Saturday, March 28, 2015

Luca Toni vs. los comerciantes del templo alemanes


Artículo de Intelligo News, Mar-26-2015. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Luca Toni y ese impuesto a la Iglesia del “teólogo de la misericordia” Kasper. Regresa el caso Ratzinger
26 marzo 2015, Marta Moriconi

El escándalo del comercio en el templo concierne a todos. Ninguno está excluido

No fue claro el Papa Francisco cuando comentando este pasaje del Evangelio había dicho: “Pienso en el escándalo que podemos dar a la gente con nuestra actitud, con nuestras costumbres no sacerdotales en el templo”. Y si este escándalo viene de Alemania, país que prevé una tasa obligatoria a la Iglesia católica a pesar de tener entre sus exponentes al famoso “teólogo de la misericordia” (entiéndase el cardenal Kasper, que puso sobre la mesa sinodal la cuestión de la admisión de los divorciados vueltos a casar a la Santa Eucaristía apoyado también por el otro alemán, el cardenal [Reinhard] Marx que siempre pidió no desviar la atención al “cómo debe ser” sino “sobre cómo dar la bienvenida a las personas”), esa la noticia.

El atacante del Verona, Luca Toni, compareció hoy ante la Corte de Apelaciones de Münich-Baviera por un impuesto no pagado a la Iglesia Católica durante tres años (2007-2009) al Bayern: 500 mil euros por año que sumados a los 200 mil euros de intereses totaliza 1,7 millones. A su llegada a Baviera Toni no se había registrado fiscalmente ninguna confesión religiosa pero después apareció como “católico”. Y la ley es clara en Alemania: se paga un tributo cualquiera sea la religión que se profese.

El periodista Antonio Socci a menudo recuerda en su sitio y, lo hizo de nuevo en su último libro “No es Francisco” [“Non è Francesco”], que en la época de Benedicto XVI la Santa Sede se opuso a estas decisiones de los obispos alemanes, principales partidarios de Bergoglio de acuerdo con el escritor. ¿Pero Francisco (que toma su nombre del poverello de Asís) podría aceptar que la “Iglesia de los pobres” tenga un impuesto eclesiástico seis veces superior al 8 por mil? Los fieles están seguros de que no lo hará y procurará inmediatamente oponerse a aquellos que aparecen anticuados “privilegios”.

Y como se mencionó, ya Ratzinger (en tiempos de su pontificado) había llevado a cabo una lucha sin precedentes contra de esta realidad; lucha que, según Socci, lo habría llevado finalmente a un duro enfrentamiento con sus compatriotas y, fue más allá, a ser aislado y puesto contra la pared por compactísimos vértices eclesiásticos alemanes preparados también al cisma.

Además, en Estados Unidos, en la revista de los jesuitas de la liberal costa este, el arzobispo [Reinhard] Marx no había utilizado términos medios para expresar su plena convicción e incondicional apoyo a las reformas en proyecto empujando más allá de lo que se define como línea fronteriza: si la Iglesia se cerrare tanto en el tema de la comunión para los divorciados vueltos a casar como sobre las parejas gay el episcopado alemán no excluiría moverse por su cuenta y poner en práctica la propuesta Kasper. “No somos una sucursal de Roma y no habrá un Sínodo que nos diga qué hacer”, tronó.

Parece que de Alemania, la tierra de Martín Lutero, de donde es originario el protestantismo, parecen siempre venir de esa parte los mayores problemas. ¿Una advertencia también para Francisco? [...]*.

Cuenta sólo que los fieles que no tienen el dinero para pagar el impuesto para el culto no sean expulsados de la Iglesia.

* La frase que hemos obviado en este punto es una expresión que sólo utilizan los italianos, difícil de traducir: “Tutta dietrologia”. Dietrologia significa, más o menos, cuando se cree que las explicaciones oficiales de algún asunto no son las que aparecen sino otras que no se dicen, consiguientemente existe algo dietro, detrás de lo que aparece a simple vista.