Tuesday, July 26, 2016

En Polonia, el Papa encontrará una Iglesia dividida


Hemos visto tres artículos que tratan sobre el tema del titular, los tres en inglés.

El primero de ellos en The Wall Street Journal y firmado por su corresponsal en Roma, Francis X. Rocca: “El Papa Francisco Enfrenta Resistencia en su Venidero Viaje a Polonia” (originalmente en inglés, “Pope Francis Faces Resistance on Coming Trip to Poland”).

El segundo de ellos en The New York Times: “El Papa Francisco Encontrará una Iglesia Socialmente Conservadora en Polonia” (originalmnete en inglés, “Pope Francis Will Encounter a Socially Conservative Church in Poland”).

Y el tercero es de agencia Reuters, del cual hemos encontrado una traducción en español (vía Siete24) y procedemos a transcribir.

En Polonia, el Papa encontrará una Iglesia dividida

Varsovia.- cuando los obispos polacos publicaron una carta invitando a los jóvenes católicos a asistir a una reunión internacional que se celebrará en Polonia esta semana, el nombre de su anfitrión, el papa Francisco, brillaba por su ausencia.

En lugar de ello, los obispos hablaron de Juan Pablo II, el difunto pontífice nacido en Polonia que posee un estatus icónico en el país, por su papel al inspirar a la nación para hacer frente al gobierno comunista. Juan Pablo, quien murió en 2005, se hizo santo en 2014.

Mientras los obispos dicen que Francisco – y no el fantasma de su predecesor – será el eje central de la Jornada Mundial de la Juventud, la omisión refleja una sensación de inquietud entre los clérigos de alto nivel sobre sus llamados para una Iglesia más inclusiva y misericordiosa, un mensaje que contrasta con la predicación en muchas iglesias polacas.

Polonia sigue siendo una de las naciones más católicas y conservadoras de Europa, con aproximadamente el 90% de los ciudadanos declarando lealtad a la iglesia. Su gobierno llama abiertamente a que los valores cristianos estén presentes en la vida cotidiana y en la política.

“Estoy absolutamente convencido de que la reunión entre Francisco y la Iglesia polaca será un reto para ambas partes”, dijo Jaroslaw Makowski, un teólogo polaco liberal.

Cuando fue invitado a Polonia en 2013, él era desconocido… pero después de unos cuantos meses se hizo evidente que no es lo que se esperaba… sino alguien que quiere sacudir a la Iglesia y empujar fuera del camino familiar a la iglesia polaca”.

El Vaticano espera a cientos de miles de jóvenes de todos los continentes que lleguen a ver al Papa durante su visita de cinco días que comienza el miércoles en la ciudad sureña de Cracovia, en donde Juan Pablo fue arzobispo antes de convertirse en Papa en 1978.

En privado, funcionarios del Vaticano dijeron que esperan que Francisco entusiasme a los jóvenes en Polonia justo como sucedió en la última Jornada Mundial de la Juventud en Brasil, hace tres años.

Sin embargo, a pesar de que la crítica directa del pontífice nacido en Argentina, es raramente escuchada, los obispos católicos polacos han manifestado públicamente el desacuerdo con sus puntos de vista sobre temas como la homosexualidad y el divorcio, en un eco de las preocupaciones conservadoras en otros lugares, que amenaza con diluir las enseñanzas de la Iglesia.

Un comentarista conservador polaco, Tomasz Terlikowski, dijo que la popularidad de Juan Pablo II en Polonia se debió, al menos en una parte, a la adherencia del difunto pontífice a la doctrina.

“La Jornada Mundial de la Juventud, al igual que cualquier encuentro previo entre Juan Pablo II y los jóvenes, sirve como prueba de que… la Iglesia en Occidente los está perdiendo… por lo que les ofrecía” escribió Terlikowski esta semana en el diario semanal DoRzeczy.

“Los jóvenes han abandonado a la Iglesia porque lo que se les ofrece es lo mismo que en el mundo (de hace cientos de años)”, dijo.

