Wednesday, February 19, 2014

Francisco confirma en sus cargos a dos jefes de Dicasterio

El Papa Francisco ha confirmado hoy en sus cargos a dos jefes de dicasterio. Al card. Leonardo Sandri como Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales y al card. Kurt Koch como Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Al mismo tiempo ha confirmado como secretario del primero al Arzobispo Cyril Vasil, SJ, y como secretario del segundo a Mons. Brian Farrell, LC.

Consejo nuestro para John Cornwell con palabras de Francisco: “Si ha pasado mucho tiempo sin confesarte, ¡no pierdas ni un día más!”


El Sr. Cornwell (quien se jura ‘católico’, y en los 90 declarado enemigo de Pío XII), necesita propulsar su más reciente libro, en consecuencia, ha decidido sugerir al Papa que establezca una especie de moratoria, por la cual los niños no deben ir al confesionario para no dar pie a que sean pasto de los pederastas (i.e., los sacerdotes). Así lo manifestaba en una columna suya en el periódico británico The Mail On Sunday, Feb-09-2014, de paso arremetiendo contra otro Papa, San Pío X. Lo peor de todo, ha habido medios de comunicación presuntamente católicos que le han hecho el juego a Cornwell.

A ese tal y a todos quienes se identifican con él, les recomendamos la catequésis de Francisco, Feb-19-2014. Traducción de Radio Vaticano.

Queridos hermanos y hermanas, ¡Buenos días!

A través de los Sacramentos de la iniciación cristiana, el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, el hombre recibe la vida nueva en Cristo. Ahora, todos lo sabemos, esta vida, nosotros la llevamos “en vasos de barro” (2 Cor 4,7), estamos todavía sometidos a la tentación, al sufrimiento, a la muerte y, a causa del pecado, podemos incluso perder la nueva vida. Por esto, el Señor Jesús, ha querido que la Iglesia continúe su obra de salvación también hacia sus propios miembros, en particular, con el Sacramento de la Reconciliación y el de la Unción de los enfermos, que pueden estar unidos bajo el nombre de “Sacramentos de sanación”. El sacramento de la reconciliación es un sacramento de sanación. Cuando yo voy a confesarme, es para sanarme: sanarme el alma, sanarme el corazón por algo que hice no está bien. El ícono bíblico que los representa mejor, en su profundo vínculo, es el episodio del perdón y de la curación del paralítico, donde el Señor Jesús se revela al mismo tiempo médico de las almas y de los cuerpos (Mc 2,1-12 / Mt 9,1-8; Lc 5,17-26).

1- El Sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación – nosotros lo llamamos también de la Confesión - brota directamente del misterio pascual. En efecto, la misma tarde de Pascua el Señor se apareció a los discípulos, encerrados en el cenáculo, y luego de haberles dirigido el saludo “¡Paz a ustedes!”, sopló sobre ellos y les dijo: “Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen” (Jn. 20,21-23). Este pasaje nos revela la dinámica más profunda que está contenida en este Sacramento. Sobre todo, el hecho que el perdón de nuestros pecados no es algo que podemos darnos nosotros mismos: yo no puedo decir: “Yo me perdono los pecados”; el perdón se pide, se pide a otro, y en la Confesión pedimos perdón a Jesús. El perdón no es fruto de nuestros esfuerzos, sino es un regalo, es don del Espíritu Santo, que nos colma de la abundancia de la misericordia y la gracia que brota incesantemente del corazón abierto del Cristo crucificado y resucitado. En segundo lugar, nos recuerda que sólo si nos dejamos reconciliar en el Señor Jesús con el Padre y con los hermanos podemos estar verdaderamente en paz. Y ésto lo hemos sentido todos, en el corazón, cuando vamos a confesarnos, con un peso en el alma, un poco de tristeza. Y cuando sentimos el perdón de Jesús, ¡estamos en paz! Con aquella paz del alma tan bella, que sólo Jesús puede dar, ¡sólo Él!

