Tuesday, April 15, 2014

Dos obispos ortodoxos acusan de herejía al Papa

Artículo de Andrea Tornielli en Vatican Insider, Abr-15-2014.

15/04/2014
Dos obispos ortodoxos acusan de herejía al Papa

La carta de dos metropolitas grecos al «líder del Estado Vaticano»: 89 páginas de duras acusaciones en las que piden a Roma que renuncie a su «orgullo satánico»

ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO


Uno de los dos firmatarios no es ajeno a este tipo de iniciativas, pero esta vez la kilométrica carta (de 89 páginas) que acaban de enviar a Papa Francisco los metropolitas de la Iglesia greco-ortodoxa (Andrés de Dryinoupolis, Pogoniani y Konitsa, y Serafino del Pireo y de Faliro) fue publicada en griego y en inglés por un sitio web muy popular de Grecia.

Los dos metropolitas griegos se dirigen al Papa de esta manera: «Su Excelencia Francisco, líder del Estado de la Ciudad del Vaticano», sin reconocerlo como obispo. Afirman quererse dirigir a él «con amor», llevados por la voluntad de hacer volver a «los herejes» a la Santa Iglesia ortodoxa, de la que el Papa (siempre citado entre comillas como tal) se habría alejado. Los firmatarios, pero no hay necesidad de especificarlo, se dicen fuera «del espíritu occidental y ecumenista», y definen como «papismo» la «herejía» y el «delirio espiritual» que se profesa en Roma. Los dos obispos grecos afirman que rezan «incesantemente» para que los «ilusos» del Papa y sus «secuaces» renuncien a su «herejía». Por ello, evidentemente, piden al Papa que «vuelva» a la ortodoxia.

Las páginas dedicadas al ecumenismo, definido como «sincretista», son durísimas. Los firmantes no reconocen a la Iglesia católica el estatus de Iglesia, ni la validez de la celebración de los sacramentos en ella, ni el estatus de obispo al Papa. Además indican que es «blasfemo», además de «escritural y patrísticamente infundado», el «primado petrino» y la jurisdicción del Papa sobre toda la Iglesia. También definen como «blasfemia» contra el Espíritu Santo la doctrina de la infalibilidad papal, demostración del «orgullo satánico» que habría «poseído» al Pontífice. El «papismo» «no es una Iglesia, sino una comunidad religiosa, una para-sinagoga, una herejía… una perversión absoluta de la verdad», escriben en el largo documento los dos metropolitas ortodoxos.

En la carta también hay una detallada descripción de los que, según los firmatarios, serían los errores más graves: entre ellos haber «aceptado la propuesta del Diablo» de gobernar un Estado «en cambio de su fidelidad a él». Se pasa después a diferentes argumentos: la delicada cuestión teológica del “Filioque” en el Credo niceno-constantinopolitano, la inefabilidad, la jurisdicción, el «bautismo por aspersión y la separación» de este sacramento con respecto a la confirmación, las formas de la consagración eucarística, el que no comulguen los laicos con el cáliz, el no otorgar a los niños pequeños la comunión, los dogmas de la Inmaculada concepción y de la Ascención de María, la doctrina sobre el Purgatorio, las indulgencias, el celibato obligatorio para el clero e incluso el reconocimiento de las comunidades llamadas «uniatas».

Después siguen muchas páginas llenas de acusaciones recopiladas en diferentes sitios de internet y en periódicos, para tratar de demostrar que el pecado habita en el Vaticano (se cita, por ejemplo, el hecho de que ciertas películas “románticas” y también pornográficas habrían sido descargadas desde computadoras del Vaticano).

Las acusaciones más directas contra Francisco van desde la bendición de las motos Harley Davidson hasta el estilo de la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro, pasando por las indulgencias que el Papa otorgaría mediante Twitter. Se cita también el nombramiento de Ernst von Freyberg como presidente del IOR después de la renuncia de Benedicto XVI y el clamoroso despido de Gotti Tedeschi. Y se vuelven a desempolvar las viejas acusaciones en contra de Bergoglio, esas que indicaban que habría colaborado con el régimen militar argentino.

