Saturday, August 27, 2016

¿No se les hace que está hablando mucho de China?


Nos referimos al card. Pietro Parolin, Secretario de Estado del Estado Vaticano, quien en un primerísimo momento dijo que el östpolitik —hecho famosos por el card. Agostino Casaroli, también Secretario de Estado— iba a seguir pero reinventado. Dicha política ha venido en efecto aplicándose, al punto que el año pasado se veía ya un acuerdo Vaticano-China, y ahora, no anticipa que este cerca el acuerdo, pero el caso es que está hablando mucho de él.

En el curso de tres días el cardenal secretario de estado se ha referido dos veces a las relaciones Vaticano-China, la primera de ellas en una entrevista para el periódico de los obispos italianos, Avvenire, Ago-24-2016. Este es un artículo en español de Diario Castellanos basado en dicha entrevista. Entre otras cosas, el cardenal parece no hacer distinciones entre la Iglesia —hablamos de la verdadera— y la Asociación Católica Patriótica, ente por definición cismático, creado por el estado chino en los 50 para suplantar la Iglesia.

"El Papa sueña con la reconciliación"

El cardenal Pietro Parolin: es necesario escribir "una nueva página en la historia de la Iglesia en China", encontrando "soluciones realistas por el bien de todos". El Papa no es un líder político o un jefe de una grande y potente multinacional". El terrorismo yihadista "golpea desde un punto de vista numérico más a los musulmanes que a los cristianos". Y no se puede meter en medio al cristianismo para cerrar las puertas a los inmigrantes. Los contactos entre la Santa Sede y la República popular china "continúan con espíritu de buena voluntad entre ambas partes", y están dirigidos a encontrar "soluciones realistas por el bien de todos". La confirmación del paso hacia adelante en el diálogo entre Pekín y los Palacios de más allá del Tevere llega directamente del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de Su Santidad. En una amplia entrevista concedida a Stefania Falasca y publicada ayer en el periódico Avvenire, el purpurado vicentino que guía la diplomacia vaticana, delinea de manera clara los criterios y los objetivos seguidos por la Santa Sede en los contactos con los representantes del gobierno chino. "La Santa Sede", dice Parolin, "está particularmente interesada en que los católicos chinos puedan vivir de modo positivo su pertenencia a la Iglesia, y al mismo tiempo ser buenos ciudadanos y contribuir a reforzar la armonía de la entera sociedad china". Mientras en torno a las relaciones sino-vaticanas crece la sobrexcitación mediática, el secretario de Estado vaticano recuerda que "el camino del conocimiento y de la confianza recíproca necesita tiempo, paciencia y amplitud de miras". Ignorando los alarmismos difundidos sobre presuntos "pactos político-diplomáticos" peseguidos por el Vaticano sobre los responsables de la comunidad católica local, Parolin aclara que los contactos mantenidos con Pekín son un intento de la Santa Sede de hacer más fácil la vida de los fieles católicos chinos y favorecer la reconciliación entre las comunidades consideradas "oficiales" y aquellas consideradas "clandestinas". "Apoyar que en China existen dos diferentes Iglesias", asegura el cardenal, negando una de las distorsiones más habituales sobre el catolicismo chino "no corresponde a la realidad histórica ni a la vida de fieles de los católicos chinos. Se trata de dos comunidades deseosas de vivir en plena comunión con el Sucesor de Pedro". Cada una de ellas –subraya Parolin— "lleva con ellas un pasado histórico de momentos de gran sufrimiento, lo que demuestra la complejidad y las contradicciones del inmenso país". Y el deseo de la Santa Sede es "ver en un futuro no muy lejano estas dos comunidades reconciliarse, acogerse, donar y recibir misericordia para un común anuncio del Evangelio, que sea verdaderamente creíble". Es esta –repite el Secretario de Estado vaticano— la reconciliación que está de verdad en el corazón también del Papa Francisco: "que se superen las tensiones y las divisiones del pasado para poder escribir una página nueva de la Historia de la Iglesia en China", sabiendo bien que la Iglesia "conoce figuras de heroicos testimonios del Evangelio, un río de santidad a menudo escondido o desconocido a la mayoría". Tal camino de reconciliación –asegura con confianza Parolin— podrá ser "un ejemplo elocuente para el mundo entero, construyendo puentes de fraternidad y de comunión".