2- En el tiempo, la celebración de este Sacramento ha pasado de una forma pública – porque al inicio se hacía públicamente – ha pasado de esta forma pública a aquella personal, a aquella forma reservada de la Confesión. Pero esto no debe hacer perder la matriz eclesial, que constituye el contexto vital. En efecto, es la comunidad cristiana el lugar en el cual se hace presente el Espíritu, el cual renueva los corazones en el amor de Dios y hace de todos los hermanos una sola cosa, en Cristo Jesús. He aquí por qué no basta pedir perdón al Señor en la propia mente y en el propio corazón, sino que es necesario confesar humildemente y confiadamente los propios pecados al ministro de la Iglesia. En la celebración de este Sacramento, el sacerdote no representa solamente a Dios, sino a toda la comunidad, que se reconoce en la fragilidad de cada uno de sus miembros, que escucha conmovida su arrepentimiento, que se reconcilia con Él, que lo alienta y lo acompaña en el camino de conversión y de maduración humana y cristiana. Alguno puede decir: “Yo me confieso solamente con Dios”. Sí, tú puedes decir a Dios: “Perdóname”, y decirle tus pecados. Pero nuestros pecados son también contra nuestros hermanos, contra la Iglesia y por ello es necesario pedir perdón a la Iglesia y a los hermanos, en la persona del sacerdote. “Pero, padre, ¡me da vergüenza!”. También la vergüenza es buena, es ‘salud’ tener un poco de vergüenza. Porque cuando una persona no tiene vergüenza, en mi País decimos que es un ‘senza vergogna’ un ‘sinvergüenza’. La vergüenza también nos hace bien, nos hace más humildes. Y el sacerdote recibe con amor y con ternura esta confesión, y en nombre de Dios, perdona. También desde el punto de vista humano, para desahogarse, es bueno hablar con el hermano y decirle al sacerdote estas cosas, que pesan tanto en mi corazón: uno siente que se desahoga ante Dios, con la Iglesia y con el hermano. Por eso, no tengan miedo de la Confesión. Uno, cuando está en la fila para confesarse siente todas estas cosas – también la vergüenza – pero luego, cuando termina la confesión sale libre, grande, bello, perdonado, blanco, feliz. Y esto es lo hermoso de la Confesión.

Quisiera preguntarles, pero no respondan en voz alta ¿eh?, cada uno se responda en su corazón: ¿cuándo ha sido la última vez que te has confesado? Cada uno piense. ¿Dos días, dos semanas, dos años, veinte años, cuarenta años? Cada uno haga la cuenta, y cada uno se diga a sí mismo: ¿cuándo ha sido la última vez que yo me he confesado? Y si ha pasado mucho tiempo, ¡no pierdas ni un día más! Ve hacia delante, que el sacerdote será bueno. Está Jesús, allí, ¿eh? Y Jesús es más bueno que los curas, y Jesús te recibe. Te recibe con tanto amor. Sé valiente, y adelante con la Confesión.

Queridos amigos, celebrar el Sacramento de la Reconciliación significa estar envueltos en un abrazo afectuoso: es el abrazo de la infinita misericordia del Padre. Recordemos aquella bella, bella Parábola del hijo que se fue de casa con el dinero de su herencia, despilfarró todo el dinero y luego, cuando ya no tenía nada, decidió regresar a casa, pero no como hijo, sino como siervo. Tanta culpa había en su corazón, y tanta vergüenza. Y la sorpresa fue que cuando comenzó a hablar y a pedir perdón, el Padre no lo dejó hablar: ¡lo abrazó, lo besó e hizo una fiesta! Y yo les digo, ¿eh? ¡Cada vez que nos confesamos, Dios nos abraza, Dios hace fiesta! Vayamos adelante por este camino. Que el Señor los bendiga.

