Friday, February 27, 2015

Obispos alemanes —de nuevo— harán lo que les venga en gana sin importar lo que diga el Sínodo sobre la familia


¿Que por qué preguntamos varias veces si los obispos alemanes están en comunión con la Iglesia? Bueno, lean por favor esta nota de Die Tagespost, Feb-25-2015. Traducción de Secretum Meum Mihi.

La Conferencia Episcopal Alemana se abocó a un largo proceso de conversaciones sobre el matrimonio y la familia, dando mucho espacio para la Iglesia local. El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, el cardenal Reinhard Marx (Munich-Freising) subrayó en el contexto del Sínodo de la Familia en otoño los esfuerzos de los obispos por “nuevos enfoques” y para “ayudar a asegurar que las puertas están abiertas”. Hay “una cierta expectativa” de Alemania en la Iglesia universal. Esperaba que algunas cuestiones se abordarían antes del Sínodo, dijo Marx a los periodistas en Hildesheim el Martes.

El arzobispo de Munich y Freising asume que después del Sínodo una Comisión estaría más preocupada con las cuestiones relevantes. Cuestiones teológicas sobre el matrimonio y la familia, así como sobre la moral sexual que no podían ser contestadas en sólo tres semanas. “Mi esperanza es que entonces esto resulte en una mayor discusión”. El Sínodo debe encontrar un texto que “conduciría a un mayor progreso” en la discusión y también encontrar una posición común sobre cuestiones fundamentales. En lo que se refiere a la enseñanza, uno permanece en comunión con la Iglesia, en cuestiones individuales de atención pastoral, “el Sínodo no puede prescribir en detalle lo que tenemos que hacer en Alemania”. Por lo tanto, los obispos querían publicar su propia carta pastoral sobre el matrimonio y la familia después del Sínodo. El oficio de los obispos no es esperar permisos. “No somos sólo una sucursal de Roma. Cada Conferencia Episcopal es responsable del cuidado pastoral en su cultura, y tiene que proclamar el Evangelio como su propio oficio. No podemos esperar a que un sínodo afirme algo, como lo hemos hecho aquí para emprender en este lugar el ministerio del matrimonio y la pastoral familiar”.

La realidad de la vida es de acuerdo con los obispos alemanes un factor importante para la enseñanza de la Iglesia: “Aprendemos de hecho en la enseñanza de la vida”, subrayó el cardenal Marx. El obispo de Osnabrück, Franz-Josef Bode describió el Sínodo en este contexto como “históricamente importante”. En su opinión, los participantes discuten no sólo el matrimonio y las relaciones familiares, sino la posibilidad de un cambio de paradigma.

La pregunta básica es si no sólo la Escritura y la Tradición son fuentes de conocimiento teológico, “sino también la realidad del ser humano y del mundo”. El presidente de la Comisión Pastoral de la Conferencia Episcopal Alemana recordó en este contexto la “estructura de dialógo” de la realidad, que se menciona en la Constitución Pastoral del Concilio Vaticano II, “Gaudium et Spes”, y citó el documento conciliar: “Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón (el de los discípulos, nota editorial)”. Bode concluyó: “No sólo el mensaje cristiano debe encontrar eco en la gente, pero la gente necesita tener un eco en nosotros”. Bode dijo, es importante que existan razones intrateológicas para que el sacramento sea no sólo una representación de la unidad, sino también un medio de unidad y podría contribuir a la sanación.

El cardenal Marx anunció un documento de los obispos al sínodo, que debería ser publicado en las próximas semanas. El martes por la mañana, los pastores discutieron en detalle en la Asamblea General de Primavera los Lineamenta para el Sínodo extraordinario.

Cuando se le preguntó si la Conferencia Episcopal también tomará iniciativas para de traer de vuelta a la conciencia de los fieles al sacramento de la confesión, el cardenal Marx respondió que la confesión y la reconciliación son “cuestiones claves”. La forma en la cual la Conferencia Episcopal desearía revivir la práctica de la confesión, permanece abierta.

La práctica pastoral y el dogma se refuerzan mutuamente

Los funcionarios localmente elegidos que representarán a los obispos alemanes durante el Sínodo de la Familia en otoño fueron presentados a los periodistas a mediodía del Martes: Además del cardenal Marx, eligieron al Presidente de la Comisión de Matrimonio y Familia, Obispo Heiner Koch (Dresden-Meissen) y al presidente de la Comisión Pastoral Franz-Josef Bode para participar en las deliberaciones. Como diputados fueron seleccionados, el joven obispo Karl-Heinz Wiesemann (Speyer) y el vicepresidente de la Comisión de Familia, el obispo auxiliar de Münster, Wilfried Theising.

El obispo responsable de los asuntos de familia, Koch hizo énfasis en la necesidad de “entrar teológicamente en la profundidad” de los Sacramentos. Él esperaba “que no sólo cuestiones de objeto de acalorados debates en Alemania”, sino la transmisión de la fe en la familia o el tema del suicidio asistido fueran puestos en vista. El obispo Bode expresó su preocupación de que la verdad y la vida no deberían olvidarse. El cuidado pastoral y la verdad dogmática deberían beneficiarse mutuamente. Esperaba que en vista de los divorciados vueltos a casar algunos asuntos fueran resueltos antes del Sínodo. Sobre la cuestión de que los teólogos se estuvieran dirigiendo en la dirección correcta a los ojos de los obispos, el obispo Bode citó el teólogo moral de Friburgo, Eberhard Schockenhoff.

La Asamblea Plenaria de Primavera de este año de los obispos alemanes en Hildesheim había comenzado pintando una imagen sobria de la situación de la fe en Alemania. El nuncio apostólico en Berlín, el arzobispo Nikola Eterović, señaló en su discurso la dramática disminución en el número de creyentes en Alemania del Este. Ello le hizo preocuparse de que en las dos primeras décadas después de la caída del Muro de Berlín, en ninguna parte del antiguo bloque del Este había disminuido tanto el número de cristianos como en la antigua RDA. Eterović citó un estudio de la Universidad de Münster, según el cual el número de creyentes en Dios, entre 1990 y 2008 se había reducido a la mitad. Mientras tanto, sólo el catorce por ciento de los alemanes del Este creía en Dios, según Eterović. En otros países del antiguo bloque del Este, sin embargo, el número de cristianos profesantes aumentó en el mismo período o sólo disminuyó ligeramente.

El cardenal Reinhard Marx había puesto de relieve la necesidad de un debate acerca de la fe en su homilía de la Misa de apertura el Lunes. La Fe y la vida de la Iglesia siempre vienen de nuevo a debate y siempre deberían volver a intentarse, el arzobispo de Munich dijo e hizo una comparación con los recién nacidos que necesitan aprender un nuevo idioma.