Friday, August 28, 2015

Ratzinger declaró en beatificación de Juan Pablo I

¿Sabía Ud. que hubo un Pontífice llamado Juan Pablo I? Parecería capciosa la pregunta, pero hay católicos que se comportan como si no lo supieran o nos les interesara, el hecho es que existió, poco pero existío, un Papa con dicho nombre y cuyo nombre de pila era Albino Luciani.

Esta información se refiere a su proceso de beatificación, la vimos primero en Corriere delle Alpi, y esta nota de agencia ANSA parece estar basada en esa información.

CIUDAD DEL VATICANO, 28 (ANSA)- Por primera vez en la historia de la Iglesia, un papa testifica para la canonización de otro: así ocurrió en la causa de la beatificación de Juan Pablo I, el jefe de la Iglesia de "33 días", cuya fase diocesana para la redacción de la "positio" (biografía exhaustiva) acaba de concluir y a la que Benedicto XVI dio su aporte. En el proceso se ha dado una novedad, un testimonio personal de Benedicto XVI, algo que nunca antes había ocurrido. La documentación del caso, que consiste en docenas de volúmenes, ahora será remitida a la Congregación para las Causas de los Santos, para pasar a la fase final, que sin embargo proporcionará el reconocimiento de un milagro.

El anuncio de la conclusión de la "positio" sobre la figura y obra de Albino Luciani, que murió a los 66 años de edad el 29 de septiembre de 1978, después de sólo 33 días de pontificado, fue realizado por el obispo de Belluno-Feltre, monseñor Giuseppe Andrich, al cumplirse el 37 aniversario de la elección del Papa de "la sonrisa". Allí, entre los muchos testimonios en la instrucción coordinada por el postulador, el obispo salesiano Enrico Dal Covolo, rector de la Pontificia Universidad Lateranense, también aparecen los del papa emérito Benedicto XVI.

Una circunstancia que nunca ocurrió antes en la historia de la Iglesia: Ratzinger entregó su testimonio por escrito a la investigación diocesana que ya terminó, aunque no participará directamente en la sentencia definitiva de la causa. Ya en 2004, entre otras cosas, el entonces cardenal Ratzinger, quien llegó a Belluno a una conferencia como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dijo a los periodistas que él había orado a Juan Pablo I como su fuese un santo.

El proceso de beatificación del papa Luciani lleva su tiempo tras ser enviado por la voluntad del papa Francisco, para quien la figura de Juan Pablo I, también por su sencillez, sobriedad, cercanía con la gente, es particularmente querida. La decisión final estaría próxima, una vez escuchada la opinión de los teólogos y cardenales de la Congregación, y la firma del decreto sobre las "virtudes heroicas", que atribuirá a Luciani el título de "venerable". Entonces, para la beatificación, sólo queda el reconocimiento del milagro.

En este nivel, por el momento, la situación sigue estando, a la espera de las "virtudes heroicas", aunque en los últimos años ha sido ya examinada el caso de la presunta curación milagrosa atribuida a la participación de Juan Pablo I, de Giuseppe Denora, de la diócesis de Apulia de Altamura-Gravina-Acquaviva delle Fonti, que se recuperó totalmente de un tumor maligno en el estómago sin explicaciones científicas aparentes. Se dice, sin embargo, que para el avance del caso se pueden tomar en consideración también otros casos.