Thursday, April 28, 2016

Xi Jinping y las religiones: el Partido las debe guiar con “eficacia” y “con la fuerza”


¿Alguien recuerda lo que los verdaderos católicos sufren en China? (énfasis en ‘verdaderos’, porque probablemente los que Ud. ve invitados a universidades fuera de China o por conferencias episcopales, son miembros de la Asociación Católica Patriótica, vulgar remedo de Iglesia controlado por el estado comunista). Lo decimos porque pareciera que para el común de los católicos, sus hermanos en China fueran inexistentes. Ahora, fíjense bien en este análisis de las próximas circunstancias que no sólo los católicos sino todas las religiones tendrán que afrontar en China.

Información de Asianews, Abr-28-2016.

Xi Jinping y las religiones: el Partido las debe guiar con “eficacia” y “con la fuerza”

John Mok Chit Wai

El prof. John Mok Chit Wai, de la universidad china de Hong Kong, pone en luz las intenciones del presidente Xi hacia las religiones. Ningún espacio a los credos, sin la sumisión al Partido. Para algunos es el inicio de una “Segunda Revolución cultural” para decimar las religiones”.

Hong Kong (AsiaNews)- El discurso programático sobre las religiones realizado por Xi Jinping la semana pasada, es comentado en China y en el extranjero con diversas esfumaturas y posiciones. La mayor parte de los comentaristas definen al discurso “el (de siempre) vino viejo en odres nuevas”, algunos comentaristas cercanos a la dirigencia aplauden “finalmente” a la garantía de “separación entre Estado y religiones” o al respeto que Beijing tendrá de ahora en adelante hacia las religiones, dado en el discurso, Xi usa el término “yindao”, guiar y no “zhidao”, que indica una guía más impositiva.

AsiaNews le pidió un comentario al profesor John Mok Chit Wai, asistente en la universidad china de Hong Kong. Del porf. Mok, AsiaNews publicó una memorable intervención después de la entrevista aparecida en Asia Times en ocasión del Fin de Año chino.

Leyendo diversos comentarios sobre el discurso de Xi Jinping, me quedan dudas sobre sus visiones. Por ejemplo, es verdad que “yindao” puede ser visto como un término más leve de “zhidao”. Ambos términos significan “guiar”, pero “yindao” es más un “canalizar”, mientras que “zhidao” tiene el valor de “dar instrucciones”. Pero no hay que olvidar que también “yindao” tiene como significado “estar en la cabeza guiando”. Puntualizar esta diferencia no tiene ninguna concreción.

Por otro lado, en su discurso, Xi dijo con claridad que no deben existir actividades religiosas fuera del control del Partido. Xi pone en luz que subrayar está sobre el “dao”: el partido debe en modo “eficaz” y “con la fuerza” guiar a todas las religiones y debe “mantener con firmeza bien en puño el rol de comando en todas las actividades religiosas”.

Además, Xi dio instrucciones para que cuando se trate de religiones, se debe “adherir a la dirigencia del Partido, reforzar la posición presente del partido” y todas las religiones deben “servir el más alto interés del Estado y el general interés de la nación china: apoyando a la dirigencia del partido comunista chino, sosteniendo el sistema socialista, adhiriendo a la vía socialista con características chinas”.

Sobre el hecho que algunos miembros del Partido profesen en privado una fe religiosa, Xi subrayó que ellos “no deben buscar sus valores y la fe en las religiones”. Por el contrario, ellos “deben permanecer firmemente como ateos marxistas”.

Si leemos estas frases, pienso sea bastante claro que Xi no tenga ninguna intención de hacer algún compromiso con los grupos religiosos. Al contrario, Xi puso en claro que no puede existir compromiso alguno, que el partido debe estar más allá de las religiones.

Sang Pu, un comentarista chino y abogado, criticó fuertemente el discurso de Xi, diciendo que con un discurso así, el partido chino “se sacó la máscara de moderación que tenía Deng Xiaoping, Jian Zemin y Hu Jintao y se está lanzando en una “Segunda Revolución Cultural” para “decimar a todas las religiones”. Por lo que sé, aquí en Hong Kong nadie ve al discurso de Xi como una buena noticia.