Friday, February 26, 2016

Vida Humana Internacional: P. Lombardi contradice la firme doctrina de la Iglesia en torno a la anticoncepción

Declaración de Human Life International (Vida Humana Internacional) acerca de los comentarios del Papa Francisco acerca del Zika, Feb-19-2016.

Declaración de Human Life International (Vida Humana Internacional) acerca de los comentarios del Papa Francisco acerca del Zika y la anticoncepción durante el vuelo de regreso luego de su visita a México:

En el día de hoy, Radio Vaticano publicó el texto de una entrevista con el vocero del Vaticano, Padre Federico Lombardi, con el que intentó clarificar algunos de los comentarios más controvertidos del Santo Padre que fueron dados el jueves 18 de febrero de 2016 durante el regreso de su viaje a México. Durante la entrevista, el Padre Lombardi expandió sobre el contenido de los comentarios que el Papa Francisco dio sobre la posibilidad de que las parejas casadas usasen anticonceptivos debido a las preocupaciones que existen en torno al virus de Zika. Vida Humana Internacional está sumamente preocupada de que, en lugar de clarificar los comentarios en referencia a la muy precisa doctrina de la Iglesia, el Padre Lombardi dio unas declaraciones que contradicen la firme doctrina de la Iglesia en torno a la anticoncepción, al hacer referencia tanto a la decisión del Papa Pablo VI que no es de carácter magisterial y a la que el Santo Padre también hizo referencia, y al añadir una referencia a unas expresiones, que de igual manera no son de carácter magisterial, del Papa Benedicto XVI, y que contradicen la propia explicación dada por el Papa Benedicto sobre sus expresiones. Deseamos repetir, junto a la Iglesia, su propia condena del acto en torno al uso de los anticonceptivos que se lee en Humanae Vitae 14:

En conformidad con estos principios fundamentales de la visión humana y cristiana del matrimonio, debemos una vez más declarar que hay que excluir absolutamente, como vía lícita para la regulación de los nacimientos, la interrupción directa del proceso generador ya iniciado, y sobre todo el aborto directamente querido y procurado, aunque sea por razones terapéuticas.

Hay que excluir igualmente, como el Magisterio de la Iglesia ha declarado muchas veces, la esterilización directa, perpetua o temporal, tanto del hombre como de la mujer; queda además excluida toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga, como fin o como medio, hacer imposible la procreación.

Tampoco se pueden invocar como razones válidas, para justificar los actos conyugales intencionalmente infecundos, el mal menor o el hecho de que tales actos constituirían un todo con los actos fecundos anteriores o que seguirán después y que por tanto compartirían la única e idéntica bondad moral. En verdad, si es lícito alguna vez tolerar un mal moral menor a fin de evitar un mal mayor o de promover un bien más grande, no es lícito, ni aun por razones gravísimas, hacer el mal para conseguir el bien, es decir, hacer objeto de un acto positivo de voluntad lo que es intrínsecamente desordenado y por lo mismo indigno de la persona humana, aunque con ello se quisiese salvaguardar o promover el bien individual, familiar o social. Es por tanto un error pensar que un acto conyugal, hecho voluntariamente infecundo, y por esto intrínsecamente deshonesto, pueda ser cohonestado por el conjunto de una vida conyugal fecunda.

1) Agradecemos la contundente condena del aborto por parte del Santo Padre y su clara afirmación del hecho de sentido común – a menudo pasado por alto – de que el aborto no cura ninguna enfermedad, sino que solamente destruye la vida de inocentes bebés.

2) Inmediatamente después de los comentarios del Papa Francisco, comenzaron a publicarse titulares diciendo “El Papa aprueba la anticoncepción en áreas amenazadas por el virus del Zika”. Como ese malentendido ya está siendo usado para presionar a los obispos de América Latina, tenemos la esperanza de recibir una clarificación lo más pronto posible por parte de la Santa Sede. Tenemos la esperanza también de que dicha clarificación enfatice la doctrina irreformable de la Iglesia sobre la inmoralidad absoluta del uso de anticonceptivos para evitar el embarazo, junto con la afirmación de la licitud de los métodos naturales cuando los esposos tienen motivos graves para espaciar los embarazos de sus hijos y la necesidad de que las personas amenazadas por el Zika reciban la mejor prevención, asesoría y apoyo posibles, y que las ya afectadas reciban el mejor tratamiento posible.

