Tuesday, November 08, 2016

“Ejercitan juntos un oficio” (?)


“Benedicto y Francisco. Sucesores de Pedro al servicio de la Iglesia”, es el titulo del nuevo libro del card. Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. A raíz de su publicación, su autor ha concedido diferentes entrevistas. De una reciente concedida al vaticanista Aldo Maria Valli, traducimos la siguiente respuesta (énfasis añadido).

Eminencia, en una entrevista a la edición alemana de Radio Vaticano Ud., después de haber subrayado que por primera vez en la historia reciente de la Iglesia tenemos el caso de dos Papas vivos, ha agregado: «Ciertamente sólo el Papa Francisco es el Papa, pero Benedicto es el emérito, por lo que de algún modo todavía ligado al papado. Esta situación inédita debe ser afrontada teológicamente y espiritualmente. Sobre cómo hacerlo, hay diferentes opiniones. Yo he mostrado que a pesar de todas las diferencias que respectan a la persona y al carácter, que son dadas por la naturaleza, también todavía el vínculo interno debe hacerse visible», y este vínculo consiste en proclamar la fe en Jesucristo, verdadero fundamento del papado. ¿Puede explicar este concepto?

En efecto estamos viviendo una fase muy especial en la historia de la Iglesia: tenemos Papa, pero también el Papa emérito. En esta situación, muchos son llevados a hacer comparaciones entre el uno y el otro. En un cierto sentido es natural, pero se debe respetar la identidad y por tanto la peculiaridad de cada uno. El Papa Benedicto proviene de un ambiente académico y de Alemania. Fue por mucho tiempo profesor de teología, muy conocido y apreciado en todo el mundo. Sus libros han sido traducidos a muchas lenguas y luego por más de veinte años trabajó aquí donde nos encontramos ahora, a la cabeza de la Congregación para la Doctrina de la Fe, antes de ser elegido Pontífice. El gran tema de su pontificado fue la relación entre la fe y la razón. Se preguntaba sobre el papel de la fe en la modernidad, haciendo preguntas que surgen del desarrollo del mundo moderno. El Papa Francisco proviene de un contexto muy diferente. Fue durante mucho tiempo maestro de los ejercicios espirituales según San Ignacio, después provincial de los jesuitas, después obispo auxiliar y arzobispo, pastor de una gran diócesis como la de Buenos Aires. Las dos biografías son por tanto profundamente diferentes, pero también unidas, y lo que las une es el ministerio petrino. Ejercitan juntos un oficio, al servicio de la fe y de la Iglesia. Un oficio que no ha sido dado por ellos mismos, sino viene de Jesús. Y podemos dar gracias a Dios por estos dos grandes personajes que ha querido regalar a la historia reciente de la Iglesia.