Monday, March 10, 2014

Card. Kasper defiende su propuesta: “No se trata de una novedad, cuanto de una renovación de la praxis de la Iglesia”


Y de paso ataca a Il Foglio por haber publicado, fuera del ambiente controlado, su relación ante los cardenales en el reciente sínodo extraordinario sobre la familia (ver aquí). Lo ha hecho en los micrófonos de Radio Vaticano, Mar-10-2014. Traducción de Secretum Meum Mihi.

[Card. Walter Kasper:] “El evangelio de la familia” quiere decir que Dios quiere la familia y que la familia está fundada por Dios desde el inicio de la Creación: es la institución más antigua de la humanidad. Jesucristo hizo su primer milagro durante las bodas de Caná: Él ha apreciado la familia y la ha elevado a Sacramento, y esto quiere decir que el amor entre el hombre y la mujer está integrado en el amor de Dios. Por esto es un sacramento. Hoy debemos de nuevo reforzar de nuevo esta realidad en un periodo en el cual hay una crisis de la familia en las actuales condiciones de crisis económica y de las condiciones de trabajo, y debemos dar nuestra ayuda porque la gran mayoría de los jóvenes quieren una familia, quieren una relación estable, para toda la vida. La felicidad de los hombres depende también de la vida familiar.

[Radio Vaticano:] Usted propone una aproximación más tolerante a las familias en dificultad, sin negar la naturaleza indisoluble del Sacramento del matrimonio: ¿qué propone exactamente?

[Card. Walter Kasper:]
Yo propongo una vía más allá del rigorismo y de la laxitud: es obvio que la Iglesia no se puede adaptar solamente al “statu quo”, pero no menos debemos que encontrar una vía de medio que era la víade la moral tradicional de la Iglesia. Recuerdo sobre todo a San Alfonso de Ligorio, que quería esta vía entre los dos extremos, y esta es la que debemos encontrar también hoy; y también la vía de Santo Tomás de Aquino en su “Suma Teológica”: entonces, estoy en buena compañía, con mi propuesta. No es contra de la moral, no es en contra de la doctrina, sino más bien en favor de una aplicación realística de la doctrina a la situación actual de la gran mayoría de los hombres, y para contribuir a la felicidad de las personas.

[Radio Vaticano:] Usted habla del abismo entre la doctrina actual de la Iglesia y la práctica de muchos católicos. Algunos culpan a grupos que promueven una política agresiva contra el concepto tradicional de familia...

[Card. Walter Kasper:]
Es obvio que hay personas y grupos que tienen un interés político contra la familia: esto es claro. Pero la Iglesia siempre ha sido contestada, en toda su historia. Pero no son sólo estos intereses ideológicos y políticos: también hay problemas económicos, problemas que tienen que ver con las condiciones de trabajo y que hoy son muy graves. Las condiciones de vida en la sociedad han cambiado mucho y muchos tienen dificultad para realizar el propio proyecto de felicidad. La mayoría de los jóvenes, sin embargo, quiere una relación estable, una familia estable, pero no se puede, y la Iglesia, a su vez, debe ayudar a las personas que se encuentran en dificultad.

[Radio Vaticano:] Usted hace la comparación con el modo en el cual el Concilio Vaticano II trajo una verdadera revolución en las relaciones ecuménicas e interreligiosas, sin negar el Magisterio de la Iglesia. ¿Usted, por lo tanto, es optimista por el hecho de que el Sínodo sobre la familia traerá el mismo tipo de revolución?

[Card. Walter Kasper:]
Yo no hablaría de una revolución, sino de una profundización y de un desarrollo, porque la doctrina de la Iglesia es un río que se desarrolla y así también la doctrina sobre el matrimonio se ha desarrollado. Así que pienso que esta corriente sea un paso similar a la del Concilio, donde había posiciones de la Curia Romana contra el ecumenismo y contra la libertad religiosa, el Concilio ha conservado la doctrina vinculante —y también aquí, yo quiero conservar la doctrina vinculante— pero ha encontrado una manera de superar aquellas cuestiones y ha encontrado una salida. Y es aquella que también nosotros debemos encontrar, hoy. Y así, no se trata de una novedad, cuanto de una renovación de la praxis de la Iglesia, que siempre es necesario y posible.

[Radio Vaticano:] Su relación a los cardenales debía permanecer reservada y en su lugar salió en la prensa. Y ha reavivado un debate...

[Card. Walter Kasper:]
Pues sí, es necesario tener un debate, y en realidad lo esperaba y lo había dicho también el Papa: al principio, habrá un debate. Y el Papa dijo: “Está bien. Queremos un debate. No queremos una iglesia que duerme, queremos una Iglesia vivaz”. Esto es normal. Pero no era un documento secreto, un texto que está en manos de 150 personas no puede ser secreto, sería muy irrealista y utópico. Así que pensé en publicar el texto y se me dijo que yo era libre de publicarlo. Pero lo que hizo en un periódico italiano, es decir, publicarlo sin autorización, es contra la ley. Según yo, en este modo han saboteado la voluntad del Papa. Quieren cerrar la discusión, mientras que el Papa quiere una discusión abierta en el sínodo. Después, dependerá del Sínodo y del Papa, el resultado. Hice una propuesta, como me lo requirió el Papa, y se verá cómo procederá la discusión, en los próximos dos años.


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