La riqueza y la propiedad son buenas cuando ayudan a los otros. Prólogo del Papa Francisco a libro del Card. Gerhard Müller


El periódico Corriere Della Sera, Feb-19-2014, anticipa el prólogo del Papa Francisco al libro “Povera per i poveri. La missione della Chiesa” (“Pobre y para los pobres. La misión de la Iglesia”) del Card. Gerhard Müller, el cual será presentado el próximo Martes, Feb-25-2014.

Este es un artículo en español de agencia Zenit.

Francisco: La riqueza y la propiedad son buenas cuando ayudan a los otros

El Papa escribe el prefacio del libro "Povera per i poveri. La missione della Chiesa", escrito por el cardenal Müller

Roma, 19 de febrero de 2014 (Zenit.org)- El papa Francisco ha escrito un prefacio para el libro “Povera per i poveri. La missione della Chiesa”, (Pobre y para los pobres. La misión de la Iglesia) del cardenal Gerhard Müller que será presentado el próximo martes. En el prólogo, el Santo Padre habla sobre la pobreza, no solamente económica pero también social y moral. E invita a usar los bienes no solamente para las propias necesidades, sino para que al ofrecerlos a otros produzcan frutos. Y precisa que la pobreza puede ser entendida como un recurso si lleva a la solidaridad, al punto que Jesús la convierte en una bienaventuranza.

“El dinero es un instrumento que de alguna manera -como la propiedad- prolonga y acrecienta la capacidad de la libertad humana” y por ello le permite “de obrar en el mundo, de actuar y de llevar fruto”. Pero claramente es también un medio que aleja al hombre del hombre, llevándolo a tener un horizonte egoísta. El prefacio del libro del cardenal Muller es publicado hoy como primicia por el principal diario italiano, 'Il Corriere della Sera'.

El Santo Padre cita en el prefacio, la palabra aramaica que Jesús usa en el evangelio: 'mammona', o sea tesoro escondido, y recuerda que los bienes “que se tienen solamente para sí escondiéndolo de los otros, eso produce iniquidad”. Y cita también el termino griego usado por San Pablo, 'arpagmos', como un bien “tenido celosamente para sí, o peor como un fruto de lo que se le ha robado a los otros”.

El Papa indica además, que la palabra 'pobreza' en el mundo occidental es reducida simplemente un sinónimo de 'malestar', porque relacionado a la falta de poder económico, lo que significa irrelevancia de poder, político, social y humano. Al punto que “quien no posee dinero es considerado solamente en la medida en la que puede servir a otras finalidades”. O sea enfatiza negativamente este estatus.

Algo que sucede cuando el hombre “habiendo perdido la esperanza de lo trascendente” también “pierde el gusto de la gratuidad” de “hacer el bien por la simple belleza de hacerlo”.

Y en el prefacio del libro escrito por el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el papa Francisco señala que “la tarea de los cristianos es redescubrir, vivir y anuncia a todos esta preciosa y originaria unidad entre ganancia y solidaridad” y subraya que cuanto más el mundo contemporáneo descubra esta verdad se resolverán también tantos problemas económicos existentes.

Y en este cuadro el papa Bergoglio precisa, que “no existen solamente las pobrezas relacionadas con la economía. Jesús mismo nos lo recuerda, advirtiéndonos que nuestra vida no depende solamente de nuestros bienes”.

El Santo Padre habla además de la necesidad de la solidaridad que tenemos todos, desde que uno es niño. Primero las atenciones y cuidados de los papás, después en cada etapa de la vida se vuelve necesaria la ayuda de alguien, porque nadie “logrará nunca a apartar de sí el límite de la impotencia delante de algo o de alguien”.

Y que en esta óptica la pobreza originaria no debe ser sentida como una limitación pero como un recurso, ya que lo que es dado se transforma en un don que es ventaja para todos. Y “esta es la luz positiva con la cual el evangelio nos invita a mirar a la pobreza” y por qué Jesús la trasforma en una bienaventuranza”.

Reunión de Febrero de 2014 del G-8 de Francisco, día tres

Información de V.I.S., Feb-19-2014.

