer, en su opinión, sobre la recepción de este documento y por qué, en su opinión, ha provocado una confrontación tan acalorada en el mundo católico?

Evidentemente, la Iglesia después de la celebración de los dos Sínodos y la publicación de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia, ha tomado esta dirección. Y seguramente, también la celebración de la Jornada Mundial de la Familia en Dublín será una etapa —creo— importante porque también es la primera, al fin de cuentas, después de la publicación del documento. Una etapa de reflexión, una etapa de profundización y una etapa también para llevar a cabo este proceso de aplicación de las indicaciones de Amoris Laetitia. Incluso aquí, tal vez usaría el mismo término que utilicé antes, es decir que, al fin de cuentas, Amoris Laetitia surgió de un nuevo paradigma que el Papa Francisco está llevando a cabo con sabiduría, con prudencia e incluso con paciencia. Probablemente, las dificultades que han surgido y que todavía existen en la Iglesia, así como algunos aspectos del contenido, se deben precisamente a este cambio de actitud que el Papa nos pide. Un cambio de paradigma, inherente en el texto mismo, que se nos pide: ¡este nuevo espíritu, este nuevo enfoque! Entonces, evidentemente, cada cambio siempre implica dificultades, pero estas dificultades deben ser tomadas en cuenta y deben ser enfrentadas con compromiso, para encontrar respuestas que se conviertan en momentos de posterior crecimiento, de posterior profundización. Aquí también creo que Amoris Laetitia, además de ser un abrazo que la Iglesia da a la familia y sus problemáticas en el mundo de hoy, para ayuda de verdad a encarnar el Evangelio en el interior de la familia —que ya es un Evangelio: el Evangelio de la familia— es al mismo tiempo, también un pedido de ayuda a las familias para que colaboren y contribuyan al crecimiento de la Iglesia.