3) Mientras esperamos la traducción oficial al español de los comentarios del Santo Padre, sentimos la obligación de clarificar una comparación que ha sido atribuida al Papa por parte de las traducciones que se han publicado en los medios seculares de difusión. Dejemos a un lado momentáneamente qué fue exactamente lo que aprobó el Beato Papa Pablo VI ante la terrible situación de las monjas que estaban siendo amenazadas por la violencia sexual en el Congo durante la década de los 60, ya que no parece haber un expediente oficial que corrobore esa aprobación. El acto de violación sexual y el acto conyugal son dos cosas completamente diferentes. Aunque debería ser evidente, es importante enfatizar que una mujer que va a sufrir una violación no tiene ninguna obligación de dejar que ese acto resulte en un embarazo. Ella no ha participado en ese acto, sino que ha sido víctima de un acto violento, y por ello puede usar un método de barrera (no uno que sea abortivo, como los métodos hormonales o el dispositivo intrauterino), ya que su intención no es la anticoncepción per se, sino protegerse de un embarazo fuera de un acto conyugal normal. Sin embargo, los esposos que usan anticonceptivos se involucran en un acto completamente diferente. Como enseña la Iglesia, si hay una seria preocupación acerca de la salud o seguridad de la esposa o de la criatura, ello puede muy bien constituir un motivo suficientemente grave para usar los métodos naturales (para detectar los tiempos fértiles y practicar la abstinencia periódica) con el objeto de posponer los embarazos. Pero el uso de métodos antinaturales, como los hormonales (que pueden actuar de manera abortiva también y dañar la salud femenina) o los de barrera nunca son lícitos y no pueden ser aprobados por la Iglesia.

4) Es indignante que tantos miembros de los medios de difusión y de la industria del control demográfico hayan aceptado acríticamente el vínculo entre el Zika y la microcefalia como si fuese una verdad absoluta, a pesar de no existir ninguna prueba científica y, aún más, de que cada vez más y más científicos expresan dudas acerca de dicha conexión. La inmensa mayoría de las personas que contraen el Zika nunca sabrán que lo tienen, y la mayor parte de la minoría que sí se entera de ello experimentará síntomas leves. En estos momentos se investiga la conexión entre el Zika y algunos casos de una grave enfermedad llamada el síndrome de Guillian-Barre. Dicha investigación debe recibir el apoyo de todos.

5) Si bien es cierto que se están llevando a cabo varias investigaciones acerca de un posible vínculo entre el Zika y la microcefalia, muchas personas de los medios han estado intentando avergonzar a la Iglesia para que cambie su inalterable doctrina en contra de la anticoncepción. Estos periodistas alegan, como si fuese un hecho fehaciente, la ya refutada y moralmente irrelevante afirmación de que el Zika causa la microcefalia en los niños no nacidos cuyas mamás han contraído el virus.

6) Reiteramos, en total acuerdo con el Santo Padre, que el aborto (el acto deliberado que pone fin a la vida de un ser humano no nacido) es un acto absolutamente grave y que nunca puede recibir la aprobación de nadie bajo ninguna circunstancia, independientemente de cómo se efectuó el embarazo. Tampoco cura ninguna enfermedad.

7) Agradecemos a los obispos de Brasil y de otros países latinoamericanos afectados por el virus del Zika por habernos dado una clara enseñanza acerca de esta situación. Merecen nuestro apoyo por enseñar una doctrina poco popular con veracidad y amor, con el objeto de hacer florecer la salvación de Cristo a los fieles bajo su cuidado pastoral.

versión original en inglés

HLI Statement on Zika and Birth Control

viernes 19 de febrero 2016

http://www.hli.org/2016/02/hli-statement-on-zika-and-birth-control/