Monday, September 14, 2015

¡Conste que lo dice La Stampa!


«Quella “strana” alleanza che unisce il Vaticano e Obama. A una settimana dalla visita del Papa in America, dai documenti “confidenziali” dell’amministrazione Usa emerge piena sintonia con gli obiettivi di Francesco». En español: «Esa “extraña” alianza que une el Vaticano y Obama. A una semana de la visita del Papa en América, de los documentos “confidenciales” de la administración de EEUU emerge plena sintonía con los objetivos de Francisco».

Ese es el título y el subtítulo que se lee hoy en un artículo de La Stampa, periódico no ciertamente hostil a Francisco. Eso por decirlo en términos suaves. No lo dice uno de sus considerados enemigos redomados. Y si lo dice La Stampa...

Esta es una versión en español de dicho artículo que se puede leer en Vatican Insider.

09/14/2015
Esa «rara» alianza entre el Vaticano y Obama

A una semana de la visita del Papa a los Estados Unidos, de los documentos «confidenciales» de la administración estadounidense surge una absoluta sintonía con los objetivos de Francisco

PAOLO MASTROLILLI

«La herencia diplomática de Papa Francisco todavía está en construcción, pero la ‘conversión pastoral’ que es la característica de su Pontificado está cobrando formas importantes. La presencia del Pontífice en el escenario global significa que sus acciones pastorales tendrán amplias implicaciones políticas».

Se ha demostrado correcta esta previsión, contenida en los documentos de la Casa Blanca y del Departamento de Estado para la preparación del primer encuentro entre el Papa y el presidente Obama, que se llevó a cabo en marzo del año pasado en el Vaticano. Los textos clasificados como «sensibles» y «confidenciales», que el periódico italiano «La Stampa» ha logrado obtener, ayudan a comprender la alianza que han ido construyendo los Estados Unidos y la Santa Sede, misma que Washington espera poder consolidar cuando Francisco llegue el próximo 22 de septiembre, en la que será su primera visita al país.

Los temas en común

Los informes presentan a Obama, a Bergoglio y la estructura vaticana, para después afrontar puntos específicos de interés común y de posibles colaboraciones: la lucha contra la pobreza y el hambre, el medio ambiente, la guerra en Siria, las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, Cuba, el tráfico de seres humanos. También están los «Building blocs» para la ‘press availability’, es decir las sugerencias de los temas que se afrontarán durante la conferencia de prensa.

«Desde su elección en marzo de 2013 -dice el documento sobre la lucha contra la pobreza y la desigualdad económica-, Papa Francisco ha atraído la atención del mundo con su estilo único de liderazgo, su evidente humanidad y empatía, su devoción hacia los pobres. A pesar de reforzar las enseñanzas tradicionales de la Iglesia, ha aclarado que la atención por los temas sociales candentes, como el aborto o el matrimonio homosexual, no debe oscurecer otras preocupaciones pastorales, incluido el cuidado de los pobres, de los enfermos y de los necesitados». Este es, pues, el primer terreno de acuerdo: un Papa que cambia las prioridades, poniendo los llamados «temas de la vida» por lo menos al mismo nivel de otras preocupaciones sociales, completamente compartidas por la Casa Blanca. Al respecto, el informe recuerda la exhortación ‘Evangelii gaudium’, que solicita «la eliminación de las causas estructurales de la pobreza, y denuncia un sistema financiero que gobierna, en lugar de servir». Los consejeros de Obama indican que «algunos observadores han visto este documento como un desafío a los excesos del capitalismo», pero demuelen las acusaciones de marxismo: «Las visiones del Papa sobre la economía están arraigadas en milenios de doctrina católica. El bienestar humano está determinado por las decisiones morales, y la Iglesia siempre debe concentrarse en la defensa de los pobres». Este énfasis sobre la «dignidad humana» «es un común vernáculo católico, pero Francisco lo trata de maneras que sorprenden. Da el ejemplo personal». Pero en todo esto, el Santo Padre sigue la tradición, desde el«Compendio de la Doctrina Social», publicado por Juan Pablo II en 2004, hasta «La Iglesia en el Mundo Moderno», de 1966.

El medio ambiente

La Casa Blanca indica que el Vaticano considera la protección del medio ambiente como una «obligación moral», y tiene muchas esperanzas en la nueva encíclica, que después habría sido duramente criticada por algunos conservadores estadounidenses. «Para la Santa Sede están fuertemente relacionados el medio ambiente y las preocupaciones de la política económica, y la próxima exhortación apostólica de Papa Francisco llamará la atención sobre esta conexión. El Vaticano reconoció públicamente los serios y potenciales e irreversibles efectos del calentamiento global».

Sobre la situación en Siria, los consejeros de Obama comparten el enfoque que parte de la ayuda a las personas para salvarlas del extremismo; y sobre el Medio Oriente, el apoyo a las «negociaciones directas y la solución del conflicto en el marco de dos estados soberanos. Papa Francisco ha hablado en varias ocasiones apoyando los esfuerzos de los Estados Unidos para volver a poner en marcha los coloquios», guiados durante meses con mucha determinación por el Secretario de estado católico, John Kerry.

Las sanciones contra La Habana

El documento sobre Cuba anticipa la intermediación que la Santa Sede habría comenzado justamente en esos meses: «Nosotros respetamos el punto de vista del Vaticano sobre las sanciones económicas de los Estados Unidos hacia Cuba, pero notamos que, a pesar de estas sanciones, los Estados Unidos son de los principales socios comerciales de la isla. Cada año, somos la primera o segunda fuente de importaciones alimenticias para Cuba».

Y el texto indica: «Más que en el embargo, las raíces de las dificultades cubanas se hunden en la política y en la acción de su gobierno. Hasta que limite la libertad económica, con el temor de que dañe su monopolio sobre el poder político, el país tendrá problemas. Acciones positivas del gobierno en estas áreas producirán inevitablemente una interacción más estrecha con los Estados Unidos, incluidos mayores niveles de comercio y viajes». Un par de meses después, con estas bases, el Vaticano alojó en Roma los coloquios secretos que llevaron al histórico restablecimiento de las relaciones bilaterales entre Washington y La Habana.

La convergencia era también intensa en relación con la lucha contra el tráfico de seres humanos, «moderna forma de esclavitud» que explotó después en el fenómeno de las migraciones, de las iniciativas contra el hambre, contra la persecución de las minorías religiosas. «Francisco ha demostrado la capacidad de llamar la atención de los católicos y no solo en el escenario global. En las situaciones de conflicto, seguirá siendo una voz para la reconciliación. La preocupación por las persecuciones de los cristianos impulsará a la Iglesia hacia políticas pragmáticas. En donde la libertad religiosa esté restringida, como en China, Francisco buscará oportunidades pastorales para alcanzar a los fieles sin enfrentamientos». Mucho de esta agenda ya es una realidad; sobre todo lo demás se discutirá la semana que viene en Washington.