Friday, July 08, 2016

Vatileaks 2: Traducción al español de la información oficial

Seguidamente la información en español que porsenta hoy el boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, de la cual ayer se dio a conocer la versión inicial en italiano (ver aquí) sobre la finalización del llamado vatileaks 2.

Primero sobre la sentencia del Tribunal de Estado del Estado Vaticano.

El Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano emite la sentencia del proceso por la divulgación de noticias y documentos reservados, 08.07.2016

El Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano emitió ayer tarde la sentencia del proceso por el delito de divulgación de noticias y documentos reservados del que estaban acusados, con diversos cargos , monseñor Lucio Angel Vallejo Balda,- en la época de los hechos Secretario de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede y secretario de la Pontificia Comisión referente de estudio y dirección sobre los entes económicos y administrativos de la Santa Sede (Cosea), de la que también era miembro la imputada Francesca Inmacolata Chaouqui-, Nicola Maio, secretario de mons. Vallejo Balda para los trabajos de la Cosea y los periodistas italianos Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi.

Por cuanto respecta a los imputados Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi el Tribunal, tras afirmar en primer lugar que “apurada la subsistencia enraizada y garantizada por el derecho divinio de la libertad de manifestación del pensamiento y de la libertad de prensa en el ordenamiento jurídico vaticano” y considerado que el desarrollo procesal cuya instrucción se perfeccionó solamente en el curso del debate ha evidenciado que los hechos contestados a los imputados se han producido fuera de su ámbito ordinario de jurisdicción, además del hecho de que los imputados no son, por cuanto atañe al derecho penal, funcionarios públicos de la Santa Sede ni son equiparables a ellos, declara su defecto de jurisdicción.

Asimismo absuelve a mons. Vallejo Balda, Francesca Chaouqui y Nicola Maio del delito de asociación criminal. Nicola Maio es también absuelto de los delitos de concurso en divulgación de noticias y documentos confidenciales y de divulgación de los mismos por no haber cometido los hechos, considerada la evidencia procesal.

Monseñor Lucio Angel Vallejo Balda es condenado por el delito de divulgación de documentos y noticias confidenciales a 18 meses de reclusión.

Francesca Inmacolata Chaouqui es absuelta del delito de divulgación de noticias y documentos confidenciales, pero es considerada culpable de concurso en el delito cometido por mons. Vallejo Balda y, por lo tanto, condenada a 10 meses de reclusión, con suspensión de la ejecución de la pena por cinco años.

Firman la sentencia, el presidente del Tribunal Giuseppe Dalla Torre, los jueces Piero Antonio Bonnet y Paolo Papanti-Pelletier y el canciller Raffaele Ottaviano.

En segundo término, sobre la nota publicada por el P. Federico Lombardi.

Nota del Padre Federico Lombardi sobre los motivos, el desarrollo y la conclusión del proceso por divulgación de noticias y documentos reservados, 08.07.2016

El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi S.I emitió a última hora de la tarde de ayer una nota en que explicaba los motivos del proceso por divulgación de noticias reservadas, la modalidad en que se desarrolló y las conclusiones del mismo.

“El proceso debía hacerse -escribe padre Lombardi- porque existe una ley, además una ley reciente, promulgada en 2013, para contrarrestar la fuga de noticias. En los últimos años el Vaticano ha mejorado su sistema jurídico y penal haciéndolo más completo y adecuándolo a las exigencias actuales de lucha contra la ilegalidad en diversos ámbitos. No se pueden declarar intenciones y establecer normas y no ser coherentes a la hora de aplicarlas persiguiendo a los que no cumplan las leyes.

Debía hacerse para demostrar la voluntad de contrarrestar las manifestaciones y consecuencias incorrectas de las tensiones y polémicas internas del Vaticano que, desde hace algún tiempo, se reflejan con demasiada frecuencia también en el exterior a través de fugas o filtraciones de documentos a los medios de comunicación, creando así una espiral y un contexto ambiguo y negativo de interaccion entre disputas internas y resonancias externas, a través de los medios de comunicación, que tambien repercuten negativamente en la opinión pública que tiene derecho a una información objetiva y serena. Esta es una "enfermedad", como diría el Papa Francisco, que debe ser combatida con determinación.

Para conocer y evaluar los diferentes aspectos de esta situación también era justo enfrentar con valor la dimensión del papel y de la responsabilidad efectiva o no de los periodistas en el caso a pesar de las previsibles polémicas sobre la defensa libertad de prensa. Una libertad que, ciertamente, hay que defender. Pero también la profesión periodística puede tener unos límites que respetar cuando hay en juego otros bienes importantes cuya defensa es necesaria y, por lo tanto, era justo verificar si habia sido o no así. Como se ha reiterado en diversas ocasiones, éste no ha sido en modo alguno un proceso contra la libertad de prensa.

Incluso Benedicto XVI, cuando todavía no existía la ley actual, pensó que era adecuado que la justicia "humana" siguiera su curso, con quien había sido su mayordomo, hasta la sentencia. Del mismo modo ahora, aunque el responsable de la divulgación fuese un eclesiástico importante, no habría sido justo emplear por ese motivo un tratamiento diferente.

El proceso se ha llevado a cabo con la absoluta voluntad de respetar las leyes y los procedimientos previstos, los requisitos del derecho y de la defensa de los acusados. Con jueces y abogados competentes y debate público transparente. Se han escuchado testimonios muy autorizados, como el mencionado varias veces - durante el juicio y fuera del mismo – del periodista y escritor Paolo Mieli. La duración del proceso ha sido limitada, incluso breve, si también se toman en cuenta los dos meses empleados para la investigación informática solicitada por la defensa. (Primeros arrestos 31 de octubre y 1 de noviembre de 2015; apertura del juicio 24 de noviembre de 2105, audiencias en total 21).

El Tribunal emitió la sentencia con plena autonomía y con una actitud, a la vez, de justicia y de clemencia,siguiendo el espíritu de renovación de la legislación penal deseado por Pablo VI en 1969. Como han entendido todos los que han seguido el proceso, el debate ha jugado un papel fundamental en el dictamen del Colegio, que no se ha basado en juicios preconcebidos, y ha desembocado también en sentencias de absolución de las cuales no se puede por menos que alegrarse.

Los fundamentos de la sentencia, que serán depositados en las próximas semanas, podrán conocerse.

Hay tres días de tiempo para que los acusados puedan presentar recurso.

Es de esperar –concluye el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede- que, a pesar de la tristeza que inevitablemente causa todo delito y su posterior proceso se puedan sacar las conclusiones y reflexiones útiles para prevenir que en futuro se repitan situaciones y eventos similares”.