Thursday, April 13, 2017

Francisco se dejó entrevistar en La Repubblica...¡otra vez!


En la interminable sucesión de entrevistas de Francisco con medios de comunicación seculares, La Repubblica ha repetido hoy. En esta ocasión el entrevistador es Paolo Rodari.

Aquí una reseña en español de Radio Vaticano.

(RV).- «Pienso que hoy el pecado se manifiesta con toda su fuerza de destrucción en las guerras, en las diversas formas de violencia y maltrato, en el abandono de los más frágiles. El mundo debe parar a los señores de la guerra. Porque los que pagan son siempre los últimos, los inermes». Así empieza el artículo que presenta la entrevista al Papa Francisco, realizada por el periodista Paolo Rodari, del diario italiano La Repubblica, y publicada en el día en el que el Papa celebra la Misa de la Cena del Señor con el rito del lavatorio de los pies a algunos detenidos, en la Cárcel de Paliano, Frosinone, en la diócesis de Palestrina, a unos 60 kilómetros de Roma.

Ante la pregunta de cómo está viviendo esta víspera de Pascua caracterizada por un escenario mundial de alta tensión, el Papa responde:
«Pienso sólo en pedir con más fuerza la paz para este mundo sometido a los traficantes de armas que ganan con la sangre de hombres y mujeres».

Y a la pregunta de por qué también este Jueves Santo va a una cárcel la respuesta del Santo Padre es:

«El pasaje evangélico del juicio universal dice: ‘Estuve preso y me viniste a visitar’. Allí está, el mandato de Jesús vale para cada uno de nosotros, pero sobre todo para el obispo que es el padre de todos».

En varias oportunidades ha dicho que se siente pecador como los encarcelados, ¿en qué sentido? – es otra pregunta a la que el Papa Francisco responde:

«Algunos dicen: son culpables. Yo respondo con la palabra de Jesús: el que no tiene culpa que tire la primera piedra. Mirémonos dentro y tratemos de ver nuestras culpas. Entonces, el corazón se volverá más humano».

En este contexto, el entrevistador le pregunta al Santo Padre si eso es lo que tienen que hacer los pastores. Es decir, estar al servicio de todos. Y él responde:

«Como sacerdotes y como obispos tenemos que estar siempre al servicio de. Como dije en una visita a una cárcel, el primer Jueves Santo, después de mi elección: es un deber que me nace del corazón».

Ante la pregunta de lo que piensa sobre las armas que matan también en estos días, el Papa añade:

«Como ya dije también en el reciente mensaje para la jornada mundial de la paz, el siglo pasado fue devastado por dos guerras mundiales terribles, ha conocido la amenaza de la guerra nuclear y numerosos otros conflictos, al tiempo que hoy, lamentablemente, estamos ante una terrible guerra mundial a pedazos. No es fácil saber si el mundo en la actualidad es más o menos violento que ayer, ni si los medios modernos de comunicación y la movilidad que caracteriza nuestra época nos hacen tener más conciencia de la violencia o nos acostumbran más a ella».

¿Lleva a la cárcel un mensaje de paz y de esperanza a pesar de todo? Es la pregunta con la que termina la entrevista. Y el Papa responde:

A veces, cierta hipocresía lleva a ver en los encarcelados sólo a personas que se han equivocado, para las cuales el único camino es el de la cárcel. Pero, repito, una vez más, todos tenemos la posibilidad de equivocarnos. Todos de una u otra forma nos equivocamos. Y la hipocresía hace que no se piense en la posibilidad de cambiar de vida: hay poca confianza en la rehabilitación, en la reinserción en la sociedad. Pero de este modo se olvida que todos somos pecadores y, a menudo, también somos prisioneros sin darnos cuenta. Cuando se permanece encerrados en prejuicios propios, o se es esclavos de los ídolos de un falso bienestar, cuando nos movemos dentro de esquemas ideológicos o se absolutizan leyes de mercado que aplastan a las personas, en realidad no se hace más que estar entre los estrechos muros de la celda del individualismo y de la autosuficiencia, privados de la verdad que genera la libertad. Y señalar con el dedo a alguien que se ha equivocado no puede volverse una coartada para esconder sus propias contradicciones».

Esta es otra reseña en español proveniente de Aleteia.

Creo que hoy el pecado se manifiesta con toda su fuerza de destrucción en las guerras, en las diversas formas de violencia y abuso, en el abandono de los más frágiles. El mundo debe detener a los señores de la guerra. Porque a pagar el precio son siempre los últimos, los indefensos”, expresó el papa Francisco en una entrevista publicada este Jueves Santo, 13 de abril de 2017, en las páginas del diario italiano, La Repubblica.

