Tuesday, September 08, 2015

“Admiro a Francisco porque está más a la izquierda de los que se dicen izquierdistas en mi país”, director de cine Marco Bellocchio

Información de agencia ANSA, Sep-08-2015.

VENECIA, 8 (ANSA, por Ernesto Pérez) - Marco Bellocchio, muy aplaudido por su nuevo film "Sangue del mio sangue" presentado hoy en concurso en el 72o. Festival de Venecia, reafirma su ateísmo pero reconoce que papa Francisco "es un pontífice más a la izquierda de la misma izquierda".

"No soy un convertido, más bien diría que soy un anarquista que con el tiempo se vuelve cada vez más moderado, pero el poder, provenga de donde provenga, me da siempre fastidio" declara.

"Sangre de mi sangre" es un film "libre que cuenta una historia en la que se alternan presente y pasado, pero que no pretende dar respuesta a todos los interrogantes que se plantea" agrega.

"Lo curioso es que criticar a la Iglesia de hoy no me resulta tan fácil como en otros tiempos porque si bien sigo sin estar de acuerdo con lo que preconizan, por ejemplo acerca de la familia, debo admitir que admiro a Francisco porque está más a la izquierda de los que se dicen izquierdistas en mi país".

Bellocchio tiene una escuela de cine en la localidad Bobbio (en Italia central), donde satisface su deseo de ayudar a los jóvenes para crearse un futuro en el difícil mundo del espectáculo: "Ha sido precisamente allí, en Bobbio, donde descubrí el convento de Santa Clara, luego prisión y hoy abandonado y en ruinas", que le recordó "el caso verdadero de una joven monja, emparedada viva por haber seducido a su padre confesor".

Dicho y hecho: Bellocchio rodó inmediatamente un corto sobre este tema, "donde sigo paso a paso todos los detalles históricos verdaderos". Sólo en un segundo momento pensó en utilizarlo como parte de un largometraje en el que la acción se trasladaría a la misma Bobbio actual, mostrando la corrupción a través de una serie de personajes que, dividiéndose el poder, se convierten en vampiros de la sociedad.

"Hoy la Iglesia católica no conserva más el dominio absoluto, que ha pasado a manos de otros sectores. Fue así que decidí unir ambos cortos en lo que muchos piensan que es una verdadera locura pero que espero convenza al espectador", destaca por otra parte el director.

"Para mí el personaje del vampiro jefe es el último representante del poder democristiano que mantenía bajo su estricta férula a Bobbio, que era una isla democristiana dentro de una región predominantemente pro-comunista", aclara además Bellocchio: "una isla en la que el obispado conservaba un poder enorme y los jóvenes de buena familia entraban directamente en la banca católica".

Bellocchio afirma por último que entre los directores que conjuran la muerte rodando un film por año y los que se resignan a ella retirándose de la actividad, "elijo una vía equidistante y sobria alejada de toda ansiedad: simplemente me dejo llevar por la casualidad y por la inspiración del momento".