Saturday, October 10, 2015

Embarazo de la diplomacia vaticana por posiciones favorables a Putin de obispos de Oriente Medio

En una entrada reciente reseñábamos las declaraciones del Arzobispo de Alepo, Siria, en favor de Putin, cuya decisión de bombardear los enemigos de Bachar al-Assad estaría favoreciendo a los Cristianos sirios. Evidentemente es una posición embarazante para el Vaticano. No solamente él, sino varios prelados de Oriente Medio han asumido posiciones obsequiosas con Putin. A ello dedica hoy Matteo Matzuzzi un artículo en Il Foglio (se puede consultar aquí), en donde analiza estas tomas de posición de obispos de Oriente Medio y con respecto a la posición incomoda del Vaticano dice:

Es una posición que choca con la línea de la Secretaría de Estado del Vaticano impresa para reducir a lo mínimo las tensiones (incluso verbales) con las partes involucradas en el delicado tablero de ajedrez del Cercano y Medio Oriente, comenzando justamente por Rusia y Estados Unidos...

¿Alianza entre conservadores y progresistas para sacar del camino al Papa?

Esta teoría está bien descabellada, pero se consigna. La trae el sitio Dagospia Oct-09-2015, y no nos vamos a entretener con lo irrelevante, esta es la parte gruesa de lo que ellos llaman “dagoreport”. Nuestra traducción.

...[L]o que está sucediendo a la sombra del Cupolone [forma coloquial de referirse a la cúpula de la Basílica vaticana, por extensión, el Vaticano. N de T] es que los cardenales más conservadores, preocupadísimos por la visión anticapitalista que emerge incluso en la encíclica “Laudato si’”, se están aliando con los cardenales más reformistas, molestos por el “stop and go” de Francisco sobre la familia y sobre la moral católica en general. Los extremos se tocan y ahora están trabajando duro para dejar fuera al Papa.

[...]

En los sacros palacios ahora madura la convicción de que Bergoglio no morirá Papa. Se debilitará por las maniobras en su contra y, tarde que temprano, se dará por vencido. Pero, ¿cuándo?

Los Cardenales con la conciencia que más pesa miran con interés las condiciones de salud de Joseph Ratzinger. Que no es que vean particularmente bien. Y que saben que Bergoglio no renunciará mientras esté vivo el predecesor: una Iglesia con tres Papas vivos sería el hazmerreír del planeta.

PS: Detrás de los prelados gay que orquestaron el coming out de Charamsa hay también un peso pesado de los servicios secretos italianos. En efecto, existe un peso pesado de los servicios, muy ligado al Vaticano, que es parte del lobby homosexual.