Ciudad del Vaticano, 19 febrero 2014 (VIS).- El Consejo de los ocho Cardenales prosiguió ayer tarde sus trabajos que estuvieron dedicados a la profundización de los informes que la Comisión referente sobre la estructura económica y administrativa (COSEA) y la Comisión referente sobre el IOR, presentaron a los purpurados ayer y anteayer, ha informado el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi S.I, en su habitual encuentro con los periodistas durante esta semana.

“Los cardenales - ha dicho Lombardi- han trabajado intensamente, han tomado en consideración diversas cuestiones y formulado propuestas al Santo Padre en ambos campos: el de la estructura económica y organizativa que atañe a los que llamamos dicasterios económicos financieros y sobre el IOR que es un tema mucho más específico. Después, compete al Santo Padre seguir o modificar esas propuestas, pero el Consejo ha cumplido con su tarea. Esta mañana han establecido las fechas de las próximas reuniones: del 28 al 30 de abril, poco después de la canonización de Juan XXIII y de Juan Pablo II, y del 1 al 4 de julio. Se confirma, así, que no han llegado en absoluto al final por cuanto respecta al examen de los diversos dicasterios de la Santa Sede”.

“Esta tarde -ha proseguido- los representantes de las comisiones que han informado al Consejo de los Cardenales -el denominado C-8- hará lo propio con el Consejo de los 15, es decir los purpurados que se ocupan del balance de la Santa Sede y de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano. En la reunión, que tendrá lugar en la Sala Bolonia del Palacio Apostólico, porque tiene cabida para muchas personas, participan también los cardenales del C-8. Se tratará, eso sí, de un informe más breve - alrededor de 15 minutos, por comisión- del presentado exhaustivamente en estos días. Por parte del COSEA, la intervención correrá a cargo de los tres miembros que hablaron el primer día, mientras la Comisión referente para el IOR estará representada por el cardenal Raffaele Farina, presidente y por el obispo Juan Ignacio Arrieta de Chinchetru, que es el secretario. Por otra parte, el C-15 tendrá sus reuniones ordinarias el próximo lunes y martes, para discutir de los argumentos que les competen. En fin, podríamos decir que la de esta mañana y esta tarde son reuniones comunicativas, informativas y de coordinación”.

“Mañana se abre el consistorio extraordinario para la familia, en el que tomarán parte, según calcula el cardenal decano, Angelo Sodano, alrededor de 185 prelados; algunos no han podido venir a Roma, por razones de salud o por la excesiva duración del viaje. Los trabajos se abrirán a las 9,30 con el saludo del cardenal Sodano y proseguirán con una intervención del Santo Padre”. “No sabemos todavía- ha comunicado Lombardi- si la relación del Santo Padre estará abierta a los periodistas o si los prelados prefieren que después del saludo del cardenal decano, se proceda a puerta cerrada. Se proseguirá con la larga relación del cardenal Kasper que está reservada a los participantes en el consistorio y, por lo tanto, no hay que prever una publicación integral de la misma. No se sabe si a lo largo de la mañana, debido a la duración de la intervención del cardenal Kasper, podrán tomar la palabra otros cardenales. Más adelante están previstas intervenciones durante el consistorio pero sin un orden particular”.

Por último, el director de la Oficina de Prensa ha informado de los lugares de las visitas de cortesía a los nuevos cardenales, la mayor parte de las cuales tendrá lugar en el Aula Pablo VI y las demás en el Palacio apostólico.

Arzobispo de Los Ángeles ocultó nombres de víctimas


Cuando la policía de Los Ángeles estaba investigando denuncias de abuso de niños por parte de un sacerdote en 1988, pidió una lista de los acólitos de la última parroquia en donde trabajó el sacerdote, pero el Arzobispo Roger Mahony ordenó a un subordinado no proporcionarla.

Información de agencia AP, Feb-19-2014.

