Thursday, October 01, 2015

Card. Caffarra reitera: No es posible la comunión a divorciados vueltos a casar

En la entrada inmediatamente anterior se aludía una entrevista del Card. Carlo Caffarra, Arzobispo de Bologna. Este es el texto de la misma, que más bien es un artículo basado en una entrevista.

MADRID, 30 Sep. (EUROPA PRESS) - El cardenal y arzobispo de Bolonia, monseñor Carlo Caffarra, ha afirmado que no es posible administrar la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar al tiempo que ha precisado que la verdadera apertura del Papa tiene que ver con la actitud y no con la doctrina de la Iglesia católica.

Así se ha pronunciado el cardenal italiano en vísperas del segundo Sínodo sobre la familia que dará comienzo el próximo domingo y en el que Caffarra participará.

Para Cafarra admitir "legítimamente" a los divorciados que se han vuelto a casar en la Eucaristía "niega la ontología sacramental del matrimonio y reduce la indisolubilidad a una ley moral".

"No es posible. Tal admisión querría decir cambiar la doctrina del matrimonio, de la eucaristía, de la confesión, de la Iglesia sobre la sexualidad y tendría una relevancia pedagógica destructiva porque ante esta decisión, especialmente los jóvenes podrían concluir que no existe un matrimonio indisoluble", ha especificado en declaraciones a Europa Press.

Sin embargo, ha especificado que aunque la Iglesia cierre la puerta a los divorciados vueltos a casar, no significa que se rechace a estas personas. "No siempre los sacerdotes entienden que la doctrina de la Iglesia sobre el acceso a los sacramentos no exige una actitud de rechazo de la persona", ha detallado.

Asimismo, ha precisado que la apertura del Papa Francisco no tiene que ver con un cambio de la doctrina de la Iglesia católica, sino más bien con un cambio de actitud pastoral hacia las personas cualquiera que sea su condición. "Esto es una gran exhortación", ha añadido.

Asimismo ha concretado que el Papa ha comparado la Iglesia como un hospital de campaña, pero ha precisado que esto "no abre la puerta a todo".

Cafarra espera que el Sínodo "recoja el gran desafío radical que la posmodernidad ha lanzado a la Iglesia sobre el matrimonio y la familia" y ha agregado que "el matrimonio no es solo un acto litúrgico, sino un acto de vida y por tanto, permanente".

En este sentido, Cafarra ha denunciado el "proceso de deconstrucción" que la modernidad ha provocado en la institución del matrimonio y de la familia que ha llevado a la sociedad a pensar que son realidades convencionales y por tanto manipulables.

"La posmodernidad ha dicho que no existe un matrimonio verdadero y uno falso porque el matrimonio es una construcción cultural que va juzgada en base a las emociones de cada singular individuo", ha explicado.