Wednesday, October 15, 2014

“Una creciente mayoría en favor” de la doctrina Kasper, según su creador


El card. Walter Kasper sigue defendiendo su doctrina en los medios de comunicación, aunque hace uso profuso —cuasiabusivo— de ellos y después les echa la culpa del revuelo que se ha armado. Esta es una entrevista concedida a Edward Pentin y publicada por la sección en inglés de agencia Zenit, Oct-15-2014. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Eminencia, ¿cómo va todo en el Sínodo?

Todo está muy tranquilo ahora. Esta mañana estaba un poco en fuego, pero por supuesto eso fue por causa de Ustedes, ¡los periódicos!

Ayer nos dijeron que el “Espíritu del Vaticano II” estaba en el sínodo. ¿Está de acuerdo con esto?

Este es el espíritu del Concilio, esto es muy cierto.

¿Ha visto algún movimiento sobre el tema del divorcio y los “vueltos a casar”?

Esperaba que hubiera cierta apertura y creo que la mayoría está a favor. Esa es la sensación que tengo, pero no hay voto. Pero creo que alguna apertura quedaría [por suceder]. Tal vez así sería también dejada para la siguiente parte del sínodo.

¿Ha visto crecer la oposición a sus propuestas en los últimos días?

No. En la primera etapa del sínodo vi una creciente mayoría en favor de la apertura. Lo vi, pero es más un sentimiento. No hubo votación. Habrá una votación, pero no todavía.

¿Sabe cómo el Santo Padre está viendo el sínodo y cómo va hasta ahora?

No ha dicho, ha estado en silencio, ha escuchado muy atentamente pero es claro que es lo que quiere y eso es evidente. Él quiere una parte importante del episcopado con él y lo necesita. Él no puede hacerlo en contra de la mayoría del episcopado.

¿Hay algún sentimiento de que Él está intentando empujar las cosas en esa dirección?

Él no empuja. Su primer discurso fue la libertad: la libertad de expresión, todo el mundo debería decir lo que piensa y lo que tiene en su mente y esto fue muy positivo. Nadie está preguntando: ¿Cómo pensaría el Santo Padre sobre esto? ¿Qué cosas puedo decir? Esta libertad de expresión ha sido muy viva aquí en este Sínodo, más que en otros.

Se ha dicho que Él agregó cinco relatores especiales el Viernes para ayudar al relator general, cardenal Peter Erdö. ¿Es debido a que Él está tratando de empujar las cosas de acuerdo con sus deseos?

No veo que esto esté pasando en la cabeza del Papa. Pero creo que la mayoría de estas cinco personas son personas abiertas que quieren seguir con esto. El problema, además, es que hay diferentes problemas de diferentes continentes y diferentes culturas. África es totalmente diferente del Occidente. También Asia y los países musulmanes, son muy diferentes, sobre todo acerca de los gays. No se puede hablar de esto con los africanos y gente de los países musulmanes. No es posible. Es un tabú. Para nosotros, decimos que no debemos discriminar, no queremos discriminar en ciertos respectos.

¿Pero están siendo escuchados en esta materia los participantes africanos?

No a la mayoría de ellos [quienes sostienen estos puntos de vista no hablarán acerca de ellos].

¿No están siendo escuchados?

En África, por supuesto, [sus opiniones son escuchadas], donde es un tabú.

¿Qué ha cambiado para Usted, con respecto a la metodología de este Sínodo?

Pienso que al final tiene que haber una línea general en la Iglesia, criterios generales, pero luego las cuestiones de África que no podemos resolver. Debe haber espacio también para que las conferencias episcopales locales resuelvan sus problemas, pero yo diría que con África es imposible [que lo resolvamos]. Pero ellos no deberían decirnos mucho lo que tenemos que hacer.

Hay mucha preocupación acerca de su propuesta.

Sí, sí, hay mucha.

La gente está diciendo que está causando una gran confusión entre los fieles, y la gente está preocupada. ¿Qué dice Usted a eso?

Yo sólo puedo hablar de Alemania, donde la gran mayoría quiere una apertura sobre el divorcio y volverse a casar. Es lo mismo en Gran Bretaña, está en todas partes. Cuando hablo con los laicos, también ancianos que están casados desde hace 50, 60 años, nunca pensaron en el divorcio, pero ven un problema con su cultura y así cada familia tiene un problema hoy en día. El Papa también me dijo que [existen tales problemas] también en su familia, y él ha mirado a los laicos y ha visto que la gran mayoría estan por una razonable, responsable apertura.

Pero la gente siente que la doctrina de la Iglesia va a ser socavada por su propuesta si se aprueba, que está deshaciendo 2.000 años de enseñanza de la Iglesia. ¿Cuál es su opinión sobre esto?

Bien, nadie está poniendo en duda la indisolubilidad del matrimonio. Creo que no sería una ayuda para las personas, pero si se mira la palabra de Jesús, hay diferentes evangelios sinópticos en diferentes lugares, en diferentes contextos. Es diferente en el contexto Judeo-Cristiano y en el contexto Helenístico. Marcos y Mateo son diferentes. Ya había un problema en la época apostólica. La Palabra de Jesús es clara pero, ¿cómo aplicarla en complejas, diferentes situaciones? Es un problema que tiene que ver con la aplicación de estas palabras.

¿La enseñanza no cambia?

La enseñanza no cambia pero se puede hacer más profunda, puede ser diferente. También hay un cierto crecimiento en la comprensión del Evangelio y de la doctrina, un desarrollo. Nuestro famoso cardenal Newman había hablado sobre el desarrollo de la doctrina. Esto tampoco es un cambio, sino un desarrollo de la misma línea. Por supuesto, el Papa lo quiere y el mundo lo necesita. Vivimos en un mundo globalizado y no se puede gobernar todo desde la Curia. Tiene que haber una fe común, una disciplina común, pero una aplicación diferente.


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