Sunday, January 14, 2018

Prof. Rocco Buttiglione, sobre cardenales de la Dubia: “Hay que tomarlos en serio, pues hicieron preguntas serias”


Transcribimos algunos pasajes —principalmente los relacionados con el actual debate sobre Amoris Lætitia— de una entrevista concedida por el Prof. Rocco Buttiglione al periódico chileno El Mercurio, Ene-14-2018.

-A su juicio, ¿por qué el Papa Francisco ha sido tan discutido desde la misma Iglesia?

"Se debe a que es un Papa latinoamericano. Es eso. Es la expresión de una cultura importante que hasta ayer era una subordinada y que se hace y pide ser cultura de una Iglesia matriz, de una Iglesia que reflexiona a partir de su propia experiencia histórica sobre el acontecimiento de Cristo en la historia del hombre. Para los europeos esto es, naturalmente, difícil de entender. Tampoco fue fácil entender al Papa polaco... pero el Papa polaco al menos era europeo".

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-Los llamados "correctores'' del Papa han tomado una posición bien especial porque no debaten sino que condenan.

"No todos, pero algunos son así. Y escriben en latín, como si la lengua pudiera dar más fuerza a sus argumentos. Yo creo que hay que tomarlos en serio, pues hicieron preguntas serias. Yo intenté darles respuestas serias y espero poder mantener la discusión en un nivel de hermandad cristiana. No es fácil. Creo que la posición del Papa es clarísima, pero si alguien quiere que se explique más hay que intentar explicar más".

-El debate ha sido intenso y ha sido necesario defender al Papa Francisco como recta continuidad de Juan Pablo II y de Benedicto XVI.

"En cada paso se ve la continuidad entre Juan Pablo y Francisco. Pero con diferencias, y así debe ser. Además, un gran maestro no quiere ser repetido, quiere ser continuado. Yo fui amigo de Juan Pablo II y no puedo aceptar que se instrumentalice a Juan Pablo II contra el Papa Francisco. Yo me pregunté qué diría San Juan Pablo II si viviera hoy. Él diría: 'Seguid al Papa'. Los adversarios, no todos, pero gran parte de los adversarios del Papa Francisco, fueron también los adversarios de Juan Pablo II, de Benedicto XVI, de Paulo VI y del Concilio. Tienen el modelo de una Iglesia que tiene que regresar a la alianza del trono y del altar. La doctrina del Papa Francisco es una doctrina perfectamente tradicional de la Iglesia: en el pecado hay que considerar un lado objetivo, de materia grave, y un lado subjetivo, de falta de advertencia y deliberado consenso. Tenemos hoy a mucha gente que es bautizada, pero que tiene una evangelización superficial".

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-Una de las ideas de la exhortación apostólica "Amoris Laetitia" del Papa Francisco es que, como usted ya dijo, en el pecado hay factores objetivos y factores subjetivos. ¿Puede esto poner en riesgo la labor pastoral?

"El catolicismo es realista. El subjetivismo es una herejía, pero también lo es el objetivismo. Porque la realidad está hecha de sujetos y de objetos, y hay que evaluar ambos. Hay riesgo, claro, pero es el riesgo de la vida. Hay que tomar responsabilidades y jugarse. El cura no puede ser un funcionario que administre sacramentos sino que debe jugarse por un camino en la esperanza de salvar un alma. Este elemento de riesgo falta en el catolicismo y es fundamental. Francisco lo tiene. ¿Conoce la parábola de los talentos? La lectura tradicional es que debes estudiar y trabajar para aprovechar los talentos que Dios te ha dado. Nunca me convenció. Yo me acuerdo que una vez Juan Pablo II la explicó de manera diferente. ¿Qué le pasa al primer siervo si pierde todo? ¿Si juega todo y pierde? Yo pienso que el Amo lo habría perdonado. Frente a eso, el pecado del siervo que guarda todo es que no tiene confianza en la misericordia y no acepta el riesgo de la vida".

-La compasión, entonces, que parece estarse disolviendo en nuestro mundo. Todo lo que escribe el Papa Francisco tiene que ver con la compasión.

"Sí, y tiene que ver con el riesgo, fundamentalmente. Si usted lee 'Centesimus Annus' de Juan Pablo II verá que es la primera encíclica que entiende la idea del ineliminable factor de riesgo. ¿En 'Amoris Laetitia', cuál es el trasfondo...? Es la Magdalena: hay que tomar el riesgo de amar. Si uno ama puede cometer errores, pero si no ama, el error es mucho peor. Y los errores son errores, no cabe duda. Pero hay que tomar el riesgo de errar esperando en la misericordia. Hay una teología moral católica que piensa que el sentido de la vida es no cometer pecados. Eso significa no vivir. Podemos vivir intentando no cometer pecados, pero aceptando el riesgo de amar y de vivir. Si no, seremos como un empresario que no hace nada y no pierde nada y no gana nada".

-¿Incluso a costa de la condenación?

"Claro. Y es así. En la literatura polaca hay un poema llamado 'Los antepasados', donde hay una chica que no puede ir al Paraíso pues está ligada a la tierra porque siempre rechazó amar, no aceptó el acto de amar, no quiso amar. Esta idea está en Wojtyla, pero antes en Dante: en el Antiinfierno de Dante, donde están los que no tomaron el riesgo de la vida".

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