Monday, November 16, 2015

¡Qué difícil se está poniendo conservar la fe personal si uno va al Vaticano!

No solamente podría Ud. sentirse defraudado de no poder siquiera santiguarse al asistir a una audiencia, mucho menos orar el Padre Nuestro, ni recibir una bendición apostólica de parte del sucesor de San Pedro. Podría Ud. después de haber asistido a esa audiencia que acabamos de aludir, la cual no es ficción sino realidad, recibir su respectivo panfleto Hare Krishna, despachado justo allí mismo en la Plaza de San Pedro y en su propia mano sin necesidad de andarlo Ud. requiriendo.

¿Demasiado fantasioso o exagerado? Presten atención a esta nota de Rome Reports, Nov-15-2015.



¿Qué hacen 3 Hare Krishna en el Vaticano?
2015-11-15

Entre todos los peregrinos que abarrotaron las calles adyacentes a San Pedro después de la audiencia general, estos tres hombres no pasaron desapercibidos.

"Venimos aquí a Roma para distribuir libros e informar a la gente de la cultura védica, que no es muy distinta del mensaje de Jesús”.

Se trata de tres jóvenes del Hare Krishna, una espiritualidad que mira con respeto el cristianismo y también admira a algunas de sus figuras más representativas.

"Nosotros sentimos un gran respeto por el Papa Francisco y por todos los representantes de cualquier religión. FLASH Todos necesitamos de un maestro espiritual y él es el representante mismo del Señor. Nos dice cómo debemos comportarnos para conseguir después de la muerte la otra vida”.

Y no sólo reconocen su admiración por el Papa sino por otras figuras como la Santa de Ávila, en España, de quien se cumplen 500 años de su nacimiento. Uno de ellos participó en un homenaje a Santa Teresa.

"Porque el camino de la religión no es un camino sólo de flores, también hay espinas. En esas espinas abandonamos el ego y ella profesaba un amor y afecto grandes por el mensaje de Jesús”.

Aunque su presencia llame la atención de peregrinos y turistas, desde hace años las relaciones entre la Iglesia y las religiones orientales han mejorado considerablemente. Especialmente desde la Jornada Mundial de Oración por la Paz que Juan Pablo II convocó en la ciudad italiana de Asís en 1986. Hasta allí acudieron representantes de las principales religiones del mundo y no sólo eso porque recientemente en el Vaticano también el Papa Francisco los convocó para firmar un acuerdo mundial de las religiones contra la trata de personas.