Los eventos de la Jornada Mundial de la Juventud son un esfuerzo por parte del Vaticano para inspirar a los católicos en un momento en que las denominaciones rivales, el secularismo y los escándalos sexuales y financieros siguen llevando a que algunos abandonen la Iglesia.

LA MODERNIDAD INVASORA

Polonia ha experimentado un cambio significativo en su paisaje político desde el euroescéptico partido conservador Ley y Justicia (PiS), que en octubre terminó casi una década de gobierno laico.

Sus líderes han aprovechado el patriotismo que hay en Polinia, impregnado de piedad católica para incrementar su popularidad entre los votantes y garantizar el respaldo del clero, influyente por toda la provincia de Polonia.

“Polonia es un oasis de libertad en el mundo, en donde los valores que conforman nuestra identidad están siendo destruidos” dijo la primer ministro Beata Szydlo, durante una ceremonia religiosa este mes.

“Tenemos una fundación en Polonia, en donde las palabras ‘Dios, honor y patria’ nos han guiado durante siglos”.

Sin embargo, a pesar de que la crítica directa del pontífice nacido en Argentina, es raramente escuchada, los obispos católicos polacos han manifestado públicamente el desacuerdo con sus puntos de vista sobre temas como la homosexualidad y el divorcio, en un eco de las preocupaciones conservadoras en otros lugares, que amenaza con diluir las enseñanzas de la Iglesia.

Los líderes de la Iglesia, a su vez, han buscado el apoyo de políticos conservadores para consagrar su visión de la sociedad de derecho, dicen los observadores liberales, conscientes de que la modernidad invasora está disminuyendo las filas de los feligreses.

Desde que el PiS llegó al poder, los funcionarios católicos han presionado por un endurecimiento de las leyes ya restrictivas de Polonia sobre el aborto, por ejemplo.

“La Iglesia ha forjado una alianza con el gobierno porque, usando la ley, puede ejercer más control”, dice Makowski.

La Iglesia Católica Polaca, no obstante, está dividida y muchos teólogos, sacerdotes y feligreses darían la bienvenida al mensaje de Francisco de que la Iglesia debería ser más compasiva con los católicos “imperfectos”, como los divorciados y vueltos a casar.

Las tasas de divorcio en Polonia están cerca del promedio europeo, y la asistencia regular a misa ha caído de casi 10 puntos porcentuales en la última década a cerca del 40%.

Más del 70% quiere tener acceso a la anticoncepción, a pesar de que el arzobispo de Varsovia, Henryk Hoser, ha dicho que usarlos introduce un “elemento de enfermedad” en el cuerpo de la mujer.

Cerca del 80% de los polacos dicen que la fertilización in vitro debería ser accesible para parejas infértiles, mientras que los obispos dijeron que a los legisladores que votaron por una ley que regule la Fertilización In Vitro, se les debe negar la comunión.

Los obispos polacos han dejado claro que cualquier conversación de disolver la doctrina de la iglesia es inaceptable.

“Todos deberían evitar la mentalidad de divorcio. Cada separación de cónyuges ofende a Dios, por otra parte, causa mucho daño”, dijeron en un documento publicado en vísperas del encuentro de obispos del año pasado en el Vaticano para discutir el tema.

El vocero de la Conferencia del Episcopado de Polonia, el padre Pawel Rytel-Andrianik, dijo que la carta invitando a jóvenes polacos al encuentro de esta semana en Polonia era uno de los muchos documentos publicados sobre el evento.

“El Papa es una parte intrínseca de la Jornada Mundial de la Juventud”, dijo.


Actualización Jul-26-2016 (17:12 UTC): Dos artículos más sobre la misma temática.

La agencia Associated Press ha publicado un artículo, Jul-26-2016, a las 11:49 hora del Este de los EEUU (15:49 UTC): “El Papa a encontrarse una Polonia Católica fuera de sintonía con su visión (originalmente en inglés, “Pope to find a Catholic Poland out of step with his vision”).

