Thursday, September 21, 2017

“Pobre para los pobres”...¡pero que no sean tantos! Gendarmería vaticana aleja a indigentes de la Plaza de San Pedro


En 2015 inauguraban duchas y barbería en el Vaticano para los indigentes. En 2017 también lavandería. Como suele ocurrir con el asistencialismo, la cosa estimuló a más indigentes de los que había antes de estas inauguraciones y ahora la situación se salió de cauce. Resultado, hay que recobrar “el decoro”. La Gendarmería vaticana —que parece no está tan dispuesta a “tocar la carne de Cristo, tomar sobre nosotros este dolor por los pobres”— ha tomado medidas, alejar a los indigentes. Francisco está ya informado del asunto.

Información de Quotidiano.net, Sep-21-2017. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Roma, 21 septiembre 2017 – Se abre un mini-caso para los vagabundos en el Vaticano. Por exigencias de “decoro” público la Gendarmería ha alejado a los que viven en la zona del área de la plaza de San Pedro. Por cuanto se sabe, su número habría crecido desde cuando el Papa Francisco ha hecho construir baños y duchas para ellos bajo la columnata, así como un dormitorio.

La decisión habría sido necesaria para restituir al decoro un área que en los últimos años estaba siempre más en la degradación. Los indigentes todavía podrán dormir bajo los pórticos durante la noche. El Papa está informado de la intervención de los gendarmes.

LA OPERACIÓN - El alejamiento de los indigentes surge en los últimos días. El objetivo era limpiar la plaza de San Pedro, con los gendarmes que han desarrollado una acción de apoyo a los jardineros vaticanos asignados a la limpieza. En la vecindad de la plaza había algunas carpas, según relatan los policías al servicio en Borgo Pio. Frecuentemente hay estragos nocturnos provocados por personas sin hogar. La situación de degradación se había vuelto insostenible, culminando en la foto —circulada en el verano en las redes sociales— del indigete tratando de orinar justo debajo de la columnata de Bernini. Se llegó al punto de no retorno: el episodio también convenció a la autoridad de más allá del Tíber [Oltretevere] a intervenir para no para cazar a los desamparados de la zona, sino por lo menos para mantener la plaza más limpia y más ordenada durante el día.