Thursday, January 07, 2016

Mons. Felipe Arizmendi, obispo de San Cristobal de las Casas, México, desmiente que Francisco tenga proyectos de sacerdocio casado

Muy oportuna la aparición de una entrevista con el obispo de San Cristobal de las Casas, México, Mons. Felipe Arizmendi, apenas un día después de la información que hablaba de la visita de Francisco a la tumba de su antecesor, Mons. Samuel Ruíz. La entrevista ha sido concedida a Andrés Beltramo, pero esta vez no como corresponsal de Notimex, sino como periodista de Vatican Insider.

La entrevista es introducida con el título: “El Papa en Chiapas; «Indígenas no buscan el sacerdocio casado»”. Seguido del siguiente sumario:

El obispo de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi, asegura que Francisco decidió visitar esa diócesis mexicana no porque tenga proyectos de sacerdocio casado sino porque entre sus prioridades están los pobres y los marginados

Lo que es una apreciación personal de Mons. Arizmendi, sin embargo, en contradicción con lo expresado por el propio Pontífice el cual, como referimos ayer, ha dicho que el tema de los sacerdotes casados está en su agenda.

La parte respectiva al tema de los diáconos en esa diócesis, o mejor, a la hiperinflación de diáconos, es la parte final de la entrevista, la cual reproducimos seguidamente.

¿La visita del Papa sellará el final de la polémica que puso a la diócesis bajo la lupa de la Santa Sede?

Sobre los diáconos permanentes existía la duda sobre si era un camino para llegar a un sacerdocio de hombres casados. En eso yo he insistido que los diáconos permanentes, que son más de 300, nunca me han solicitado ser ordenados presbíteros. Jamás, ninguno de ellos. El servicio que ya prestan lo consideran una gracia y una gran responsabilidad. Además ellos saben que con sus otras ocupaciones no podrían llevar el sacerdocio, porque tienen sus familias, ellos trabajan en el campo. Estudios sí han tenido pero para ser sacerdotes deberían tener otra preparación teológica para la cual no tienen tiempo ni disposición porque con lo que hacen es más que suficiente. Ellos no anhelan otra cosa, su preocupación es servir.

Pero en su momento sí se habló del sacerdocio casado, algo que preocupó al Vaticano ¿no?

Claro que hubo un tiempo en el cual se habló de esa posibilidad, pero no por parte de los indígenas. En realidad ellos aprecian mucho el sacerdocio. Por otra parte Dios nos ha concedido la gracia de un aumento considerable de vocaciones. Hace 16 años, cuando llegué a la diócesis, había 20 seminaristas. Hoy son 76, de los cuales 42 son indígenas y ninguno de ellos está aspirando al sacerdocio casado. Ven el celibato como en cualquier cultura, con sus dificultades y ventajas,. Lo consideran difícil como lo fue para los griegos, romanos o lo es para alemanes e italianos. Tienen las mismas situaciones, no es un problema explícito para ellos. Pero van por este camino y lo asumen completamente.

A San Cristóbal de las Casas el Papa va a fortalecer la opción por los pobres, eso sí. Pero no va, como algunos se han imaginado, para consolidar otras tareas. Para nada, en ningún momento. Su decisión es estar con los pobres, cuya gran mayoría son pobres.