Thursday, September 28, 2017

Prof. Giovanni Turco explica por qué firmó la “corrección filial”

En entrevista con Sputnik en italiano, Sep-27-2017, el Prof. Giovanni Turco explica sus motivos para firmar la “corrección filial” (correctio filialis) publicada el pasado Domingo. Traducción de Secretum Meum Mihi.

— Profesor Turco, usted es uno de los firmantes del documento contra “Amoris Laetitia” del Papa Francisco. ¿Por qué decidió firmar?

—Firmé, obviamente después de reflexionar durante mucho tiempo, porque pensé que era mi deber moral. Tomando nota del análisis del texto de Amoris Laetitia y descubriendo elementos que ponen en juego los principios de fe y moral, consideré un acto de caridad intelectual suscribir el documento.

— ¿Qué cosa en particular ha despertado su preocupación en la exhortación apostólica del Papa Francisco?

—Las preocupaciones nacen de la sustancia de las tesis del Texto, así como son analizadas por el documento de la Correctio filialis. Se trata de cuestiones que se relacionan con el fundamento de la moral y de los fundamentos de la responsabilidad personal de cada uno, y en particular los principios de la ética conyugal.

Frente a la importancia de tales cuestiones no se puede callar, porque es claro que las evaluaciones erróneas bajo el perfil de las consideraciones derivan generalmente de los comportamientos consiguientes.

— ¿El enfoque de la crítica está entonces sobre todo relacionado con la ética conyugal?

— Tiene que ver sobre todo con la ética conyugal, pero no exclusivamente. En el fondo, el texto del cual hablamos, es decir la correctio filialis, que parte del análisis de Amoris Laetitia, toca cuestiones fundamentales, tales como la posibilidad de ser con la ayuda de la gracia fieles en todo lo que requiere la ley moral. Sea esto en el matrimonio, sea en cada estado de vida. Que con la gracia es posible ser plenamente fiel a la ley moral es un principio de carácter doctrinal y teologal absolutamente irrenunciable.

— Con este documento, ¿qué quisiera obtener concretamente? ¿Cuál es el propósito?

— Sólo puedo hablar en nombre mío personal. Cada uno ha suscrito el documento comprometiendo la propia responsable decisión. El documento apunta a hacer claridad sobre cuestiones decisivas por cuanto se relacionan con toda la vida moral cristiana.

El documento quiere que algunas formulaciones sean correctas, que la enseñanza, que se dirige a todos los católicos en el mundo, es clara en términos de principios e implicaciones.

— El documento se ha hecho público ahora, pero se ha redactado anteriormente. ¿E l Papa todavía no ha reaccionado a su documento, si no me equivoco?

— El documento fue enviado en el mes de agosto y, como lo explicaron los signatarios a la prensa, fue enviado de manera confidencial para que pudiera ser objeto de respuesta. No habiendo tenido ninguna respuesta se hizo público. El texto, ahora público, se dio a conocer primeramente al Pontífice.

Hasta ahora no ha habido respuestas, no sé si las habrá. No tengo elementos para preverlo o excluirlo. Veremos. De todos modos, el documento ha recibido mucha atención en todo el mundo, sólo por la importancia de las preguntas que plantea. Debemos reconocer el primado de la verdad. La doctrina enseñada por la Iglesia se remonta a Nuestro Señor Jesucristo, no puede ser objeto de cambios ni puede ser modificada según las opiniones personales de cualquiera. Hablamos de la firmeza y estabilidad que viene de la Sagrada Escritura y de la Tradición Apostólica, y se ha transmitido, llegando hasta nosotros.

— Más allá del documento que firmó, en su opinión, ¿el hecho de que Bergoglio se abra a Putin y que juntos quieran unir a los cristianos puede molestar a alguna parte del mundo católico?

— Este aspecto creo que no tiene ninguna incidencia respecto del objeto bajo el perfil doctrinal de la correctio filialis. Se trata de reconocer que la verdad desde el punto de vista de la fe y de la moral es el criterio de la acción. Lo que pertenece al orden de los principios es el principio rector de todo acto. El texto del que estamos hablando ahora no tiene, al menos inmediatamente, ninguna relación con otros aspectos e iniciativas emprendidas en otros lados.