Wednesday, May 20, 2015

Que se sepa: En Alemania no todos los obispos le quieren romper la espalda al camello

En el pasado hemos preguntado varias veces si los sres. obispos alemanes están en comunión con la Iglesia. Bueno, por lo menos hay uno, al parecer con otros cinco, que se apartan del camino trazado por sus homólogos.

El blog La Cigüeña De La Torre hace llamar la atención sobre una entrada del blog en inglés In Caelo et in Terra, la cual pasamos a traducir completamente recomponiendo lo que aparece publicado por La Cigüeña De La Torre.

Sólo para mostrar que no todos los obispos alemanes tratan de torcer toda la doctrina católica, como algunos medios de comunicación nos quieren hacer creer, aquí está una traducción de una carta enviada por cinco obispos al obispo de Passau, Mons. Stefan Oster, después de que éste último criticó el llamado del Comité Central de los Católicos Alemanes (el ZdK) para que comiencen a bendecir las uniones entre personas del mismo sexo, así como las nuevas relaciones de los católicos divorciados. El ZdK es un movimiento laico reconocido por la Conferencia Episcopal para que promueva el apostolado de los laicos en la Iglesia. El obispo Oster criticó su propuesta señalando la base bíblica del matrimonio y la comprensión de la revelación bíblica. Señaló también que la “utilización” del apoyo del Papa Francisco a los llamados por el cambio no tiene ninguna base en realidad.

Al Honorable obispo Oster, Querido Hermano Stefan,

Le agradecemos tomar posición en contra de las propuestas presentadas en la asamblea de primavera de ZdK, titulada “Construyendo puentes entre la doctrina y la vida– Familia e Iglesia en el mundo moderno”. Nosotros estamos de acuerdo con sus palabras sobre la enseñanza de la visión cristiana de la humanidad en cuanto a la importancia para el hombre – y mujeres, y sobre todo su importancia en cuanto al matrimonio cristiano, basado en la enseñanza de Jesús en la Escritura y la Tradición de la Iglesia.

En Alemania estamos viviendo una sociedad muy secularizada. Esta situación no debería desalentarnos o hacernos querer adaptarnos a la opinión de la mayoría sino que debería ser vista como una oportunidad de descubrir de nuevo la naturaleza única de la vocación cristiana en el mundo de hoy. Una proclamación franca y fiel de la enseñanza de Jesús en el Evangelio y el desarrollo de una relación con Él como la riqueza de nuestras vidas, y lo que usted ha emprendido en su respuesta, es un requisito previo esencial.

Estamos convencidos que muchos fieles también están agradecidos por sus palabras sinceras.

En solidaridad fraterna, los obispos de:

Augsburg: Dr. Konrad Zdarsa
Eichstätt: Gregor M. Hanke OSB
Görlitz: Wolfgang Ipolt
Regensburg: Dr. Rudolf Voderholzer
Würzburg: Dr. Friedhelm Hofmann

El Papa “severo” tiene al 20% de los obispos a su favor


Sólo el 20% de los obispos estaría en apoyo a Francisco respecto del modelo de Iglesia, mientras un 70% se compondría de aquellos que permanecen en silencio o indiferentes observando los movimientos que el Pontífice haga y las consecuencias que conlleven. Finalmente, existiría un 10% que representaría a los “enemigos” más o menos declarados del Papa. Lo escribe hoy Massimo Franco en un editorial publicado en primera página de Corriere Della Sera, el cual analiza los presuntos difíciles acercamientos entre el Papa Francisco y la Curia; entre un severo “modelo de Buenos Aires” y otro “sospechoso de connivente con el poder”. Un cardenal, obviamente anónimo, señala que Francisco construye un modelo de Iglesia “hostil a Italia, a Europa y en general a Occidente entendido como el Norte del mundo”. Esta desconfianza, escribe Franco, habría empujado al Papa a “confiar en una especie de Curia en tamaño reducido, porque no confía en la existente”. El temor, sin embargo, es que “señalando en modo impetuoso los límites de la Iglesia” Francisco “termina por debilitarla” a pesar de los triunfos populares. Los obispos “tienen las sensación de ser oscurecidos y superado por Francisco”, pero en este vórtice Francisco muestra sentirse a gusto, “Inquietos, por ahora, parecen sus oponentes”, concluye Franco.