Tuesday, March 15, 2016

No es obligatorio lavar los pies a mujeres en la ceremonia del Lavatorio de Pies, aclara el Card. Sarah

Como si en materias de liturgia no hubiera la suficiente confusión, el comentario que firma Mons. Arthur Roche, Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, anexo al decreto In Missa In Cena Domini, que modifica la ceremonia del Lavatorio de Pies del Jueves Santo para acomodarlo a la mentalidad del presente Pontífice, i.e., que se pueda lavar los pies a mujeres, ha arrojado más confusión, en razón del siguiente pasaje:

Compete a los pastores elegir un pequeño grupo de personas representativas de todo el pueblo de Dios –laicos, ministros ordenados, casados, célibes, religiosos, sanos y enfermos, niños, jóvenes y ancianos– y no solo de una categoría o condición.

Dicho pasaje sugiere que es obligatorio elegir mujeres en el aludido rito, cosa que el decreto mismo no dice, pero ya muchos obispos están obligando a sus sacerdotes a hacerlo.

Al rescate viene el Prefecto de esa misma Congegación, el card. Robert Sarah, quien en un declaraciones a Edward Pentin, y del cual da cuenta The Wanderer, Mar-15-2016, en una nota firmada por Maike Hickson. Nuestra traducción del pasaje medular:

Pentin pudo hablar con el Cardenal Sarah, quien hizo una afirmación a Pentin según la cual depende de cada celebrante individual decidir a quién él invita a participar en el lavatorio de los pies en la liturgia del Jueves Santo. Como lo pone Pentin en un correo que me envía: “Él [el Cardenal Sarah] simplemente dice que cada obispo y sacerdote ‘tiene que decidir de acuerdo con su propia conciencia, y de acuerdo con el propósito para el cual el Señor instituyó esta fiesta’. Así que, en otras palabras, de ninguna manera un sacerdote tiene que lavar los pies de mujeres”.

Es cierto que esta aclaración nos viene casi que de cuarta mano, pero nos quedamos con eso en tanto no exista una nota aclaratoria oficial o cosa parecida.