Friday, July 21, 2017

Texto completo de entrevista de agencia DPA con el card. Müller

Hace dos días publicamos un reporte sobre una entrevista con el card. Müller de agencia DPA. Este es el texto completo de dicha entrevista, realizada en Jul-10-2017 y sólo publicada en Jul-20-2017.

–¿Conoce los motivos de la decisión de no prolongar su mandato?

–Versiones interesadas hablaron de presuntas tensiones. El Papa siempre me aseguró que no daba crédito a esos rumores y que confiaba plenamente en mí. Es un derecho del Papa cubrir los altos cargos de la curia según su buen criterio.

–¿No le informaron la causa?

–Desconozco el motivo. Algunos diarios escribieron que se debió a una línea blanda en lo que respecta a los abusos sexuales de menores por parte de clérigos. La Congregación siempre siguió, sin embargo, la línea de tolerancia cero, pese a algunos intentos de intervención externa.

–¿Se sintió decepcionado?

–Cualquiera se puede imaginar lo que ello significa. Fui llamado a Roma por el papa Benedicto únicamente para este cargo. Normalmente se parte de la base de que es hasta los 75 años. Pero ahora se decidió otra cosa. A mí no se me acaba el mundo, puedo seguir haciendo cosas por la Iglesia.

–Por una parte se habló de su postura respecto de los abusos, pero también de que ha sido descripto como adversario conservador de Francisco.

–Creo que nunca he sido conservador o de línea dura en mi vida. Dividir la vida espiritual y religiosa en conservadora y progresista es una muestra de incapacidad intelectual y revela únicamente la agresión de aquellos que prefieren discriminar a otros en vez de debatir con estos con argumentos. Se trata de conceptos políticos e ideológicos que han sido trasladados a la Iglesia y que adulteran su naturaleza y obstaculizan su misión.

–Dentro de la Iglesia hay temas polémicos como “Amoris Laetitia”, el documento del papa sobre el amor y la familia, sobre todo su defensa de permitir la comunión en determinadas circunstancias de los divorciados vueltos a casar.

–Lamento mucho que en la recepción de Amoris Laetitia haya voces tan disonantes que amenazan la unidad de la Iglesia y oscurecen la verdad del Evangelio.

–¿No exige la realidad a veces más pragmatismo que lo que establece la Iglesia?

–Dios es la medida de la realidad. Y no sencillamente lo fáctico. Lo que existe realmente no es automáticamente bueno (...). Por supuesto que hay que encontrar soluciones pragmáticas de emergencia para evitar cosas peores. Pero eso no significa que se pueda relativizar la indisolubilidad del matrimonio, el mandamiento del amor al prójimo, la obligación de los padres de cuidar a sus hijos y viceversa, sino que, en la atención pastoral y la proclamación de la fe, hay que hacer todo para que sean comprendidos y aplicados en la vida diaria por los creyentes.

–¿Cómo definiría su relación con el papa Francisco?

–Pienso que fue buena desde el principio, él siempre subrayó que tiene plena confianza en mí. (...). Pero el Papa naturalmente no está solo, a veces lo vemos reflejado así en los medios, al papa como una figura aislada (...), pero el papa es junto con los obispos y sacerdotes el buen pastor (...). No debería surgir un culto a la personalidad ni un turismo papal por el hecho de que el pontífice sea una persona muy cercana. En los tiempos de los medios de comunicación masivos, es peligroso que la gente solamente aclame al papa o que viaje a Roma por sensacionalismo, para poder decir después: “He visto al papa en primera fila y estuve muy cerca de él”.

–¿Existe esta oposición a Francisco de la que se habla?

–Eso es una leyenda que busca descalificar todo aporte objetivo que no encaje en el estrecho horizonte de los cortesanos. El papa no se relaciona con cardenales y obispos como un jefe con sus colaboradores, él es un hermano entre hermanos. Todo católico, sobre todo cada obispo y cada cardenal, tiene una relación positiva y constructiva con el papa. Pero eso dista mucho de ser una adulación cortesana y una afectada subordinación, algo a lo que el papa Francisco siempre se mostró contrario. Algunos creen tener mucho ahínco y desarrollan una devoción hipócrita, como si la divisa fuera: “El Santo Padre tiene una idea y nosotros lo seguimos incondicionalmente y llenos de admiración”. El Papa también es sólo un ser humano. Eso quiere decir que no todo lo que hace y dice es de por sí perfecto e insuperable.

El cardenal enfrenta tiempos difíciles, pues, tras su destitución en Roma, el martes [Jul-18-2017] se conoció un informe que concluye que más de 500 niños del coro católico de la Catedral de Ratisbona sufrieron abusos físicos y, en algunos casos, sexuales. El documento lamenta que Müller, como obispo de la ciudad, nunca buscara el diálogo con las víctimas tras ser designado para aclarar el asunto en 2010. La entrevista fue realizada el 10 de julio, antes de conocerse esta noticia, pero, al responder sobre el tema de los abusos, el cardenal reacciona con indignación. “No es cierto que en la persecución de esos crímenes hayamos sido en alguna forma negligentes o que hayamos acelerado el cierre de un proceso por falta de compromiso. Todo lo contrario”, enfatizó.

–¿Cree que se trata con especial dureza a la Iglesia?

–Es evidente que la Iglesia 
Católica es tratada de forma mucho más dura que otras instituciones, que los sacerdotes a priori son considerados sospechosos. Hay religiosos, Dios mío, que han cometido estos crímenes. Pero por eso no se puede sospechar colectivamente de todos los demás porque sean sacerdotes.