Saturday, July 09, 2016

El poder de “la gota china” continúa: Reducidos los poderes del card. Pell

Recientemente el Card. George Pell, prefecto de la Secretaría para la Economía, cumplió 75 años, motivo por el cual presentó su renuncia por límite de edad. Sin embargo, el portavoz vaticano al ser consultado por los periodistas sobre si el card. Pell continuaría o se le iba a aceptar la renuncia respondió, aunque no de forma contundente, que “se daba por descontado” que sí (se puede consultar la agencia SIR).

Transcurrido exactamente un mes de ello, hoy Francisco ha emitido un motu proprio, de nombre “Los bienes temporales”, que trata “sobre algunas competencias en materia económica y financiera”, según como dice el boletín diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Jul-09-2016.

Comunicado sobre el Motu proprio del Papa Francisco sobre algunas competencias en materia económica y financiera , 09.07.2016

Con fecha 4 de julio de 2016 el Santo Padre ha aprobado un Motu Proprio que implementa la reforma de los organismos encargados del control y la vigilancia y de la administración de los bienes de la Santa Sede. El nuevo documento legislativo se propone continuar el camino ya iniciado con el motu proprio "Fidelis dispensator et prudens" de 24 de febrero de 2014, con el que el Papa Francisco establecía tres nuevos organismos: el Consejo para la Economía, la Secretaría para la Economía y la Oficina del Auditor general. Como se sabe, las respectivas competencias de estos organismos fueron precisadas posterioremente en los Estatutos de 22 de febrero de 2015. Los estatutos en cuestión se habían aprobado ad experimentum habida cuenta de que el nuevo sistema se estaba construyendo a través de sucesivas verificaciones.

El documento que se publica hoy responde a la necesidad de definir con mayor precisión la relación entre la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica y la Secretaría para la Economía. El principio fundamental que subyace a las reformas en esta materia, y en particular está en la base del Motu Proprio publicado hoy , es asegurar una distinción clara e inequívoca entre el control y la vigilancia, por una parte, y la administración de los bienes, por otra. Por lo tanto, el Motu Proprio especifica cuales son las competencias que pertenecen a la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica y delinea mejor el papel fundamental de control y vigilancia de la Secretaría para la Economía.

¿Y ello que quiere decir? Permitamos que un interprete de la mentalidad bergogliana, el vaticanista Andrea Tornelli, nos lo explique. Así comienza su artículo de hoy en Vatican Insider, con el títular “La Apsa vuelve a gestionar todo el patrimonio. A Pell la vigilancia”, y que informa sobre la aparición de este motu proprio (la negrilla es original).

Quien gestiona y administra no puede ser quien ejercita control y vigilancia. Es lo que reafirma un motu proprio del Papa Francisco (con el título “Los bienes temporales”) que pone fin a meses de discusiones internas que aclara que la competencia de administrar el patrimonio de la Santa Sede permanece en la Apsa y no pasa a la Secretaría de la Economía (Spe).

Allí lo tienen. No se le acepta la renuncia al card. Pell, pretendidamente continúa en su cargo, para pasar posteriormente a reducírsele sus alcances.

Eso en breve, pero en días recientes el vaticanista Francesco Peloso explicaba más ampliamente procedimientos similares por parte de Francisco, los cuales calificaba como “la gota china”: “Sabiendo bien que no puede ponerse en contra de un aparato antiguo y macizo, capaz de digerir cualquier revolución, el Papa ha decidido vaciarlo con la técnica de la gota china, un día a la vez, una pieza tras otra”.

Y es así como el turno ha correspondido hoy al card. Pell. ¿Motivos? Bueno, no han de faltar, uno de los más dicientes es que en Octubre de 2015, por la época del Sínodo ordinario sobre la Familia, fue el card. Pell quien presuntamente encabezó el grupo de trece cardenales que envió una carta a Francisco manifestando su preocupación por la forma pilotada en la que se desarrollaba el Sínodo. De dicha carta se creyó en un inicio fue publicada por Sandro Magister (ver aquí), pero no fue exactamente lo que ocurrió, porque dicha carta fue primero conocida y mencionada —¡sorpresa!— por el mismo periodista Andrea Tornielli en un artículo de La Stampa, Oct-08-2016, después de que Francisco diera inicio al Sínodo con un discurso en el que parecía estar respondiendo a estos trece cardenales, cosa que hasta el momento nadie sabía. Es decir, alguien en la Casa Santa Marta proporcionó a Tornielli la carta, o al menos sus argumentos principales, con la cual redactó el artículo en el que se ponía de manisfiesto que Francisco en el aludido discurso le estaba respondiendo a los trece cardenales.

Obviamente la carta de estos cardenales no gustaba a Francisco, y su insolencia no podría quedarse sin consecuencias; ¡como la que es objeto de esta entrada!