Saturday, January 30, 2016

Italianos se manifiestan a favor de la familia

En este asunto de marchas y manifestaciones siempre existen disputas, especialmente en cuanto al número de convocados, así que lo advertimos porque el reporte proviene de un medio de comunicación secular, en este caso hemos seleccionado uno del diario español El Mundo, el cual firma su corresponsal en Roma.

Católicos y conservadores movilizan "dos millones" de manifestantes en Roma a favor de la familia tradicional

MÓNICA BERNABÉ │ Roma
ACTUALIZADO 30/01/2016 18:26


El fin de semana pasado los organizadores de las movilizaciones que tuvieron lugar en 98 ciudades italianas a favor del matrimonio homosexual calcularon haber reunido en total un millón de personas. Este sábado tuvo lugar en Roma una contra manifestación a favor de la familia tradicional y, como era de prever, los convocantes del denominado 'Family Day' -así se bautizó la jornada- aseguraron que ellos superaron con creces la cifra de la semana pasada: declararon haber llegado a los "dos millones" de manifestantes. La guerra de cifras está servida.

Italia, a la cola en derechos de parejas homosexuales

Sea como sea, lo que está claro es que la sociedad italiana se encuentra dividida entre los que pretenden continuar anclados en el pasado, y los que consideran que no puede ser que Italia esté a la cola de la Unión Europea en el reconocimiento de los derechos de las parejas homosexuales, debido en parte a la influencia conservadora del Vaticano.

Este martes se votará en el Senado italiano la ley de uniones civiles, también conocida como ley Cirinnà, en referencia a la senadora que la impulsó, Monica Cirinnà, del Partido Democrático del primer ministro Matteo Renzi. El artículo principal de la ley establece que dos personas del mismo sexo pueden constituir una pareja de hecho reconocida por el Estado, ante la presencia de dos testigos. También prevé que estas parejas puedan adoptar un hijo o una hija cuyo padre o madre ya sea uno de los dos componentes de la pareja.

"Sin límites, nuestra sociedad se volverá loca", declaró Massimo Gandolfini, responsable de la organización de la jornada de protesta a favor de la familia tradicional de este sábado, que tuvo lugar en la gran plaza del Circo Massimo. "La ley Cirinnà no es aceptable de la primera a la última palabra. No se trata de cambiar tres o cuatro palabritas, sino de rechazarla completamente", añadió.

Muchos religiosos participaron en la propuesta

Mil quinientos autocares procedentes de toda Italia trasladaron manifestantes a la capital, algunos financiados por colectivos católicos. De hecho, muchos religiosos participaron en la protesta, presidida por una gran pancarta que decía "En defensa de la familia y de los niños". Otra destacaba "prohibido desguazar la familia". De eslóganes, había de todo tipo: "Nos gusta la diversidad. Queremos una mamá y un papá", "la naturaleza no se cambia" o "Cirinnò", haciendo un juego de palabras con el apellido de la senadora impulsora de la ley, Cirinnà, y la palabra "no".

En la manifestación no hubo símbolos políticos, pero sí que asistieron al menos dos centenares de parlamentarios, sobre todo del partido Nuevo Centro Derecha -aliado del Partido Democrático en el gobierno-, Forza Italia, Lega Nord, y algunos representantes del ala católica de la propia formación del primer ministro italiano. De hecho, incluso el responsable de la cartera de Interior, Angelino Alfano -perteneciente a Nuevo Centro Derecha-, recibió en el ministerio al organizador de la manifestación, antes del inicio de la protesta. Esta división política hace que sea una incertidumbres saber cuál será el resultado de la votación de la ley.

Incluimos a continuación algunas imágenes panoramicas.






Y esta en donde aparecen unos frailes franciscanos participantes.



Ello al mismo tiempo que a poca distancia en el Vaticano se realizaba la primera audiencia general jubilar, en la cual alguien bien hubiera podido mandar unas palabras de apoyo, saludo o reconocimiento. ¡Pero, nada! mutismo total. ¿No será que ese alguien en el Vaticano no estaba del todo preparado para “la sorpresa del Espíritu Santo”?