Thursday, January 25, 2018

Cardenal Zen entregó carta de la Iglesia clandestina a Francisco


Tratando de entender las recientes y preocupantes informaciones respecto a que el Vaticano ha solicitado a dos legítimos obispos chinos renunciar en favor de obispos de la cismática Asociación Católica Patriótica, al tiempo que el card. Parolin reitera el deseo de Francisco de ir a China, ha sido retomada —especialmente por medios en Taiwan— una entrada de Ene-18-2018 del blog de Serena Sartini en Il Giornale. En ella hace referencia a una “misión secreta” que cumplió el card. Zen con Francisco después de la audiencia general de Ene-10-2018 (arriba hemos creado una animación que deja constancia de ello). Traducción de Secretum Meum Mihi.

La misión secreta del cardenal chino al Papa

Serena Sartini | 11 de Enero de 2018

Los cristianos de la iglesia subterránea china, es decir, la reconocida por el Papa pero obstaculizada or el gobierno de Pekín, escriben a Francisco para relatar sus dificultades para profesar la fe, sus historias de persecución, de clandestinidad, de destrucción.

El miércoles [Ene-10-2018. N. de T.] por la mañana, con gran sorpresa, el Cardenal Joseph Zen Ze-kiun, arzobispo emérito de Hong Kong, figura relevante en la iglesia china y muy crítico con el gobierno de Pekín, se encontró con Bergoglio al final de la audiencia. Unos pocos minutos para entregar al Pontífice las cartas de los fieles y representantes del episcopado chino, pidiéndole al Papa escucha y atención.

“Estoy aquí en una misión secreta —dijo el cardenal de 82 años— entregué las cartas al Papa para asegurarme de que llegaran directamente en sus personales manos las expresiones de los cristianos en China. Pero no puedo decir nada más, la situación de los cristianos en China es de verdad mala”. ¿Y qué respondió el Papa? “Me aseguró que leerá las cartas”.

Y justo en estos días las noticias de la demolición de la enésima iglesia en el norte de China, que hace temer la llegada de una verdadera y propia campaña contra los cristianos. Se trata de la iglesia del candelabro de oro en Linfen, en la provincia de Shanxi, demolida por algunos trabajadores el domingo pasado, según cuentan algunos testigos y el pastor. Incluso otra iglesia, en este caso católica, habría sido demolida en la vecina provincia de Shaanxi.