Saturday, October 01, 2016

Delegación ortodoxa no acude a misa papal en Georgia


Información de agencia AP, Oct-01-2016.

Los esfuerzos del papa Francisco por mejorar las relaciones con la iglesia ortodoxa de Georgia sufrieron un revés público el sábado cuando el patriarcado decidió no enviar una delegación oficial a la misa oficiada por el pontífice y repitió que los fieles ortodoxos no pueden participar en ceremonias católicas.

En las vísperas de la visita del pontífice argentino al Cáucaso, el portavoz del Vaticano anunció que el patriarcado ortodoxo estaría representado en la misa oficiada en un estadio de Tiflis "en una señal de entendimiento entre las dos iglesias" — sugiriendo que la fría recepción que recibió San Juan Pablo II en su visita de 1999 se habría suavizado.

La delegación ortodoxa no acudió a la homilía "de mutuo acuerdo", señaló la portavoz del patriarcado, Nato Asatiani, el sábado. La institución actualizó un comunicado previo publicado en su cibersitio diciendo que "mientras haya diferencias dogmáticas entre nuestras iglesias, los creyentes ortodoxos no participarán en sus oraciones".

La modificación se habría producido tras la llegada de Francisco a Tiflis el viernes, cuando manifestantes conservadores ortodoxos se mostraron en contra de cualquier iniciativa ecuménica de su iglesia.

"Es el típico proselitismo", dijo el padre David Klividze que, junto a un centenar de personas de la conservadora Unión de Padres Ortodoxos, protestaba en el exterior del estadio. "¿Puede imaginar qué pasaría si un predicador suní fuese al Irán chií y rezase en un estadio o en otro lugar? Esto no podría ser. Por lo tanto, nosotros estamos en contra de esto".

El Vaticano aceptó la decisión ortodoxa, que la delegación papal conocía desde el viernes en la noche, explicó el vocero Greg Burke. Las normas ortodoxas no permitían la participación de la delegación en la misa, agregó.

Francisco tenía previsto saludar personalmente a los representantes ortodoxos tras la ceremonia. En su lugar, dio las gracias a "los fieles ortodoxos" presentes.

Los organizadores esperaban que el estadio Meshki, con capacidad para 27.000 personas, estuviese lleno para la homilía, pero solo unos pocos miles de fieles ocupaban los asientos de las gradas cuando Francisco llegó al recinto a bordo del papamóvil. No hubo explicación oficial para la escasa asistencia al evento en una soleada mañana de otoño.

Georgia es un país mayoritariamente ortodoxo y menos del 3% de su población — unas 112.000 personas — son católicas, según las estadísticas del Vaticano.

En su homilía, el pontífice instó a los fieles a encontrar consuelo en dios y a no "entristecerse por la falta de armonía que nos rodea".

"Es cuando estamos unidos, en comunión, cuando el consuelo de dios obra en nosotros", dijo.

Francisco recibió una cálida bienvenida del líder ortodoxo el viernes, en el inicio de una visita de tres días que lo llevará también a Azerbaiyán, de mayoría musulmana.

El patriarca Ilia recibió al papa calificándolo de "mi querido hermano" y brindó en su honor diciendo: "Que dios bendiga a la iglesia católica de Roma".

El tono de la visita distaba mucho entonces del ambiente gélido que caracterizó la visita de Juan Pablo II en 1999. En aquel momento, las tensiones entre católicos y ortodoxos eran tan elevadas que la iglesia ortodoxa georgiana instó a sus fieles a mantenerse lejos de la misa.

A excepción del presidente del país, Giorgi Margvelashvili, ningún otro alto cargo acudió a la misa. Esto sugiere que, ante las elecciones parlamentarias que se celebrarán la próxima semana, los políticos habrían intentado evitar molestar a votantes conservadores ortodoxos con su presencia.

Francisco se ha topado con algunos manifestantes radicales en el exterior del aeropuerto y en una iglesia caldea, con carteles que decían "El vaticano es un agresor espiritual" y "Muerte al papismo".

El principal acto de la jornada del papa será la visita a la sede de la iglesia ortodoxa, donde se espera que repita su llamado a la mejora de las relaciones entre católicos y ortodoxos.

La catedral ortodoxa está en Miskheta, la capital spiritual de Georgia y donde el cristianismo echó raíces en el siglo IV. La catedral de Svetitsjoveli, del siglo XI, es uno de los tres monumentos de Mtskheta reconocidos por la UNESCO y se cree albergó la túnica de Jesucristo.