Sunday, May 17, 2015

Alerta roja en el Vaticano, esta vez por “cuervo” al parecer islámico


El “cuervo” había aparecido en los últimos años del anterior pontificado, pero ahora al parecer aparece otro de carácter islámico.

Lo cuenta el periódico Il Tempo de Roma como artículo principal de su edición dominical. Francisco recibe miles de cartas gracias a su popularidad, piden oración, lo alientan en su misión, le dan gracias, etc... Pero desde hace unos meses quienes manejan el correo y lo verifican para que no haya explosivos u oro tipo de elementos peligrosos, han recolectado unas treinta cartas aparentemente escritas por musulmanes. Todas son remitidas a “Francisco, primero y último”. En su interior, dice Il Tempo, con un lenguaje correcto y fluido, se encuentran terribles amenazas del tipo: “Pronto San Pedro será purificado con tu sangre”.

Un análisis de expertos comenzó por la hipótesis de que no se trataban de simples musulmanes. “Lo que más impresiona —escribe el diario— es el conocimiento exacto, en todas las cartas, de los hombres y de los trabajos del Papa, de los cardenales de la curia y del personal de las mayores basílicas y santuarios de Roma y de Italia”. Las primeras investigaciones indican que la retroalimentación precisa y oportuna sugiere que están escritos de autores no muy lejos de la habitación del Papa. “No sirve de nada dar alarmas sobre la seguridad del Papa Francisco y de la Santa Sede, repite Domenico Giani, comandante experto y de confianza de la Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano, no hay amenazas graves, pero son amenazas que requieren atención y vigilancia”, escribe Il Tempo.

Esta cacería del nuevo “cuervo” comenzó en Febrero con el análisis científico de todos los escritos, incluso con un equipo especial de Israel, para obtener las huellas digitales que podrían ser comparadas con todas las de los que en estas semanas entraron a [la casa] Santa Marta”, prosigue el periódico. ¿Cual puede ser el propósito del “cuervo”?, se preguntan en lo más reservado de la Secretaría de Estado. “Sólo comprendiendo de dónde provienen se intuirá la real amenaza y las intenciones del “cuervo””, concluye el artículo.