En los próximos días, el cardenal veneto tomará parte en Canale d’Agordo de las celebraciones por el 38 aniversario de la elección papal de Juan Pablo I. La entrevista recogida por Falasca destaca la devoción de Parolin por el Papa Luciani (Admiro su santidad vivida. Espero que no falte mucho a la proclamación de sus virtudes y se pueda conseguir su beatificación"), para después tocar otros temas legados a la actualidad geopolítica. Preguntado sobre la intervención militar de la coalición en Medio Oriente y Libia.

Interrogada sobre el interés y la estima que las intervenciones del Papa Francisco despiertan también entre los potentes del mundo, el Secretario de Estado aprovecha para llamar la atención sobre un "dato a menudo infravalorado: Papa Francisco" recuerda Parolin "no es un líder político o un jefe de una potente y grande multinacinal, experto en estrategias políticas, comerciales y funancieras. Él es el Sucesor de Pedro, el pastor de la Iglesia universal, elegido por Dios para este trabajo arduo", y "su única preocupación es la de anunciar el Evangelio que salva, hasta que los hombres puedan reconciliarse con Dios y con los hermanos y así encontrar esperanza y paz". Solo de esta soledad apostólica –subraya Parolin— nace también la atención a la participación del Papa a los dramas y a los problemas vividos por la familia humana. A juicio del Secretario de Estado vaticano, "es la simplicidad y el coraje con el que el Papa propone el diálogo y el encuentro" lo que ha desatado en muchos líderes religiosos y políticos "el deseo de entrar en contacto con él y de conocer mejor la acción de la Santa Sede y de la Iglesia católica en el mundo".

La segunda ocasión en que regresa sobre las relaciones Vaticano-China ha sido hoy. Este es un despacho en español de agencia ANSA, Ago-27-2016.

"Camino de acercamiento" entre la Santa Sede y China

Positivo para católicos y para paz mundial, cardenal Parolin

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 27 AGO - La instauración de "una nueva temporada en las relaciones" entre la Santa Sede y China puede tener un impacto positivo no sólo para los católicos del país asiático sino también para la paz en el mundo, destacó hoy el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano.

"Hay muchas esperanzas para un nuevo ciclo" en las relaciones bilaterales Vaticano-Pekín "no sólo en beneficio de los católicos de la tierra de Confucio sino para todo el país, una de las grandes civilizaciones del planeta", indicó el cardenal Parolin durante un seminario de obispos en Pordenone (norte de Italia) centrado sobre la figura de Celso Costantini, el primer delegado vaticano en Pekín, durante los años '20.

El punto clave es que "se ha abierto un camino, se han retomando contactos" y se está avanzando "para poder llegar realmente a un acuerdo satisfactorio para todos, creo que -precisó- con la buena voluntad de ambas partes". "Me animaría a decir que todo ésto beneficiará también a una ordenada, pacífica y fructífera convivencia de los pueblos y de las naciones en un mundo, como el nuestro, lacerado por tantas tensiones y conflictos", añadió el secretario de Estado vaticano.

Durante su intervención, el cardenal destacó que quería "subrayar este concepto: las auspiciadas nuevas y buenas relaciones con China -incluídas las relaciones diplomáticas, si Dios lo quiere!- están concebidas por el bien de los católicos chinos, el bien de todo el pueblo de China".

Y por otro lado "por la armonía de toda la sociedad, a favor de la paz mundial", afirmó el prelado.

El cardenal Parolin manifestó, por otra parte, su "auspicio de que este camino iniciado" entre ambas partes "pueda avanzar y cerrarse con un acuerdo que beneficie a la iglesia en China y a todo el pueblo chino".


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