Thursday, June 25, 2015

Medjugorje: Vaticano aislaría a los presuntos videntes, lugar no sería reconocido como santuario y más...


La primera información proviene de Il Giornale, Jun-25-2014, el cual después de explicar que en el día de ayer, aniversario de la primera presunta aparición mariana en Medjugorje, tuvo lugar la asamblea plenaria de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en donde se habrían establecido las líneas de guía sobre el fenómeno de Medjugorje. La parte fundamental dice:

Por lo que resulta para Il Giornale, las indicaciones se relacionarán con el reconocimiento de Medjugorje como un lugar de fe, oración y de devoción, pero no una transformación en Santuario; la invitación a los peregrinos para visitar el lugar sin tener contacto con los videntes, y por lo tanto, la prohibición de participar en el momento de las apariciones que tres videntes de los seis recibirían todos los días. Esto —explican de los sacros palacios— para evitar que haya fanatismo o exaltaciones de las figuras de los videntes. De hecho se invita a los fieles a acercarse en peregrinación a Medjugorje para orar, no para encontrarse con los videntes. Y, sobre todo, la relación final elaborada por el Vaticano sugiere no considerar las apariciones como «revelaciones sobrenaturales». Sobre este último punto la Santa Sede respetaría cuanto establece el Código de Derecho Canónico, según el cual el reconocimiento de las apariciones no puede ocurrir hasta que éstas hayan terminado. «Miro con serenidad y tranquilidad lo que será la posición del Papa —refiere a Il Giornale una de las videntes, Vicka Ivankovic, por medio del Padre Michael Barone, uno de los sacerdotes más presentes en Medjugorje y muy cercano a la vidente— estoy en plena obediencia a la Iglesia y la Vírgen me dijo que no me preocupara».

Por otro lado, dice Gianluca Barile, Jun-25-2015, agregando otros detalles.

Para la Congregación para la Doctrina de la Fe, de hecho, las “apariciones” no constan de ninguna sobrenaturalidad, por lo tanto, está prohibido a los fieles participar en los “éxtasis” de los seis “videntes”, y a estos últimos se les prohibe divulgar los textos de los mensajes que reciben de la Vírgen. Otro NO se refiere a la parroquia de Medjugorje, dedicada a Santiago, que no se convertirá en Santuario mariano, como en cambio le hubiera gustado a los seis “videntes”. Pero no sólo eso: los obispos no deberán acoger en sus diócesis a los “videntes” para reuniones públicas y [que den] testimonios, como era el caso hasta ahora, sino limitarse a garantizar el acompañamiento por parte de un sacerdote, a los peregrinos que vayan a Medjugorje. Los peregrinos mismos, al ir a Medjugorje, no deberán reconocer, con su presencia, la autenticidad de las apariciones y evitar cualquier contacto con los “videntes”, concentrándose sólo en la oración y en su aproximación a los sacramentos.