Muchas de las páginas de la carta están dedicadas a la demolición del Concilio Vaticano II y de sus aperturas al diálogo interreligioso. Un ataque violento contra el judaísmo y contra la línea que había indicado Papa Ratzinger, en particular «haber exonerado al pueblo judío de la responsabilidad por la crucifixión de Jesús», mientras el judaísmo, según los dos metropolitas grecos, con la «satánica Kabbalah y el demoníaco Talmud» crucifica «cada día al Salvador del mundo».

A Francisco no se le perdona el lavatorio de pies de la misa in “Coena Domini” que se llevó a cabo en el reformatorio juvenil de Casal del Marmo (durante la Semana Santa de 2013), ni las próximas canonizaciones de Juan XXIII y Juan Pablo II.

El metropolita Serafino en marzo de 2012 había lanzado una serie de anatemas contra diferentes personajes, y uno de ellos fue Benedicto XVI. Al mes siguiente, el Patriarca Ecuménico de Constantinopla Bartolomeo envió una carta el arzobispo Jerónimo, primado de la Iglesia de Grecia, en la que definía como inaceptables las acciones de algunos jerarcas de aquella Iglesia, sobre todo en relación con sus críticas acerca de la participación en el diálogo con los no ortodoxos. Las inaceptables posturas de estos dos obispos son bien conocidas entre los ortodoxos (algunos incluso los consideran una especie de “talibanes”) y no tienen mucho eco; lo que sorprende es que sean toleradas por el Sínodo de la Iglesia ortodoxa griega.

Misa papal in Cena Domini: Lavatorio de los pies a “doce discapacitados de distinta edad, etnia y pertenencia religiosa

Intuimos mal, porque en la Misa papal in Cena Domini se han elegido para el lavatorio de los pies a doce discapacitados, entre los cuales, de distinta pertenencia religiosa.

Lo ha dicho a Radio Vaticano (en italiano) Mons. Angelo Bazzari, presidente de la Fundación Don Gnocchi, lugar elegido para dicha ceremonia.

Este es un despacho en español de agencia ANSA, Abr-15-2014.

CIUDAD DEL VATICANO, 15 (ANSA)- El rito del lavado de pies que celebrará el Jueves Santo el papa Francisco será con "doce discapacitados de distinta edad, etnia y pertenencia religiosa, con invalidez de distinta gravedad", dijo a Radio Vaticano monseñor Angelo Bazzari, presidente de la Fundación Don Carlo Gnocchi, donde se llevará a cabo la ceremonia.

"Es en efecto un gesto realmente universal de un Dios que se hace hombre y sirve a toda la humanidad, y es señal de la misericordia evangélica que quiere abrazar con el gesto del Papa a todo el mundo del sufrimiento", agregó Bazzari a propósito de la misa "in coena Domini" que celebrará el Papa en la iglesia del centro romano Santa María de la Providencia, con el rito de lavado de pies.

"Es un gesto que el Papa realiza siempre en la huella de esa convincente Iglesia que quiere ponerse el delantal del servicio en favor de los últimos que, evangélicamente, son los primeros. Este regalo es sin duda una tierna caricia que hace Francisco al mundo del sufrimiento, al universo habitado por los más frágiles y los más vulnerables", subrayó.

"Un gesto -agregó- que ciertamente quiere sembrar esperanza y se vuelve también un modelo que imitar, porque se pone en continuidad no sólo con los gestos de nuestro fundador, sino también con toda la acción de la Fundación en sus más de sesenta años de vida".

Sobre cómo nació la decisión del Papa, el presidente de la Fundación Don Gnocchi explicó que "la cosa fue sencilla: envié una carta al Papa y luego me encontré con él, por un par de minutos, en la plaza San Pedro y le renové la invitación".

"Me respondió: '¿Por qué no?. Pensémoslo'. Luego cuando llegó la noticia de su decisión suscitó en todos nosotros gran admiración y una alegre y trepidante expectativa. Lo consideramos un gesto de gran aprecio por todo el mundo de la discapacidad", subrayó Bazzari.

El jueves, Francisco se reunirá con todos los operadores de los dos centros de Roma, Santa María de la Paz y Santa María de la Providencia, a los que se agregan también delegaciones de los 27 centros de Don Gnocchi desplegados en toda Italia.