Sunday, April 12, 2015

Francisco cita a Juan Pablo II y Turquía protesta

Comenzó en el curso de la semana pasada cuando varios medios se preguntaban si durante la celebración de la Misa con los fieles de rito Armenio que se celebraría hoy con ocasión del centenario del “martirio” (Metz Yeghern) armenio, Francisco pronunciaría la expresión “genocidio”. La Misa se celebró efectivamente hoy en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, durante los saludos iniciales al inicio de la celebración Francisco ciertamente utilizó el término “genocidio”, citando a Juan Pablo II (Declaración común de S.S. Juan Pablo II y S.S. Karekin II, Sep-27-2001):

La humanidad conoció en el siglo pasado tres grandes tragedias inauditas: la primera, que generalmente es considerada como «el primer genocidio del siglo XX» (Juan Pablo II y Karekin II, Declaración conjunta, Etchmiazin, 27 de septiembre de 2001), afligió a vuestro pueblo armenio –primera nación cristiana–, junto a los sirios católicos y ortodoxos, los asirios, los caldeos y los griegos. Fueron asesinados obispos, sacerdotes, religiosos, mujeres, hombres, ancianos e incluso niños y enfermos indefensos. Las otras dos fueron perpetradas por el nazismo y el estalinismo. Y más recientemente ha habido otros exterminios masivos, como los de Camboya, Ruanda, Burundi, Bosnia. Y, sin embargo, parece que la humanidad no consigue dejar de derramar sangre inocente. Parece que el entusiasmo que surgió al final de la segunda guerra mundial está desapareciendo y disolviéndose. Da la impresión de que la familia humana no quiere aprender de sus errores, causados por la ley del terror; y así aún hoy hay quien intenta acabar con sus semejantes, con la colaboración de algunos y con el silencio cómplice de otros que se convierten en espectadores. No hemos aprendido todavía que «la guerra es una locura, una masacre inútil» (cf. Homilía en Redipuglia, 13 de septiembre de 2014).

La misma cita de Juan Pablo II aparece en el mensaje a los Armenios que al final de la celebración Francisco consignó a S.S. Karekin II, Supremo Patriarca y Catholicos de Todos los Armenios; S.S. Aram I, Catholicos de la Gran Casa de Cilicia; S.B. Nerses Bedros XIX Tarmouni, Patriarca de Cilicia de los Armenios Catolicos y a S.E. el Sr. Serž Sargsyan, Presidente de la República de Armenia.

La agencia Anatolia, señala las reacciones del gobierno turco (históricamente Turquía jamás a reconocido el genocidio armenio), cuyo ministerio de relaciones exteriores ha hecho saber su descontento al Nuncio apostólico en Ankara, Mons. Antonio Lucibello.

Este es un despacho en español proviniente de agencia EFE.

El Gobierno turco ha convocado hoy al nuncio vaticano en Ankara en respuesta a la mención del papa Francisco al "genocidio armenio" durante una misa católica celebrada esta mañana en el Vaticano.

La decisión se ha tomado tras consultar al ministro de Exteriores, Mevlüt Çavusoglu, que se encuentra de visita oficial en Mongolia, informa el diario "Hürriyet" en su edición digital.

Ankara decidió así dar una respuesta diplomática dura a las palabras del Papa en memoria de la matanza de armenios a manos del Imperio
otomano durante la Primera Guerra Mundial, que describió como "generalmente considerada como 'el primer genocidio del siglo XX'".

Este otro es un despacho de agencia Notimex.

Ankara, 12 Abr 15 (Notimex).- El gobierno turco llamó hoy a consultas al nuncio apostólico en Ankara, Antonio Lucibello, para expresar su malestar después de que el Papa Francisco calificó como “genocidio” la matanza de armenios por parte del antiguo Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial.

Durante la homilía de la misa celebrada en El Vaticano, en la que estaban presentes las máximas autoridades de la iglesia armenia y el presidente de ese país, Serz Sargsián, el pontífice recordó los 100 de la masacre de los armenios, la cual definió como “el primer genocidio del siglo XX” y exhortó a la comunidad internacional a reconocerla como tal.

El Papa destacó que era su deber honrar la memoria de hombres, mujeres, niños, sacerdotes y obispos, víctimas de la masacre “insensata” perpetrada por los turcos otomanos.

“Ocultar o negar el mal es permitir que una herida siga sangrando sin vendarla”, dijo al comienzo de una misa en la Basílica de San Pedro, en una declaración que en Turquía generó molestia.

Turquía mostró su asombro y le hizo llegar al nuncio apostólico en Ankara su malestar y decepción por esos comentarios, al argumentar que las declaraciones del Papa están “lejos de la realidad histórica”.

Turquía, sucesora del Imperio Otomano, reconoce la muerte de civiles armenios, pero rechaza que se haya tratado de un genocidio, arguyendo que jamás hubo un plan de exterminio masivo, sistemático y premeditado dispuesto por el Estado otomano, sino que se debieron a las luchas interétnicas, las enfermedades y el hambre durante el confuso periodo de la Primera Guerra Mundial.

Asimismo, Turquía rebaja de manera significativa la cifra de fallecidos respecto a lo estimado por los armenios, que aseguran que más de 1.5 millones de personas fueron asesinadas cuando el Imperio Otomano llegaba a su fin entre 1915 y 1917.

El ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlu Cacusoglu, consideró que la opinión del Papa es “infundada” y está “alejada de la realidad”.

“Las declaraciones del Papa, que están alejadas de la realidad histórica y legal, no pueden ser aceptadas, además las autoridades religiosas no son los lugares para incitar al resentimiento y al odio con acusaciones infundadas”, dijo Cavusoglu.

Así informa agencia AFP.