Y el bergogliano Andrés Beltramo firma un despacho para agencia Notimex (via Yahoo News).

Polonia recibirá al Papa Francisco, con debate sobre su estilo

Por Andrés Beltramo Alvarez. Corresponsal

Ciudad del Vaticano, 26 Jul (Notimex).- En su visita apostólica a Polonia, que inicia mañana miércoles, Francisco encontrará una multitud de jóvenes entusiastas pero también un grupo de obispos que aún no logran sintonizar con su estilo y lo comparan sistemáticamente con Juan Pablo II.

El decimoquinto viaje internacional del presente pontificado se concentrará en Cracovia y sus alrededores, con actos multitudinarios relacionados a la Jornada Mundial de la Juventud que el Papa cerrará el domingo 31 de julio con una misa en la que se espera la asistencia de más de un millón y medio de personas.

Además Jorge Mario Bergoglio protagonizará otros momentos de gran significado como la visita al campo de concentración nazi de Auschwitz, la mañana del viernes 29.

Pero el principal desafío del líder católico será afrontar a los obispos polacos, muchos de los cuales han demostrado –privada y públicamente- resistencias a su estilo de gobierno de la Iglesia.

Por ejemplo, en octubre de 2005 durante la cumbre de obispos (Sínodo) que debatió temas candentes sobre el matrimonio y la familia, la delegación polaca se mostró abiertamente crítica al rumbo marcado por el pontífice.

Incluso en esa ocasión la comitiva que representaba a la Conferencia Episcopal de Polonia publicó en internet las transcripciones de los discursos ante el pleno pronunciados por algunos obispos y cardenales, contraviniendo abiertamente la voluntad del Papa.

Algunos obispos han reconocido, aunque tangencialmente, esta distancia con Francisco como el cardenal Kazimierz Nycz, arzobispo de Varsovia, quien en una reciente entrevista aseguró que el mensaje del pontífice latinoamericano es recibido más favorablemente por los laicos que por el clero católico.

La situación de los migrantes en Europa se convirtió en un espacio de disputa, ya que el gobierno polaco optó por seguir una política de cierre de las fronteras y a nivel público esta línea pareció contar con el apoyo de algunos exponentes de la Iglesia católica.

Pero el Papa mantiene una postura completamente contraria. Para evitar equívocos, el Vaticano publicó en los últimos días una peculiar nota de prensa en la cual se enlistó una serie de pronunciamientos de los obispos polacos en el mismo sentido de Francisco.

La publicación fue un mensaje en si mismo, ya que la sala de prensa de la Santa Sede no tiene por política difundir comunicaciones de las Iglesias de los diversos países. La excepción demostró un intento por sanar una distancia pública creada.

Por todos estos motivos resulta significativa la reunión que sostendrá el Papa con todos los obispos polacos, la tarde-noche del primer día de su visita al país, este miércoles 27 en la catedral de Wawel en Cracovia.

Originalmente el Vaticano había anunciado que la reunión iba a ser pública y con un discurso preparado con anterioridad por Francisco, pero a último momento se cambió el formato por un encuentro privado en forma de diálogo.

Una conversación que podrá distender ánimos, con posibilidad de poner paños fríos a una “brecha” que ya es reconocida públicamente dentro de la misma Iglesia.

Así lo destacó desde Polonia, Raymond de Souza, sacerdote canadiense editor de la revista Convivium, en un artículo publicado por el diario británico Catholic Herald.

“Cuando el Papa Francisco llegue aquí para la Jornada Mundial de la Juventud, ¿Vendrá como su predecesor, Benedicto XVI, para honrar a Juan Pablo II, quien a su vez honró a Pablo VI?”, escribió.

“Si no lo hace, profundizara más la brecha con los católicos que son devotos del santo Papa polaco. Que hay una brecha está fuera de discusión”, añadió.