Tuesday, December 27, 2016

Los bergoglianos utilizan palabras del Card. Brandmüller para hacer parecer divididos a los 4 cardenales que presentaron las Dubia

Ciertamente son muy astutos estos miembros de la guardia bergogliana, porque en la tremenda campaña —casi propagandística— que hacen por mantener la imágen de Jorge Mario Bergoglio, se les ha aparecido el card. Brandmüller quien, dándoles unas declaraciones, utilizan para hacer parecer como si los 4 cardenales que presentaron las Dubia a Francisco pidiéndole que aclare ciertos aspectos confusos de Amoris Lætitia, están divididos.

Todo desprende de un artículo que firma Andrea Tornielli en Vatican Insider, en el cual recoge ciertas palabras del card. Walter Brandmüller, uno de los cuatro cardenales cofirmantes de las Dubia.

En dicho artículo el card. Brandmüller da a entender que él —Brandmüller— cree que el card. Burke al hablar de una corrección fraterna en caso de no recibir respuesta a las preguntas, no necesariamente indica que dicha corrección vaya a ser en público y señala que en la entrevista del card. Burke que dio origen al malentendido de una fecha límite, el card. Burke dio libremente su opinión. De allí Tornielli pasa a inferir que el Card. Burke no habla por los cuatro cardenales. Percepción de Tornielli, repetimos. Y de dicha inferencia —la de Tornielli— un medio de comunicación antieclesial en español afirma que Brandmüller toma distancia de Burke y lo descalifica como portavoz (de los “díscolos”, escriben allí).

Recapitulando, no ha dicho categóricamente el card. Brandmüller que la tal corrección se vaya a hacer en privado, ni ha dicho categoricamente que el card. Burke no sea portavoz de los 4 cardenales que presentaron las Dubia.

Esta es nuestra traducción al español del artículo de Tornielli en Vatican Insider, Dic-26-2016, el cual ha sido tan bien utilizado.

Ha dado mucho que discutir la última entrevista del cardenal Raymond Leo Burke, que preanunciando que una «corrección formal» al Papa —institución que no se puede rastrear en el ordenamiento canónico— pareció dar una especie de ultimátum a Francisco después de la publicación de las cinco «dubia» con respecto a la interpretación de la exhortación «Amoris laetitia».

Uno de los otros tres cofirmantes de las «dubia», el cardenal alemán Walter Brandmüller, entrevistado por Vatican Insider precisa que cualquier «corrección fraterna» del Papa debería tener lugar «in camera caritatis» es decir, no en público a través de actos o escritos puestos en circulación. Como se recordará, las cinco «dubia» sobre «Amoris laetitia» se han hecho de público dominio unos pocos días antes del último consistorio, a menos de dos meses de haber sido presentadas.

«Las dubia —ha declarado Brandmüller—intentan promover en la Iglesia el debate, como está ocurriendo. El cardenal Burke en la entrevista original en Inglés (no como lo han informado los medios de comunicación italianos) no ha indicado una fecha límite, pero sólo ha respondido que ahora debemos pensar en la Navidad y después se abordará la cuestión».

Brandmüller precisa entre otras: Burke «no dijo que una eventual corrección fraterna —como la que se cita en Gálatas 2, 11-14— deba hacerse públicamente». El aparte recordado por el cardenal alemán es la carta a los Gálatas, donde Pablo describe su divergencia con Pedro porque éste último quería imponer a los gentiles las prácticas judías.

«Debo, sin embargo, creer —añade Brandmüller — que el cardenal Burke está convencido de que en primera instancia una corrección fraterna debe llevarse a cabo in camera caritatis». Por lo tanto, no públicamente. «Debo decir —explica— que el cardenal expresó —en plena autonomía— su opinión, que bien podría ser compartida por otros purpurados». Brandmüller sugiere entonces que en las entrevistas posteriores a la publicación de las «dubia» Burke no hablaba como «portavoz» de los cuatro cardenales firmantes.

El cardenal alemán concluye: «Nosotros los cardenales esperamos la respuesta a las «dubia», en cuanto una falta de respuesta podría ser vista por amplios sectores de la Iglesia como un rechazo de la adhesión clara y articulada a la doctrina definitiva».