Thursday, October 01, 2015

¿Sínodo con conclusiones precocidas?

Escribe Marco Tosatti en su blog con referencia a la claridad y la transparencia con las cuales se desarrollará el Sínodo ordinario sobre la Familia que comienza este fin de semana. Traducción de Secretum Meum Mihi (énfasis añadido).

Mañana serán revelados los nuevos procedimientos para el Sínodo sobre la Familia, previsto para octubre; y según escribe Edward Pentin no es de esperarse mucha transparencia: las intervenciones de los Padres sinodales no deberán ser hechos públicos, como fue el caso el año pasado, en total ruptura con la praxis de siempre, los trabajos de los Circuli Minores también ellos secretos, o resumidos y filtrados por los encargados de prensa.

Entre otras, Pentin escribe también que no habrá ni un documento intermedio ni un mensaje final. “El Papa no quiere nada escrito por los padres sinodales”. Tal vez para estar lo más libre como sea posible para decidir sin ningún tipo de vínculo o sugerencia. Un poco como ocurrió con el Motu Proprio sobre los procesos de nulidad, donde ni siquiera se consultó con las oficinas competentes de la Santa Sede.

En este contexto, llega la noticia de que hace una docena de días cerca de una treintena de personas, casi todas jesuitas, con algún argentino, está trabajando en torno a los temas del Sínodo, en un modo muy reservado, bajo la coordinación del padre Antonio Spadaro, director la Civiltà Cattolica, que pasa mucho tiempo en Santa Marta, en consulta con el Papa.

La discreción en los trabajos se extiende también a los jesuitas de la misma Casa, la villa de Civiltà Cattolica, Villa Malta, en Pincio, donde algunos de los trabajos se desarrollan. Una hipótesis es que la “fuerza de trabajo” [lit. “task force”. N. de T.] labora para proporcionar al Papa los instrumentos para un eventual documento postsinodal relativo a la Eucaristía a las parejas divorciadas y vueltas a casar, en convivencia y parejas del mismo sexo.