Los Angeles, 19 de febrero (AP)- Los detectives que investigan las acusaciones contra Nicolás Aguilar Rivera, un párroco mexicano que fue enviado de México a Los Ángeles consiguieron los nombres a través de las familias de la parroquia y llegaron a la conclusión de que el sacerdote abusó de al menos 26 chicos durante su estancia.

Cuando la policía de Los Ángeles investigaba las acusaciones de abuso sexual por parte de un sacerdote católico en 1988 solicitaron una lista de monaguillos de la última parroquia en la que el ministro había oficiado.

Pero el arzobispo Roger Mahony dijo a un ayudante que no entregara la lista bajo el argumento de que no quería que los chicos fueran alterados por la investigación y creía que los monaguillos eran demasiado mayores de edad para ser víctimas potenciales, de acuerdo con una declaración hecha pública el miércoles.

Veinticinco de las presuntas víctimas eran monaguillos y la 26ava se preparaba para ser sacerdote, dijo Anthony DeMarco, abogado de los demandantes. No está claro el impacto que tuvo Mahony en la investigación aunque en esos años la policía se quejó de que la arquidiócesis no cooperó plenamente con la investigación.

La declaración de Mahony fue obtenida por The Associated Press y es parte de la evidencia incluida en un acuerdo extrajudicial por la acusaciones de abuso sexual contra Aguilar Rivera y otros cuatro sacerdotes. La arquidiócesis, la mayor de Estados Unidos, aceptó pagar 13 millones de dólares a 17 víctimas.

Desde 2006 la arquidiócesis ha pagado más de 700 millones por acuerdos extrajudiciales a cientos de víctimas que presentaron demandas por abuso sexual. Archivos internos de la iglesia sobre los sacerdotes acusados fueron dados a conocer el año pasado por órdenes de la corte. En ellos se demuestra que Mahony, quien fue ordenado cardinal y se retiró en 2011 maniobró en las sombras junto con su principal asistente, monseñor Thomas Curry para proteger a los violadores, controlar los daños y mantener a los parroquianos en la oscuridad.

Cuando los archivos de dieron a conocer fiscales dijeron que los casos estaban fuera del estatuto de las limitaciones para proceso criminal que se aplican a autoridades de la iglesia.

El testimonio jurado de Mahony en el caso de Aguilar Rivera es significativo porque es la primera ocasión en que se le interroga bajo juramento acerca de los abusos sexuales de clérigos desde que se dieron a conocer los archivos de la iglesia. Durante otras declaraciones los fiscales carecían de documentos para respaldar sus preguntas, dijo DeMarco.

"En esta ocasión, cuando trate de usar la rutina de 'no recuerdo', pondré el documento frente a sus ojos y le diré: 'usted escribió esto, ¿no es así?", señaló.

El abogado de la arquidiócesis J. Michael Hennigan dijo que Mahony no dio a conocer la lista de monaguillos porque no creía que ninguna de las presuntas víctimas estuviera entre ellos. Mahony se encontraba en Roma el miércoles y no estaba disponible para hacer comentarios, dijo Hennigan.

"Lo que recuerdo es que en el momento en que se escribió ese memorando no había indicación de que los monaguillos estuvieran involucrados", dijo el abogado, quien agregó que Mahony trató "vigorosamente" de que Aguilar Rivera fuera llevado a Estados Unidos para ser procesado luego de su huida.

"Lo que sé es que hubo un momento en que le dábamos a la policía cualquier cosa que nos pidiera y fue poco después de esto, pero no sé si la policía volvió a hacer la petición", dijo acerca de la lista.

En enero de 1988 Aguilar Rivera fue acusado por dos familias quienes dijeron que había hecho tocamientos inadecuados a los niños y en un caso se metió a la cama de un niño tras beber demasiado en una fiesta navideña en la casa de la familia.

El sacerdote se enteró de las quejas por conducto de Curry y escapó a México antes de que la policía fuera avisada. Sigue en condición de fugitivo y se creen que está en México.