Wednesday, April 12, 2017

“Los 90 años de Ratzinger alejado del mundo pero no se ha nunca arrepentido”, entrevista con Mons. Georg Gänswein


Paolo Rodari entrevista hoy para La Repubblica a Mons. Georg Gänswein, secretario personal de Benedicto XVI y Prefecto de la Casa Pontificia, con ocasión de los 90 años de edad del Papa emérito.

A Mons. Georg Gänswein se le pregunta una vez más sobre las presuntas presiones para la renuncia del Papa emérito, la relación entre Benedicto y Francisco, sobre la discusión sobre Amoris Lætitia, y decimos lo que recientemente hemos dicho: ¿Y qué esperaban que contestara?

Esta es una traducción al español de BenedictoGänswein.com (con algunas adaptaciones).

“Los 90 años de Ratzinger alejado del mundo pero no se ha nunca arrepentido”

Paolo Rodari

CIUDAD DEL VATICANO. Noventa años el próximo domingo, el día de Pascua. Joseph Ratzinger vive "serenamente" y con "lucidez" la última etapa de su vida.

Lee a los Padres de la Iglesia con los cuales se formó de joven, convencido de que "haber hecho lo correcto" aquel 11 de febrero de 2013, cuando renunció. No recibió "ninguna presión" entonces y ahora vive sereno "sin dejarse provocar" por aquellos que continuamente lo contraponen a Francisco, el sucesor que para él es un "soplo de aire fresco" en la Iglesia.

Una entrevista del diario La Reppublica a Mons. Georg Gänswein en la que habla sobre la vida de Benedict XVI y su retirada en el Mater Ecclesiae.

¿Cómo se acerca Benedicto XVI a su cumpleaños?

Está sereno, tranquilo y de buen humor. A él le gustaría hacer sólo algo sencillo que se adapte a sus fuerzas. También vendrá su hermano Georg para pasar unos días. Y esto es para él el regalo más grande. El Lunes de Pascua, un día después del cumpleaños, habrá una modesta celebración al estilo bávaro, con una pequeña delegación de Baviera, entre ellos también sus Schützen.

¿Cómo está físicamente?

Es un hombre de noventa años, lucidísimo, pero su fuerza física disminuye. Sus piernas están cansadas. Por lo tanto, para estar más seguro, se apoya en un andador que garantiza su autonomía y la seguridad en el movimiento.

¿Sigue tocando el piano?

Menos de un año. Dice que las manos no obedecen como antes, o al menos no como deberían obedecer para que suene bien.

¿Ve la televisión?

Sólo las noticias de las 20.00 h o a las 20.30 h. Recibe L'Osservatore Romano y Avvenire, y dos periódicos alemanes. Y todos los días también el comunicado de prensa que le envía la Secretaría de Estado.

¿A qué lecturas se dedica?

Sobre todo a sus grandes maestros, los Padres de la Iglesia, que tanto le acompañaron en los años en que enseñaba teología, pero también le gusta estar al día de las recientes publicaciones teológicas, los artículos más importantes al lo menos.

¿Ha escrito un testamento?

Su herencia espiritual es el libro sobre Jesús de Nazaret. Por supuesto, también ha preparado su testamento personal .

¿Habla de la 'otra vida'?

En su despedida en Castel Gandolfo, en la tarde del 28 de febrero de 2013, mencionó que se iniciaba para él 'la última etapa de su peregrinación terrena'. Cada día esto es cierto para él. Lo que se espera en 'el más allá', lo ha repetido varias veces cuando ha 'dialogado' con los niños sobre la vida eterna.

¿En estos años nunca se ha arrepentido de la renuncia?

Nunca se ha arrepentido. Está convencido de haber hecho lo correcto, por amor a Señor y para el bien de la Iglesia. En su alma hay una paz conmovedora, lo que sugiere que en su conciencia tiene la certeza de haber hecho bien ante Dios. La presencia de su paz interior es un hermosísimo regalo hermoso que resulta de la decisión.

¿Tuvo presiones para renunciar?

No, en absoluto! Lo dijo él mismo en el libro Últimas conversaciones, de Peter Seewald; no sufrió presiones de ninguna parte. Y si las hubiese tenido, no habría cedido. Se dio cuenta de que ya no tenía la fuerza suficiente para guiar la barca de Pedro que tenía necesidad de un timón fuerte. Comprendió la necesidad de entregar en las manos del Señor lo que había recibido de Él.

El Cónclave llegó después de tormentosos meses del Vatileaks. ¿Cree que sin el Vatileaks Bergoglio nunca habría sido elegido?

No creo que el asunto Vatileaks haya tenido influencia en el cónclave. Benedicto siguió el Cónclave por televisión. En el ya citado libro de Seewald, un año después de la elección, dijo que Francisco era un soplo de aire fresco; no ha hecho otros comentarios .

También están aquellos que oponen la enseñanza de Benedicto a la de Francisco. ¿Él es consciente de esto?

Leyendo los periódicos y viendo las noticias no es posible que Benedicto no se percate de que a veces se producen estos contrastes. Pero no se deja provocar por artículos o declaraciones de este género. Decidió guardar silencio y permanecer fiel a esta decisión. No tiene ninguna intención de entrar en controversias que se siente lejanas a él.

¿Nunca ha lamentado seguir vestido de blanco?

Es una pregunta que no se plantea. Es una cosa natural. No ve problema alguno. Se quitó la capa e incluso la banda. Para él es simplemente una prenda igual a otra.

Gran discusión en la Iglesia ha causado "Amoris laetitia". En particular, para algunos, el texto habría provocado confusión a nivel pastoral. ¿Qué opina Benedicto XVI?

Recibió una copia de Amoris Laetitia personalmente de Francisco, autografiada. La leyó con atención. Pero él no comenta de ningún modo el contenido. Ciertamente está tomando nota de la discusión y de las diferentes formas en que ha sido recibida.