Wednesday, September 28, 2016

Se conocieron de religiosas, mañana será su boda


Para los que piensan que la vida consagrada no sirve para nada, esta es la demostración que ella sirve para encontrar el amor...¡mundano!

La Stampa, Sep-28-2016, trae hoy la historia de una religiosa italiana y una identificada simplemente como “sudamericana” que, siendo religiosas, hace tres años se conocieron y desde allí comenzó la historia de lo que mañana concluirá con su unión civil, la cual realizará el alcalde de la población de Pinerolo; pero a su vez un anterior sacerdote, suspendido a divinis en 2003 por Juan Pablo II, “bendecirá” su unión.

Este es un artículo en español al respecto de Onda Cero.

EN ITALIA
Dos monjas franciscanas dejan el hábito y el convento para casarse: "Dios quiere que seamos felices"

El próximo jueves, Isabel y Federica contraerán matrimonio. Después de realizar los trámites pertinentes en el Vaticano, han dejado la vida religiosa para entregarse la una a la otra. Tres años después de conocerse, por fin podrán pasar la vida juntas.

Isabel y Federica eran dos monjas franciscanas. Hace tres años, durante una visita pastoral, se conocieron y surgió algo entre ellas. Ahora, han 'colgado' el hábito para comenzar una relación.

"Dios quiere que las personas sean felices, vivir el amor a la luz del sol", asegura Isabel a La Stampa. La unión civil se llevará a cabo en un pueblecito turinés, Pinerolo. Será la segunda en el municipio desde que entró en vigor la ley.

El alcalde del pueblo será el encargado de celebrar la ceremonia en el ayuntamiento. Sin embargo, un sacerdote excomulgado por sus polémicas observaciones acerca de los homosexuales dentro de la Iglesia Católica bendecirá la unión entre Isabel y Federica en el templo del propio pueblo.

"Tienen mucha fe y han pensado mucho su decisión. Han tomado su decisión con valentía a pesar de que las iban a criticar", asegura Don Barbero, el cura excomulgado, que celebrará su vigésima unión.

Para llegar a este día de celebración, Federica e Isabel tuvieron que hacer todos los trámites formales en el Vaticano para salir y dejar los votos.

Pero la ex monja italiana sigue teniendo tareas muy complicadas por hacer. Nació en un pequeño pueblo del sur de Italia, conservador: "Todavía tengo que decirle a mi padre y a mi familia que ya no soy monja, pero me alegro de que por fin me vaya a casar con Isabel".