Friday, January 22, 2016

“Hemos de ir por este camino de la sinodalidad”. Carta de Francisco sobre el rito del “lavatorio de los pies”

“Hemos de ir por este camino de la sinodalidad, crecer en armonía con el servicio del primado”

Francisco
Homilía durante la Santa Misa en la
Solemnidad de San Pedro y San Pablo
Basílica de San Pedro en el Vaticano
Jun-29-2013


“He tenido ocasión de...”, “estoy reflexionando sobre...”, “he llegado a la deliberación de...”, “dispongo por lo tanto que...”. No parecen expresiones de mucha “sinodalidad” que se diga. Las hemos extractado de la carta con la que Francisco se dirigió al Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, card. Robert Sarah, el pasado Dic-20-2014, por medio de la cual ha dispuesto modificar las rúbricas para que en la ceremonia del Lavatorio de Pies del Jueves Santo se pueda incluir cualquier miembro del “Pueblo de Dios”, y no sólo varones adultos, como estaba prescrito hasta ayer.

El día de ayer publicabamos una traducción del decreto respectivo mediante el cual se informaba de la modificación. Seguidamente el texto de la carta de Francisco al Card. Sarah, en una traducción de Lexicon Canonicum (con algunas adaptaciones).

Al Venerado Hermano
Señor Cardenal Robert Sarah
Prefecto de la Congregación
para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos


Señor Cardenal,

como he tenido ocasión de decirle de viva voz, desde hace algún tiempo estoy reflexionando sobre el Rito del “lavatorio de los pies” contenido en la Liturgia de la Misa in Coena Domini con el intento de mejorar la modalidad de actuación para que exprese plenamente el significado del gesto efectuado por Jesús en el Cenáculo, su entregarse “hasta el final” por la salvación del mundo, su caridad sin límites.

Después de una atenta ponderación, he llegado a la deliberación de aportar un cambio en las rúbricas del Misal Romano. Dispongo por lo tanto que se modifique la rúbrica según la cual las personas elegidas para el lavatorio de los pies deban ser hombres o muchachos, de manera que a partir de ahora los Pastores de la Iglesia puedan elegir a los participantes en el rito entre todos los miembros del Pueblo de Dios. Se recomienda además que a los elegidos se les proporcione una explicación adecuada del rito.

Agradecido por el precioso servicio de este Dicasterio, aseguro a Usted, Señor Cardenal, al Secretario y a todos los colaboradores mi recuerdo en la oración y, con mis mejores felicitaciones para la Santa Navidad, envío a cada uno la Bendición Apostólica.

En el Vaticano, 20 de diciembre de 2014

Franciscus