Sunday, August 30, 2015

Delegado de Costa Rica irá al Sínodo sobre la familia a preguntar en nombre de los obispos costarricenses: “¿Pueden o no comulgar aquellos que no estén en unión sacramental?”

Información de La Nación de Costa Rica, Ago-30-2015.

Iglesia católica entreabre la puerta a familia no tradicional

POR GERARDO RUIZ RAMÓN / gerardo.ruiz@nacion.com - Actualizado el 30 de agosto de 2015 a: 12:00 a.m.

■ San Casimiro dice que flexibilización no cambia principios morales de la religión
■ Clero consultará al Vaticano si personas divorciadas pueden tomar la comunión


Francisco, el papa latinoamericano, sacudió los cimientos de la doctrina de la Iglesia católica en torno a la familia tradicional y el matrimonio con una declaración que citarán los libros de historia eclesiástica.

“Hemos visto un crecimiento en la conciencia de la necesidad de dar una auténtica y fraterna acogida en el amor y en la verdad a aquellas personas bautizadas que han establecido una nueva relación tras el fracaso de su sagrado matrimonio”, advertía el Pontífice, tras su reciente audiencia del 5 de agosto.

De inmediato, Francisco sentó un precedente.

“Para todos los efectos, estas personas no están en absoluto excomulgadas. Ellos no están excomulgados”, repitió, como subrayando que, en efecto, acababa de romper con la tradición pastoral de marginar a los católicos divorciados, en unión de hecho o en situación monoparental. Todas, familias no tradicionales.

En los días siguientes se abrió un debate a escala mundial sobre si lo que había querido decir el Papa era que la comunión estaba de nuevo habilitada para los católicos en matrimonio no sacramental. Y la discusión persiste.

La controversia afecta a los 1.254 millones de católicos que hay en el mundo, según el Anuario Pontificio del 2015.

En Costa Rica, según datos de una encuesta publicada en marzo del 2013 por la firma Unimer, hay 1,7 millones de católicos, cifra que representa el 57% de la población nacional mayor de edad.


Puerta entreabierta. Ante la relevancia del efecto que puedan tener las conclusiones de la discusión, la Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor) prefiere esperar lo que decidan, respecto de la comunión, los obispos del mundo, que se reunirán en el Sínodo de la Familia, en el Vaticano, entre el 4 y el 25 de octubre.

Sin embargo, al margen del Sínodo, ya hay interpretaciones sobre lo dicho por Francisco.

El secretario de la Cecor, Ángel San Casimiro, obispo de Alajuela, aclaró que lo único que cambia con la declaración del Papa es la actitud pastoral de acoger a todos los tipos de familias, independientemente de su situación, algo que ya se practica en Costa Rica, dijo.

No obstante, San Casimiro advirtió de que dejar la puerta entreabierta a todos los núcleos familiares no implica que cambien los principios morales católicos.

“Nadie tiene por qué ser minusvalorado en la Iglesia. Lo que mi hermano escoja para sí, yo lo debo respetar, sin que esto signifique que lo comparta”, comentó.

El “detalle” de la comunión sacramental, continuó, es parte de esas bases de la fe católica que no se mueven siquiera con el sermón papal de inicios de agosto.

En todo caso, San Casimiro adelantó que José Francisco Ulloa, obispo de Cartago y secretario de la Pastoral Familiar, asistirá al Sínodo para hacer la pregunta clave en nombre del clero tico: ¿pueden o no comulgar aquellos que no estén en unión sacramental?

Grupos opinan. La actitud cauta de la Cecor sobre la participación abierta de la familia no tradicional en la Iglesia le agrada al Movimiento Familiar Cristiano.

Su vocera, Rosanna Uparela, afirmó que la misión del grupo, de atender a los matrimonios sacramentales, no implica que no se pueda acoger a otras familias.

Sin embargo, esa actitud favorable, recalcó, no implica un aval a que la familia no tradicional participe de la eucaristía.

Uparela cree que hay diferencias radicales en la forma de evangelizar a núcleos diversos.

“No podemos abordar a un matrimonio sacramental igual a como abordaríamos a una pareja divorciada vuelta a casar; mucho menos a parejas en unión libre y, menos aún, a una pareja de homosexuales”, enfatizó.

La abogada Alexandra Loría, voz de un sector católico más conservador, cree que el Sínodo de la Familia no concluirá con grandes cambios en relación con el acceso a la eucaristía.

Loría basa su criterio en documentos de la Iglesia, principalmente en el Catecismo que se emitió en 1997, donde se reafirman los fundamentos de la comunión sacramental.

Fuera de la Iglesia católica creen que el paso dado por el papa Francisco se orienta en la dirección correcta.

Así opina Sixto Porras, director regional de Enfoque a la Familia, organización que se encarga de velar por el fortalecimiento del núcleo familiar.

Ángel San Casimiro se matricula con aquellos grupos católicos que no esperan cambios extremos luego del Sínodo de la Familia en cuanto a la doctrina católica frente a la comunión.

Para el obispo, en última instancia, lo significativo es cumplir con el llamado que hizo el Papa a su pueblo.

“Lo importante, más allá de nuestra condición, es que nos sintamos acogidos en una comunidad de hermanos”, puntualizó.