Tuesday, May 10, 2016

Sacerdote argentino trata de poner en práctica la urbanidad de la piedad y se le vino el mundo encima


En otras ocasiones hemos indicado cómo cuando un sacerdote intenta poner en uso la urbanidad de la piedad, encuentra resistencias (por ej., aquí). Ahora nos toca volver a lo mismo, sólo que al parecer los ataques son más acentuados. Ocurrido a un sacerdote argentino, de nombre Carlos Scarlata, sacerdote de la Parroquia San Isidro Labrador en la diócesis de Zárate-Campana (¿les suena el nombre?, pues es porque esa diócesis ha sido protagonista de diferentes entradas en este blog). Diremos que el medio que reveló la información, la proporciona de manera que el sacerdote sea siempre el que lleve la peor parte. Hechas las salvedades...

Información de Zárate Alerta, May-09-2016.

Polémica en Lima porque sacerdote “prohibe” usar jeans o calzas a mujeres y niñas

Asegura que son "ropas provocativas" y por ello impidió que un grupo de niñas de 10 años asistieran a catequesis. También denuncian que el Padre Carlos les dice a las mujeres que concurren a la iglesia que "debajo de la sotana hay un hombre".

La parroquia San Isidro Labrador y su cura párroco, el Padre Carlos, están envueltos en una polémica que atrasa cien años. El sacerdote prohibe a las mujeres, sin importar edad, que utilicen jeans o calzas.

El motivo: asegura que son “ropas provocativas”. Y como refuerzo de su argumento el cura afirma que “debajo de la sotana hay un hombre”.

Esta controversia se desató luego de que el cura les prohiba a niñas de 10 años concurrir a catequesis con calzas o pantalones de jean, lo que motivó la reacción de los padres de las menores.

Pero además, el sacerdote fue señalado por comentarios similares hechos a mujeres adultas.

También afirmaron que desde la parroquia se “discrimina” a madres solteras, no permitiendo que bauticen a sus hijos, o a padres separados.

Hasta mantiene una disputa con alumnos de un colegio cercano a quienes no les permite esperar el colectivo en la parada frente a la iglesia.

Todo esto motivó que un grupo de vecinos de Lima comience con una campaña de recolección de firmas para pedir al Obispado Zárate – Campana la destitución y el traslado del Padre Carlos.



En un segundo momento, el mismo medio presenta un artículo en el que consigna declaraciones del sacerdote afectado.

Información de Zárate Alerta, May-10-2016.

El cura de Lima se defiende: “es obra de un demonio”

Lo aseguró en una charla exclusiva con ZárateAlerta. Afirmó estar de acuerdo con la medida pero aclaró que no fue idea suya. Reiteró que "es hombre y no es de corcho" y por lo tanto pidió a las mujeres que se vistan "bien". Dijo que las madres tienen "mala leche" por obra de un demonio, por lo que se magnificó.

La polémica desatada en Lima por las vestimentas “prohibidas” en la iglesia cobró alcance nacional y todos los medios levantaron la publicación de ZárateAlerta para hacerse eco.

Tras varios intentos, esta mañana dialogamos en exclusiva con el Padre Carlos (Scarlata), el sacerdote de la Parroquia San Isidro Labrador, responsable de la medida.

“Han armado un escándalo, un grupito de madres, que están poniendo por todos lados que soy pedófilo y un montón de cosas que no son”, expresó el cura y agregó: “si fuera pedófilo no pediría que cuiden las vestimentas de los chicos”.

También aseguró que “nunca he tenido problemas de ningún tipo” y que todo esto “se magnificó porque tienen mala leche, mal espíritu”. “Eso es un demonio, seguro”, afirmó.

Además el cura sostuvo que el inconveniente “se podría haber arreglado hablando” y que por lo tanto “es un escándalo gratuito”.

Respecto a la decisión de las vestimentas y la prohibición de usar jeans o calzas, el Padre Carlos dijo estar de acuerdo y argumentó: “es simple, tienen que estar bien vestidos pero yo no he echado a nadie”.

“Si hubiera habido una cosa grave, yo estaría de acuerdo”, analizó el cura de Lima y continuó: “si dijeramos que me mandé una macana, que toqué un chico; que afané guita o que me chupe que se yo, una cosa que fuera un escándalo me la tendría que comer y agachar la cabeza. Pero no hice nada, me han creado un escándalo gratuitamente y así trabaja el demonio”.

Según el párroco, el demonio “quiere arruinar la obra de Dios, porque acá se está trabajando bien”.

“Yo trato de cuidar las conciencias”, explicó pero volvió sobre otro de los puntos de la polémica: “soy un hombre, no soy de corcho, no soy de concreto”. Aunque manifestó que nunca dijo lo que las madres denuncian pero “se lo he insinuado”.

“Tiene que estar bien vestida porque si está mal vestida está insinuando, está provocando, está preparando el lugar y es un lugar sagrado”, reiteró el cura y sumó: “los hombres que están ahí tienen malos pensamientos”.

Cabe decir que el sacerdote tendrá hoy una reunión con autoridades del Obispado y además un grupo de fieles irá por su parte a apoyarlo. “Que digan lo que quieran de mí, yo tengo mi conciencia tranquila”, expresó.

Como cierre comparó la repercusión mediática con una denuncia de abuso sexual a un menor. “Han violado un chico de 4 años acá en Lima y no le hicieron el escándalo que me hacen a mí”, dijo y reiteró: “eso es el demonio, no tiene otra explicación”. Al tiempo que preguntó: “¿Quién le envenena la cabeza a la gente?”.


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