Friday, May 26, 2017

¿Eres de los que no creen en el infierno?, sigue consejo del Card. Arinze, presta atención a Fátima

Artículo de LifeSiteNews, May-25-2017, basado en una entrevista con el card. Francis Arinze, prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Fátima revela que el Infierno es real, no ‘inventado por el Vaticano’: Cardenal Africano

Pete Baklinski y Claire Chretien

ROMA, 25 de Mayo de 2017 (LifeSiteNews) -- La gente que menosprecia el infierno como un lugar “inventado” por la Iglesia para asustar a la gente para que actúe de cierta manera, necesita escuchar el mensaje de Nuestra Señora de Fátima, dijo el cardenal Francis Arinze de Nigeria. Ella mostró a tres niños pastores que el Infierno existe, y no está vacío, añadió.

“Hay gente que no quiere que hablemos del Infierno. Pero el Infierno no es algo que fue inventado en el Vaticano”, dijo en una entrevista exclusiva con LifeSiteNews el 14 de mayo en su apartamento en Roma.

El 13 de Mayo de 2017, marcó el 100° aniversario de la primera aparición de Nuestra Señora a tres niños pastores. En el transcurso de seis apariciones, una por mes hasta octubre de 1917, la Señora instruyó a los niños para salvar las almas del Infierno a través de la oración y el sacrificio, especialmente orando el rosario.

Las apariciones de Fátima fueron declaradas “dignas de credibilidad” por el obispo local en 1930 y han sido públicamente reconocidas y honradas por hasta seis papas. El Papa Francisco aprobó a principios de este año el último milagro necesario para la canonización de dos de los videntes, Francisco y Jacinta Marto. Él visitó Fátima a principios de este mes para su ceremonia de canonización.

Arinze, que es prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, dijo que la aprobación de la Iglesia de las apariciones de Fátima muestra la importancia de los mensajes dados a los niños por la Madre de Dios.

De particular importancia es el mensaje de Nuestra Señora sobre la existencia del Infierno.

El Cardenal citó a la Hermana Lucía, una de las visionarias, quien describió en un documento publicado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, la visión del Infierno que Nuestra Señora mostró a los tres.

Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en ese fuego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo que caían hacia todos los lados, parecidas al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin equilibrio ni peso, entre gritos de dolor y gemidos de desesperación que horrorizaba y hacía estremecer de pavor. Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros.

Esta visión fue durante un momento, y ¡gracias a nuestra Buena Madre del Cielo, que antes nos había prevenido con la promesa de llevarnos al Cielo! (en la primera aparición). De no haber sido así, creo que hubiésemos muerto de susto y pavor.

Inmediatamente levantamos los ojos hacia Nuestra Señora que nos dijo con bondad y tristeza:

— Visteis el infierno a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón.

Arinze dijo que para que las personas nieguen la existencia del Infierno para poder vivir como quieran, es como un estudiante universitario engañándose a sí mismo creyendo que no hay examen a final de año para así renunciar a estudiar.

“Si no quiere estudiar le prometo que va a fallar el examen. No sirve de nada decir que no habrá examen. Lo habrá. Así que la gente no va a resolver el problema del Infierno diciendo que asusta a los niños pequeños, o que están espantados por él”, dijo.

Arinze señaló que es el mismo Jesucristo quien confirma en los Evangelios la realidad del infierno como un lugar “donde habrá llanto y crujir de dientes”.

“Cristo mismo dijo eso. Habló de aquellos que serían arrojados a las tinieblas exteriores. Habló de aquellos que serían castigados por siempre. Y Cristo es el hijo de Dios. Si alguien es misericordioso, es él. Por lo tanto, si nos dijo eso, está en nuestro propio interés tomarlo en serio”, dijo.

El Cardenal dijo que Dios no envía la gente al Infierno, sino la gente misma “decide ir allí”.

“Son los aquellos [los que van al infierno] quienes ofenden a Dios por lo que llamamos pecado mortal, que es un rechazo de Dios. La persona [en el Infierno es la que] no quiere a Dios. [Es] la persona invitada por Dios a venir, y es la persona que dice, ‘no’, y no vendrá”, dijo.

Arinze lo llamó una “cosa terrible” para un ser humano —que es creado por Dios para “conocerlo, amarlo, servirle en este mundo y ser feliz con él para siempre en el venidero”— “frustrar” el propósito de su existencia a través de la “elección personal” de decir no a Dios.

Durante la entrevista, el cardenal Arinze reflexionó sobre el pedido de Nuestra Señora de la consagración de Rusia, diciendo que si su petición hubiera sido atendida, habría ahorrado al mundo mucha miseria causada por el comunismo.

“El comunismo significa negar la existencia de Dios, tratando de construir un sistema que no toma en cuenta a Dios. No sólo eso, sino que también se dirigiría de manera positiva y agresiva contra Dios el Creador y también [contra] la persona humana. Porque una vez que Usted niega a Dios, también daña a la persona humana, porque nuestra grandeza depende de Dios”, dijo.

“Así que el comunismo es conocido por la opresión de la persona humana, en cuanto seres humanos como objetos en la máquina económica, en lugar de sujetos con derechos, personas que tienen un status individual que debe ser respetado, lo que las Naciones Unidas llamó “derechos humanos fundamentales” que vienen de Dios, no de de las personas. El comunismo estaba contra todo eso”.

“Así que aquellos que conocen la historia, el número de personas muertas en un país tras otro, el mundo nunca estuvo tan mal. Entonces obviamente, la Santísima Virgen María quería salvar al mundo de todo eso. ¿No es eso serio? Cuando Ella mencionó Rusia, ¿eso no es porque ese es el centro donde comenzó el problema?”, agregó.

Arinze dijo que el mensaje de Nuestra Señora en Fátima es tan relevante hoy como lo fue hace 100 años. La gente necesita tomar su mensaje “muy seriamente” de evitar el pecado, de orar, y de hacer reparación por el pecado.

“Esta es la Virgen María hablando. ¿No es eso serio? Lo que significa que ella vino allí para ayudar a la gente para que oren por los pecadores y eviten el pecado, para que nadie vaya al Infierno. Pero Usted no lo resuelve diciendo que no hay infierno. Es como los estudiantes que resolvieron el problema de la pereza diciendo que no hay examen al final del año, ¿ve? ”, dijo.