Tuesday, November 10, 2015

Arzobispo emérito de Cracovia señala: Comunión para los divorciado vueltos a casar no era posible antes, ni lo es hoy, ni lo será mañana

Mons. Tadeusz Pieronek (imágen), arzobispo emérito de Cracovia, es decir, sucesor de Karol Wojtyła en dicha sede, y amigo suyo, concede una entrevista a Bruno Volpe, publicada en La Fede Quotidiana, Nov-04-2015, de la cual procedemos a traducir dos respuestas que están relacionadas con el actualísimo tema de la Sagrada Comunión para los divorciados vueltos a casar.

Monseñor Pieronek, ¿es posible después del Sínodo, dar la comunión al divorciado vuelto a casar civilmente?

“No. No era posible antes, no lo es hoy, no lo será mañana. El motivo es simple. La doctrina de la Iglesia, sobre este punto, es clara y no modificable, inmutable. Cambiarla, significa cambiar el Evangelio y sabemos que esto, a menos que que se caíga en herejía o apostasía, es impensable. Cambiarla, es también una traición a la tradición de la iglesia que es respetada celosamente, y nadie, sínodo o Papa, está autorizado para hacer esto. No podemos inventar nada, todo está escrito. El Sínodo, entonces, es un órgano consultivo sin ningún poder de decisión. En cuanto a la comunión al divorciado vuelto a casar hay que decir que el divorcio es ruptura con el sacramento, por lo tanto, ¿cómo conciliar ruptura con la comunión? Quien se divorcia y se vuelve a casar civilmente teniendo claro lo que hace, está en el pecado, se rebela contra Dios y la comunión a quien no se encuentra en estado de gracia no es administrable”.

[...]

¿Su pensamiento sobre los derechos a las parejas homosexuales?

”La doctrina y la tradición son claros sobre el punto, a la par del catecismo, que habría que estudiar mayormente. Quien vive en pareja gay o heterosexual, pero sin matrimonio, sabiendo bien lo que está haciendo, está en el pecado. Por lo tanto no puede tomar la comunión”.