Friday, August 14, 2015

Mons. Athanasius Schneider hace algunas aclaraciones sobre su reciente entrevista con Adelante La Fe

De la entrevista con Adelante La Fe nos referimos aquí. Y las aclaraciones las ha obtenido Michael Voris, de ChurchMilitant.com, publicadas en Ago-14-2015.

Aquí nuestra traducción de las aclaraciones ofrecidas por Mons. Schneider.

Querido Michael Voris, aquí estan algunas aclaraciones sobre la cuestión de la Fraternidad San Pío X:

1. No he dicho que no hay razones que pudieran obstaculizar el reconocimiento canónico de la Fraternidad San Pío X, pero dije más cautelosamente “Que yo sepa no hay razones de peso”.

2. No he dicho que la actual situación canónica de la Fraternidad San Pío X está bien. Lo contrario, debido a su status no canónico es necesario que reciban el reconocimiento por parte de la Santa Sede.

3. Dije que la Fraternidad San Pío X debería ser recibida como son, mientras tanto. Mi pensamiento es éste: por razones pedagógicas y pastorales deberían ser aceptados como son mientras tanto, para con el tiempo corregir aquellas cosas que tienen que ser corregidas en la FSSPX.

4. Nunca dije que apoyo las posiciones de la Fraternidad San Pío X sobre el Concilio Vaticano II. Yo sólo dije que hay en ambos lados, i.e., la Santa Sede y la FSPPX una sobreevaluación y sobreestimación del Vaticano II, sin embargo, en puntos de vista opuestos. La pregunta es la medida correcta, es decir, debemos tener una estimación y una buena evaluación del Vaticano II, pero no de una manera exagerada. No tenemos que hacer del Vaticano II un Concilio aislado de todos los concilios anteriores o una especie de superconcilio.

5. Esta es la tragedia de la historia, que en tiempos confusos como este en nuestro tiempo, las fuerzas del bien en la Iglesia, que quieren restaurar la verdadera fe y culto Divino a menudo se pelean una contra otra, en detrimento de la verdadera renovación y para alegría de los enemigos fuera y dentro de la Iglesia.

6. Por supuesto, la FSPPX tiene que hacer sus críticas con más respeto hacia la suprema autoridad de la Iglesia y tiene que evitar expresiones y juicios incorrectos y exagerados. Uno tiene que actuar con el principio “veritatem facientes in caritate” (defender la verdad con amor). Esto a menudo se lo dije a los representantes de la FSSPX.

7. Uno tiene que tener suficiente honestidad intelectual y objetividad como para admitir que la Fraternidad San Pío X hace alguna crítica teológica de algunas afirmaciones no estrictamente dogmáticas en los textos del Concilio Vaticano II y de algunos documentos postconciliares, que tienen que ser tomadas en serio. Infortunadamente a su crítica le falta a veces la debida forma respetuosa. Sin embargo, algunas objeciones teológicas de la Fraternidad San Pío X pueden ser una contribución constructiva para una explicación teológica más madura de ciertos temas, como por ejemplo, la colegialidad, la libertad religiosa, la reforma litúrgica

8. Cada verdadero católico debería sólo estar contento y agradecer a Dios, cuando la Fraternidad San Pío X con todos sus sacerdotes y familias Católicas, de las cuales la mayoría son católicos fieles, fuera reconocida por la Santa Sede, para que así hubiera una nueva considerable fuerza para una renovación de la Iglesia según la mente de los Santos, de nuestros antepasados y de la verdadera intención del Papa Juan XXIII, la intención que se demuestra en sus discursos y especialmente en los borradores de los documentos (schemata) que este Papa ordenó preparar y que él personalmente aprobó.

9. La situación actual de la Iglesia es similar a la de la crisis Arriana en el siglo IV: hay una batalla naval en la noche, donde los enemigos de la Iglesia atacan con vehemencia la gran nave de la Iglesia, mientras que al mismo tiempo pequeños barcos de varios grupos Católicos verdaderos se atacan unos a otros, en lugar de hacer una defensa común contra los enemigos.

Le doy el permiso para utilizar estas mis aclaraciones y difundirlas. Dios lo bendiga,

+ Athanasius Schneider

Las tres primeras puntualizaciones nos llevan a ratificarnos en que él habla del llamado reconocimiento de tolerancia.