Friday, October 03, 2014

¿Renovar la Confirmación cada Pentecostés?


Patti Gallagher Mansfield (en imágen saludando al Papa), líder de la Renovación Carismática Católica, en entrevista con America Magazine, revista de los jesuitas en Estados Unidos, Sep-24-2014.

¿Cómo fue para Usted interactuar con el Papa Francisco en su encuentro con los líderes de la Renovación Carismática Católica en Roma a principios de este verano?

Decir que fue una experiencia conmovedora y estimulante sería una afirmación poca. Sólo estar presente cuando el Santo Padre asistió a una Conferencia Carismática Católica fue en sí misma una tremenda bendición. Escuchar al Papa Francisco referirse a mí por [mi] nombre en su charla y tener la oportunidad de conocerlo personalmente fue una bendición más allá de las palabras. ¡Verdaderamente me sentí como una hija de la Iglesia siendo recibida por su padre! Mucho más allá de mi alegría personal, sin embargo, fue la alegría de descubrir que el Papa conoce la Renovación Carismática “desde el interior”, nuestra historia y de nuestra misión de llevar la gracia del bautismo en el Espíritu a toda la iglesia.

Traje conmigo una carta para el Papa, pidiéndole que considere llamar a la iglesia universal a “renovar el sacramento de la confirmación” cada año en Pentecostés. La Renovación comenzó en 1967, cuando uno de los jóvenes participantes del retiro sugirió “renovaramos nuestra confirmación”. Cuando él y yo estuvimos de acuerdo en que queríamos esta renovación de la confirmación, espontáneamente experimentamos el bautismo en el Espíritu. En la iglesia primitiva, el primer Pentecostés llevó a la primera evangelización. Sin un Nuevo Pentecostés no puede haber Nueva Evangelización. Así como renovamos nuestro promesas bautismales cada Pascua, espero que renovando nuestra confirmación cada Pentecostés podría ayudar a traer más católicos a experimentar el bautismo en el Espíritu.

¿Renovar la Confirmación? Nos hubiera gustado más bien que la propuesta fuera algo así como restituir el orden de los sacramentos a su orden natural, en el cual el sacramento de la Confirmación ocupa el segundo lugar cronológico, incluso así lo entiende el propio Papa Francisco.