En el mismo día en que el Pontífice visitará a los presos de la Casa de Detención de Paliano (Frosinone) para celebrar el rito del lavatorio de los pies, recordó una vez más que los pobres y los marginados están en el corazón del Evangelio; “Hacerse prójimo de los últimos y emarginados”.

En el diálogo con el periodista Paolo Rodari, el Papa instó a reflexionar: “Quien no tiene culpa tire la primera piedra. Mirémonos dentro y busquemos de observar nuestras culpas. Por lo tanto, el corazón se hará más humano”.

El Sucesor de Pedro manifestó asimismo como vive la vigilia de la Pascua en tiempos turbulentos en alusión a los conflictos entre EE.UU., y Rusia, el ataque con gas en Siria y los últimos atentados a los cristianos coptos en dos iglesias en Egipto reivindicados por el ISIS.

En este contexto pide “sólo más fuerza para la paz en este mundo dominado por los traficantes de armas que lucran con la sangre de hombres y de mujeres”.

El gesto del lavado de los pies

El Papa explicó el gesto que cumplirá este Jueves Santo en la tarde tras celebrar la Santa Misa en Coena Domini en la Casa de Reclusión de Paliano, en la Provincia de Frosinone, Diócesis de Palestrina.

“El Evangelio del juicio final dice: “Estuve preso, y vinisteis a mí “. En este caso, el mandato de Jesús es de verdad para todos, pero especialmente para el obispo, que es el padre de todos”.

El pastor que le enseñó el servicio en las cárceles

“Como sacerdotes y obispos debemos estar siempre al servicio. Como dije en la visita en una cárcel que hice el primer jueves santos después de la elección: es un deber que me viene del corazón”.

El Pontífice aseguró que esta tradición de visitar las cárceles tiene origen en el ejemplo de un cardenal al servicio de papa Juan XXIII.

“Mucho me ha enseñado el ejemplo de Agostino Casaroli, que murió en 1998 después de haber sido secretario de Estado del Vaticano y cardenal. Como sacerdote ha ejercido por años su apostolado en la cárcel de menores de Casal del Marmo. Todos los sábados en la noche desaparecía: ‘Él está descansando’, decían. Llegaba en autobús, con su maletín de trabajo y se quedaba a confesar a los niños y a jugar con ellos.

Le llamaban don Agostino, nadie sabía quién era. Cuando Juan XXIII lo recibió después de su primera visita en los países del Este (Europa), en una misión diplomática en plena Guerra Fría, después de la reunión le preguntó: ‘dígame, ¿sigue yendo a visitar a esos muchachos’? ‘Sí, Su Santidad.’ ‘Yo te pido un favor, no los abandone jamás’. Esa fue la recomendación dejada a Casaroli por parte del Papa Bueno, que moriría unos meses más tarde”, dijo el Papa al diario Repubblica.

También indicó a los sacerdotes que la evangelización “no puede ser presuntuosa” y que deben ser “tiernos, concretos y humildes”, durante su homilía en la misa Crismal celebrada en la basílica de San Pedro y con la que se renuevan las promesas sacerdotales en el Jueves Santo.

Habitual de Casa Santa Marta: Se necesita tiempo para un anuncio de prelatura personal para los lefebvrianos

Andrea Tornielli, visitante consuetudinario de la Domus Sanctæ Marthæ, no sabemos por qué móviles, ha escrito un artículo en el que pretende aclarar que todavía se necesita tiempo para el anuncio de una prelatura personal para la FSSPX/SSPX.

Recientemente hemos dedicado una entrada al caso, pero nunca afirmamos nada, simplemente se trataba de inferencias.

¿Y si a lo mejor el de Tornielli es uno de esos artículos tipo fuego preventivo?

¡Pues menos mal que ha sido Tornielli el que ha venido a aclarar, qué haríamos sin él!

Francisco visita a Benedicto para desearle felices Pascuas y por su 90° cumpleaños

Lo ha informado hoy la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Adaptamos el comunicado de la información provista por Radio Vaticano en italiano.

Francisco fue ayer por la tarde al monasterio “Mater Ecclesiae” para extender, como todos los años, los saludos de Pascua a Benedicto XVI. En esta ocasión la visita ha tenido un doble carácter celebrativo por el próximo 90° cumpleaños del Papa emérito.