Tuesday, September 15, 2015

—Costumbre ilegítima
—¡Hipócrita!

Por esta razón, el sacerdote, como el diácono transeúnte, debe:

a) llevar o el hábito talar o «un traje eclesiástico decoroso, según las normas establecidas por la Conferencia Episcopal y según las legitimas costumbres locales». El traje, cuando es distinto del talar, debe ser diverso de la manera de vestir de los laicos y conforme a la dignidad y sacralidad de su ministerio; la forma y el color deben ser establecidos por la Conferencia Episcopal, siempre en armonía con las disposiciones de derecho universal;

b) por su incoherencia con el espíritu de tal disciplina, las praxis contrarias no se pueden considerar legítimas costumbres y deben ser removidas por la autoridad competente.

Exceptuando las situaciones del todo excepcionales, el no usar el traje eclesiástico por parte del clérigo puede manifestar un escaso sentido de la propia identidad de pastor, enteramente dedicado al servicio de la Iglesia.

Congregación para el Clero
Directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros, N° 61
Nueva Edición
Feb-11-2013


Sep-11-2015, el Santo Padre acoge al sacerdote francés Guy Gilbert, llamado “le prête des loubards” (algo así como “el sacerdote de los gamberros”), quien anteriormente había estado presente durante la celebración de la Misa diaria en la Domus Sanctæ Marthæ, en cuya homilía el Papa se había centrado en aprender a no juzgar a los demás, puesto que de lo contrario nos volvemos hipócritas.




¿Notaron que el documento inicialmente citado lleva la misma fecha en que Benedicto XVI renunció?