Saturday, July 16, 2016

La Iglesia es una “fuerza poderosa” en Alemania: Menos gente va a Misa, menos parroquias y menos sacerdotes


Artículo de Catholic News Agency (que es la sección en inglés de Aciprensa), Jul-16-2016. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Los obispos alemanes publican nuevas cifras: Menos asistentes a la iglesia, parroquias, y sacerdotes

Por Anian Christoph Wimmer

Múnich, Alemania, Julio 16 de 2016 (CNA / EWTN News).- Las cifras publicadas el viernes por la Conferencia Episcopal Alemana bosquejan un panorama sombrío de la continua disminución del catolicismo en Alemania.

Sin embargo, la cabeza de la conferencia, el cardenal Reinhard Marx de Múnich y Freising, el 15 de julio describió la Iglesia como una continua “fuerza poderosa, cuyo mensaje es escuchado y aceptado”.

Con más de 23,7 millones de miembros en Alemania, el catolicismo es el mayor grupo religioso único en el país, que comprende el 29 por ciento de la población. Sin embargo, la gente está abandonando la Iglesia en masa: en 2015, un total de 181.925 personas se fue.

En comparación, 2.685 personas se convirtieron católicos, y 6.474 regresaron al catolicismo.

Mientras que la conferencia episcopal alemana hizo énfasis en que los bautismos y los matrimonios mostraron un ligero aumento en comparación con el año anterior, las cifras reales a largo plazo describen una marcada tendencia al descenso.

Cuando se compara con las estadísticas oficiales de hace diez años, el número de bautismos se ha reducido en más de un tercio, de casi 260.000 bebés bautizados en 1995 a poco más de 167.000 en 2015. La situación es aún peor para los matrimonios. Hace once años, 86.456 parejas se casaron por la Iglesia. El año pasado, el número se redujo casi a la mitad: En una nación de 80 millones de personas, sólo 44.298 parejas se casaron en la Iglesia el año pasado.

Otras cifras oficiales confirman esta caída precipitada: la asistencia promedio a la iglesia se ha reducido de 18,6 por ciento en 1995 a 10,4 por ciento en 2015.

El número de personas que se van de la Iglesia se ha incrementado en el mismo periodo de tiempo, alcanzando un máximo en los últimos años a más de 200.000 por año.

El episcopado alemán no proporcionan números sobre cuántos católicos se confesaron el año pasado. Sin embargo, un reciente estudio académico del sacerdocio en Alemania mostró que incluso entre el clero, más de la mitad —54 por ciento— va a la confesión solamente “una vez al año o menos”. Entre los colaboradores pastorales, un asombroso 91 por ciento respondió que reciban el sacramento de la Reconciliación una vez al año o menos.

A pesar de estas cifras alarmantes, el jefe de la Conferencia Episcopal emitió una valoración optimista de la situación: “Las estadísticas muestran que la Iglesia en Alemania sigue siendo una fuerza poderosa, cuyo mensaje es escuchado y aceptado. Hay, obviamente, no sólo un interés, sino también un deseo activo por los sacramentos de la Iglesia, como demuestra el ligero aumento de bautismos y matrimonios”, dijo el cardenal Marx en un comunicado emitido por la conferencia Episcopal alemana.

Reconociendo el elevado número de personas que abandonan la Iglesia, el jefe de la conferencia de obispos alemanes dijo: “Necesitamos una ‘práctica pastoral sofisticada’ que haga justicia a los diversos universos de vida de las personas y transmitir convincentemente la esperanza de la Fe. La conclusión del sínodo de los obispos del año pasado y la exhortación apostólica Amoris Laetitia del Papa Francisco son señales importantes”.

“El Papa Francisco nos da valor”, continuó el arzobispo de Múnich y Freising, “cuando nos dice que el camino de la futura Iglesia es el camino de una ‘iglesia sinodal’. Eso significa: ¡Todos los fieles están llamados, laicos y sacerdotes! Juntos vamos a seguir dando convincente testimonio de nuestra Fe y del Evangelio”.

De hecho, el Papa Francisco emitió un crudo análisis de la decadencia de la fe católica en Alemania desde la década de 1960 con motivo de la visita ad limina de los obispos alemanes en 2015, pidiendo a los obispos que vuelvan a introducir a la gente a la Eucaristía y a la Confesión durante Año de la Misericordia, que asuman la nueva evangelización, que refuercen el papel de los sacerdotes, y que protejan la vida antes de nacer.