Monday, June 22, 2015

Exorcismo a pocos metros del Papa


Artículo de Il Giornale, Jun-22-2015. Traducción de Secretum Meum Mihi, aclarando que el títular no tiene nada que ver con lo que efectivamente dice la historia, porque en estricto sentido nada de exorcismos delante de nadie ni cosa parecida. Téngase en cuenta que el artículo procede de un medio de comunicación secular y contiene varios errores de apreciación e incluso llama ‘cardenal’ al Arzobispo de Turín, cuando todavía no lo es.

Turín - Se sintió mal cuando los ministros de la fe han comenzado a distribuir la Eucaristía, casi al final de la función celebrada por el Santo Padre.

Ojos vueltos hacia lo alto, palabras inconexas, puñetazos y patadas contra los que estaban a su lado. Poco después del padre nuestro entonado por el Papa Francisco en una plaza llena por 50.000 personas, a pocos metros del palco una señora de 50 años, turinense, se sintió mal lanzando insultos contra el que quisiera tocarla.

Hablaba con Satanás. Lo invocaba. Blasfemaba contra Jesús y contra la cruz. A sólo 10 metros del altar papal. Inútil la intervecnión de los médicos que rápidamente entendieron que no podían hacer nada con las herramientas de la medicina para curar su cuerpo. Así como fue inútil la intervención de la fuerza de órden, que no fueron capaces de traerlo de vuelta en los carriles de la normalidad. Una fuerza misteriosa y fuera de lo normal fluía de las piernas y los brazos. Una mujer inaccesible. Los [empleados] sanitarios del 118 en ese momento alertaron a los numerosos religiosos presentes en la función, los cuales rápidamente se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo. Fue así que sólo la intervención de un exorcista, entre otras el único autorizado oficialmente para la Diócesis y por el cardenal Cesare Nosiglia en Piamonte, hizo volver a la señora a la calma después de haber salido con ella en la camilla de la sala de primeros auxilios.

«La conocemos de hace al menos dos años —dijo el sacerdote que no quizo revelar su nombre— se trata de un caso muy grave, que seguimos con atención por meses».

De orígenes sicilianos, turinesa por adopción, la señora, es madre de un hijo y hasta este año no había recibido el bautismo.

«Este es un detalle que no tiene nada que ver con lo que le sucede, tanto así que las posesiones continúan incluso después de haber recibido los sacramentos». Para la Iglesia de Turín no se trata de un trastorno de la personalidad reconocible a patologías de origen psiquiátrico. «Por desgracia, es un caso de auténtica posesión maligna, son pocos los casos, pero este es uno de los que reconocemos como tal».

El exorcista ahora tiene confianza con la mujer: «Nos encontramos al menos una vez a la semana para expulsar la presencia malignade su alma. Desde hace dos años hemos hecho pasos considerables hacia adelante, pero no podemos decir haber resuelto el caso». Para el sacerdote resolver el caso significa expulsar al diablo del alma de la cual quiere apoderarse.

Durante los episodios de posesión la mujer aparece transfigurada, irreconocible incluso a la vista de su hijo: ojos desorbitados, vocabulario incomprensible, voz cavernosa como proviniete del infierno. «En realidad habla una lengua desconocida, como si tuviera una gramática. Cuando la encuentro, demuestra conmigo una agresión monstruosa, casi deshumana. Pero entonces, de repente después de las oraciones se normaliza. Pero no recuerda nada». Cuando se está en presencia de fuerzas espirituales no comunes, puntualmente se desencadena la crisis: escupir en los crucifijos o íconos sagrados e insultos a Cristo y la Virgen. Como ayer, cuando se encontraba a pocos metros del Santo Padre. No está claro lo que ha hecho desencadenar la furia del maligno. «Cuando llegamos estaba en el cúlmen de la crisis, difícil de explicar el origen de la manifestación». En todo caso Turín también tiene estos rumores. Se dice de Turín ciudad mágica y misteriosa, bella y fascinante. Pero también encrucijada de un camino esotérico que con Praga y San Francisco la ponen en el centro de uno de los muchos triángulos del mal. Tal vez no es casualidad que hace dos semanas, se ha verificado delante del Santo Sudario un caso similar. Una posesión satánica frente a la imagen de Dios hecho hombre, Jesús.