Wednesday, August 17, 2016

Francisco instituye el dicasterio Laicos, Familia y Vida

Información de agencia Zenit, Ago-17-2016.

Francisco instituye el dicasterio Laicos, Familia y Vida

El prefecto del nuevo dicasterio es Mons. Kevin Farell, obispo de Dallas, de la congregación de los Legionarios de Cristo

17 AGOSTO 2016

(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco con la Carta apostólica ‘Sedula Mater’ firmada el día de la Inmaculada Concepción ha instituido el nuevo dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Escrita en forma de motu proprio, el texto ha sido difundido hoy por la oficia de prensa de la Santa Sede y explica que el nuevo organismo será disciplinado por especiales estatutos, competencias y funciones. Añade que inicia oficialmente su labor el próximo 1° de septiembre, sustituyendo el trabajo del Pontificio consejo para los laicos y el Pontificio consejo para la familia, que en dicha fecha cesan sus funciones.

El Papa ha nombrado además como prefecto del nuevo dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, a Mons. Kevin Joseph Farrell, de obispo de di Dallas en Estados Unidos, perteneciente a la congregación de los Legionarios de Cristo.

El Santo Padre Francisco, bajo propuesta del Consejo de los nueve Cardenales, ha ya aprobado a inicios de junio pasado, ad experimentum, el Estatuto del nuevo Dicasterio.

Los dos dicasterios cesan sus funciones al ser derrocados los artículos 131-134 y 139-141 de la Constitución Apostólica Pastor Bonus, del 28 de junio de 1988.

El 22 de octubre del 2015, el Papa anunció la creación de este nuevo dicasterio, al inicio de la Congregación general en el Sínodo de los Obispos con las siguientes palabras: “He decidido instituir un nuevo dicasterio con competencia sobre laicos, la familia y la vida, que sustituirá al Pontificio Consejo para los laicos y el Pontificio Consejo para la familia, y al que estará vinculada la Pontificia Academia para la Vida”.

El 17 junio pasado, el Santo Padre al dirigirse a los participantes de la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para los Laicos aseguró que se trata de una conclusión de una etapa importante y de apertura de una nueva para el dicasterio que “ha acompañado la vida, la madurez y las transformaciones del laicado católico desde el Concilio Vaticano II hasta hoy”.