El ministro turco de Relaciones Exteriores Mevlut Cavusoglu consideró el domingo que la opinión del papa sobre el genocidio armenio es "infundada" y está "alejada de la realidad", al referirse a las masacres de los armenios por las fuerzas otomanas durante la Primera Guerra Mundial.

"Las declaraciones del papa, que están alejadas de la realidad histórica y legal, no pueden ser aceptadas", dijo Cavusoglu en Twitter. "Las autoridades religiosas no son la instancia para incitar al resentimiento y al odio con acusaciones infundadas", agregó.

Tras las declaraciones, Turquía convocó al representante del Vaticano en Ankara, el arzobispo Antonino Lucibello, para que explique por qué el papa utilizó la palabra "genocidio" durante la misa en la Basílica de San Pedro para conmemorar el centenario de las matanzas.

Otro comunicado del ministerio de Exteriores, citado por medios turcos, también expresaba la decepción y la tristeza de Turquía por las declaraciones de Francisco y reprocha al papa haber "tomado partido", ignorando así el sufrimiento de los musulmanes y de otros grupos religiosos en el mismo periodo.

Las declaraciones del Papa "contradicen el mensaje de paz, reconciliación y de diálogo" pronunciado durante su visita a Turquía en noviembre, agregó el comunicado.

Este domingo, Francisco dijo en una misa en memoria de los armenios masacrados entre 1915 y 1917, que estos crímenes fueron "el primer genocidio del siglo XX", citando por primera vez en público una declaración firmada por Juan Pablo II y el patriarca armenio Karekin II en 2001.

Turquía ha rechazado la utilización del término "genocidio" para referirse a los hechos y no ha manifestado hasta ahora que fuera a cambiar de opinión, en un momento en el que se cumplen 100 años del inicio de las matanzas el 24 de abril de 2015.

Y así reporta Associated Press.

El papa Francisco recordó el domingo el centenario de la masacre de los armenios, a la cual calificó de "el primer genocidio del siglo XX" y exhortó a la comunidad a internacional a reconocerla como tal, en una declaración políticamente explosiva que enfureció inmediatamente a Turquía.

Horas después de las palabras del papa, Turquía convocó a su enviado a la Santa Sede para expresar su malestar ante las declaraciones de Francisco, informó la cancillería en Ankara.

Los historiadores calculan que alrededor de 1.5 millones de armenios fueron masacrados por los turcos otomanos en la época de la Primera Guerra Mundial y muchos lo consideran el primer genocidio del siglo XX.

Francisco, que tiene lazos estrechos con la comunidad armenia argentina, dijo que era su deber honrar la memoria de hombres, mujeres, niños, sacerdotes y obispos, víctimas de la masacre "insensata" perpetrada por los turcos otomanos.

"Ocultar o negar el mal es permitir que una herida siga sangrando sin vendarla", dijo al comienzo de una misa de rito católico armenio en la Basílica de San Pedro.

En un mensaje dirigido a todos los armenios, Francisco pidió a todos los jefes de Estado y las organizaciones internacionales que reconozcan la verdad de lo sucedido y se opongan a semejantes crímenes "sin ceder a la ambigüedad o el compromiso".

Por su parte, Turquía se niega a hablar de genocidio, dice que las cifras son exageradas y que los muertos fueron víctimas de la guerra civil. Ha realizado campañas para impedir que los países, incluida la Santa Sede, lo califiquen de genocidio.

La embajada de Turquía en la Santa Sede canceló una conferencia de prensa prevista para el domingo, presumiblemente al enterarse de que el papa emplearía la palabra "genocidio". La embajada no respondió a los pedidos de declaraciones.

Las palabras de Francisco provocaron una reacción inmediata en San Pedro, donde el titular de la iglesia Apostólica Armenia, Aram I, agradeció la condena expresa y recordó que el "genocidio" es un delito de lesa humanidad que exige reparaciones.

El gobierno turco dijo que las declaraciones del papa contradecían su mensaje de paz y diálogo durante una visita a Turquía en noviembre. Dijo que próximamente emitiría una respuesta en la cual expresaría "gran desilusión y tristeza", informó el ministerio de Relaciones Exteriores.

También calificó el mensaje papal de discriminatorio por mencionar solamente los padecimientos de los armenios cristianos, no los de los musulmanes u otros sectores religiosos.

Las reacciones en las calles de Estambul fueron mixtas. Algunos dijeron que apoyaban las palabras del pontífice, pero otros no.
"No apoyo el uso de la palabra genocidio por una gran figura religiosa con muchos seguidores", dijo Mucahit Yucedal, de 25 años. "El genocidio es una denuncia grave".

Varios países europeos reconocen que la masacre de los armenios fue un genocidio, aunque Italia y Estados Unidos, entre otros, evitan el término debido a la importancia que Turquía tiene para ellos como aliado.

La Santa Sede también atribuye gran importancia a sus relaciones con la nación musulmana moderada, sobre todo al exigir a la jerarquía islámica que condene las matanzas de cristianos por extremistas musulmanes en Irak y Siria.

Sin embargo, con estas declaraciones, Francisco demostró una vez más que está dispuesto a correr riesgos diplomáticos cuando se trata de asuntos que considera importantes.

No es el primer pontífice que habla de genocidio: ya lo hicieron san Juan Pablo II y el jerarca armenio Karenkin II en un comunicado en el cual mencionaron el "primer genocidio del siglo XX".

El contexto de la declaración de Francisco fue significativo: la hizo durante una misa de rito armenio en la Basílica de San Pedro en el centenario de la matanza, acompañado por el patriarca católico armenio Nerses Bedros XIX Tarmouni, otros jerarcas cristianos armenios y el presidente Serzh Sargsyan, quien ocupó un lugar de honor en la basílica.


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